MONTERREY, NL.- A lo largo de sus vidas, el constructor Fernando Maiz Garza y el gobernador electo de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, han mantenido tres encuentros públicos.
Primero por una circunstancia trágica, y luego por motivos políticos. Los hechos han demostrado que son amigos genuinos, aunque la cercanía de los dos ha generado suspicacias entre la clase política. ¿Cómo puede ser tan generoso un hombre de negocios con el próximo encargado de manejar la administración de un estado entero? ¿Buscará una retribución?
Hay, por lo menos, señalamientos de que Maiz Garza –quien hasta hace algunos meses tenía fama de empresario próspero y líder social– no ha sido del todo transparente en su relación con el servicio público.
Él acaba de recibir la asignación de una millonaria obra del gobierno del estado sin licitación de por medio, lo que desató comentarios negativos y ocasionó que renunciara a su posición como presidente del Consejo Cívico –que busca combatir la corrupción.
Pese a todo, El Bronco mantiene firme su relación con el constructor. Lo retiró de la lista de proveedores del gobierno pero aceptó que le prestara un avión para viajar a Colombia. Ahora, el mismo hombre de negocios le dio las llaves, sin costo alguno, de un piso de oficinas en el municipio de San Pedro, para que ahí se instalara el equipo de transición hasta que inicie el nuevo gobierno, el 4 de octubre.
Vieja relación
La primera vez que Rodríguez y Maíz cruzaron caminos fue cuando El Bronco fue electo alcalde de García en julio de 2009. Su toma de protesta estaba programada para el 1 de noviembre. Sin embargo, días antes, el 9 de octubre, desapareció su hijo mayor, Jaime Lizenco. Nadie sabía dónde estaba. El Bronco salió a buscarlo por todos lados. Tuvo un presentimiento, y según ha contado, en su desesperación decidió buscar al muchacho por aire, en la Sierra de Galeana, al sur del estado. Pero no tenía aeronave.
Manuel González Flores, encargado del área política de la transición y desde hace 35 años amigo del hoy gobernador electo, comenta que Maiz ofreció prestarle su helicóptero particular, aunque no se conocían. Fue el propio edil quien, durante el vuelo, encontró a su hijo fallecido en un coche desbarrancado.
“(El Bronco) había tenido acontecimientos recientes de amenazas y cuestiones de ésas y pensaba que algo malo había pasado con el muchacho. Seguía con la esperanza. Hubo alguien que se apiadó de él y le prestó el helicóptero para buscarlo. Fue Fernando Maiz”, explica González Flores.
Desde entonces, Rodríguez Calderón profesa hacia el hombre de negocios –dueño de Maiz Construcciones e Ingenierías y Maiz Edificaciones– una notoria gratitud.
Con el paso de los años, El Bronco dejó al PRI, se postuló como aspirante independiente a la gubernatura de Nuevo León y ganó las elecciones del 7 de junio pasado.
Desde ese día, Jaime se ha dedicado a recorrer México y Sudamérica para exponer, en diferentes foros, la experiencia que lo llevó a convertirse en el primer mandatario “sin colores” en la historia reciente de México.
En esa dinámica, Rodríguez Calderón viajó el 22 de julio a Guatemala y luego a Colombia a ofrecer conferencias. El viaje fue patrocinado por la Fundación Ecópolis, que forma parte de la plataforma de observación de desempeño de servidores públicos Cómo Vamos. El avión que los transportó era de Maiz Garza.
Cuando se conoció la procedencia de la aeronave, El Bronco dijo que eso no lo comprometía a nada.
Pero sobrevinieron otros señalamientos.
Maiz fue exhibido en mayo por el diario El Norte: Reveló que –sin licitación– al consorcio del empresario se le encargó la ampliación de la sede de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI). El costo total fue de mil millones de pesos. La beneficiaria fue NL Desarrollos Sociedad Anónima Promotora de Inversión, conformada por las dos compañías de Maiz.
Maíz Edificaciones fue fundada en 1962 y da unos 300 empleos de planta, según se explica en internet. En su página web se asienta que se dedica a la generación de energía, urbanización y construcción de naves industriales, centros comerciales y de distribución.
Los datos del constructor habían sido ocultados. Cuando se supo quién ampliaría la AEI, Maiz alegó que se reservó la información por confidencialidad, pues el trabajo era efectuado en un edificio relacionado con la seguridad del estado.
La explicación no convenció. En junio tuvo que renunciar al Consejo Cívico. El organismo ciudadano aceptó la renuncia, pero reconoció la trayectoria limpia del empresario, su apego a la legalidad y su profesionalismo.
Fue un aciago episodio para el constructor quien, además, encabezaba un esfuerzo denominado Hagámoslo Bien, que impulsa la cultura de la legalidad.
Cuando se conoció el uso del avión privado en el que el gobernador electo viajó a Centro y Sudamérica, el presidente del PAN estatal, José Alfredo Pérez Bernal, pidió congruencia al Bronco, pues en campaña su discurso fue el de la rendición de cuentas.
El excandidato presidencial Andrés Manuel López Obrador también se pronunció: “El Bronco es más de lo mismo. Durante su campaña guardé silencio para no hacer el juego a los otros, que son iguales, pero ahora que se traslada en un avión privado de un contratista de Monterrey, a Colombia, queda de manifiesto que no es un hombre que entienda la política como imperativo ético”.
El nuevoleonés dijo que Maiz es su amigo y que seguirá viajando para despertar al país si le pagan los gastos. Y que estaría dispuesto a usar el avión de Maiz otra vez.
Rodríguez Calderón y Maiz Garza tuvieron un tercer encuentro público. El Bronco lo dio a conocer.
El 5 de septiembre el político difundió un comunicado para explicar que la sede de su comité de campaña, denominada La Casa Bronca y ubicada frente a la plaza la Purísima, en el primer cuadro de la ciudad, estaba saturada y que movería su oficina particular al vecino municipio de San Pedro.
A partir de ese día y hasta el 4 de octubre trabajaría en el segundo piso del edificio ubicado en la calle Río Lys 351 de la colonia del Valle, en el mismo inmueble donde está la sede de Maiz Edificaciones. El sitio es de su amigo Fernando y fue facilitado, aseveró el político, sin costo para el erario ni para el equipo de transición.








