Arriaga, Cuarón, Plá, Rowe…

En Venencia, las producciones mexicanas Un monstruo de mil cabezas, de Rodrigo Plá, y En defensa propia, de Mariana Arriaga (hija de Guillermo Arriaga), compiten en Horizontes, mientras que la ópera prima mexicana-venezolana Desde allá, de Lorenzo Vigas, producida por Michel Franco, Gabriel Ripstein y por el mismo Arriaga, concursa en la Sección Oficial de la cual el presidente del jurado es el mexicano Alfonso Cuarón, ganador del Óscar por Gravedad.

De Un monstruo de mil cabezas, proyectada el 2 y 3 de septiembre en Venezia 72 (como también se le conoce a La Mostra), sus creadores la guionista Laura Santullo y el director Rodrigo Plá, cuentan a Proceso que “la temática se desarrolla en torno al sistema de salud y la situación de vulnerabilidad que frente al sistema vive el ciudadano medio, preocupaciones nuestras que vivimos o escuchamos de otros”.

Santullo narra que primero desarrolló la trama como novela, la cual ya fue publicada en México desde junio pasado por Planeta:

“Escribirla de forma narrativa me permitió organizar y comprender el mundo de los personajes, sus contradicciones y los motores que los llevaban a actuar de un modo u otro.”

La trama se sitúa en la vida de una mujer, quien ante el trato negligente de una compañía de seguros médicos, recurre a soluciones más desesperadas para acceder a las terapias que necesita su marido quien padece cáncer.

–En sus filmes En La Zona (2007), Desierto adentro (2008), y La demora (2012) sobresale la denuncia social, igual en Un monstruo de mil cabezas, ¿por qué exhiben la corrupción del sistema sanitario?

–No nos proponemos como objetivo hacer una película de denuncia social, más bien buscamos ciertos personajes que viven determinadas situaciones y nos concentramos en descubrir cómo les afectan. Si se puede hablar de alguna finalidad o intención al hacer cine, esta sería la de ahondar y preguntarnos sobre la condición humana.

Producida por Fidecine, Eficine 189 y Río Negro Producciones, la película es protagonizada por Sebastián Aguirre Boeda, Daniel Giménez Cacho, Emilio Echevarría y Jana Raluy.

–¿Qué les preocupa precisamente del sistema sanitario que en países como México padecen servicios de mala calidad, dejando fuera a millones de personas?

–Nuestro sentir es que el sistema de salud en México deja en un grado de indefensión a la gran mayoría de la población. Estamos hablando de uno de los derechos humanos más básicos para el cual no existe una verdadera cobertura equitativa y universal.

“Se trata de una responsabilidad colectiva que debería resolver el Estado, y aún en el caso de que esa resolución pasara parcialmente por manos privadas, las instituciones gubernamentales deberían regular este servicio bajo un criterio solidario y del bien común.”

Revelan que competir por México les da “alegría y nervios”.

Guillermo Arriaga

El realizador Guillermo Arriaga participa como productor de la primera película del venezolano Lorenzo Vigas, titulada Desde allá, seleccionada para competir por el máximo premio de la Bienale: el León de Oro. Se proyectará el 10 de septiembre.

“Nos unimos un grupo de amigos mexicanos para apoyar a Vigas, Michel Franco y Gabriel Ripstein, y por la parte venezolana Edgar Ramírez; la apoyó el Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC) y la verdad estoy muy contento con el resultado.”

Hacia 2004, Arriaga ya había producido un corto de Vigas, Los elefantes nunca olvidan:

“Lorenzo vivió en mi casa un rato, y desde hace mucho empezamos a desarrollar Desde allá. El guión lo escribió Lorenzo, pero la historia es de los dos. Tratamos de producirla en Francia, se lo ofrecimos a varios actores allá pero no quisieron el papel principal porque es muy duro.

“Después hablé con las autoridades de Venezuela para que nos dieran el apoyo, y Rodolfo Cova ya amarró todos los apoyos en ese país, así se hizo la película en Caracas.”

Actúan el chileno Alfredo Castro y el venezolano Luis Alejandro Silva.

La historia trata sobre la vida de Armando, dueño de un laboratorio de prótesis dentales que busca a hombres jóvenes y les ofrece dinero para que lo acompañen a su casa. Un día, se lleva a su domicilio a Elder, líder de una banda de delincuentes, encuentro que cambiará sus vidas.

Desde allá también se proyectará en el Festival de Toronto, y se incluyó en Horizontes latinos del Festival de San Sebastián que iniciará el 18 de este mes.

Mariana Arriaga

La hija del autor de Amores perros, y director de Los tres entierros de Melquiades Estrada, Mariana, compite con su primer corto en Horizontes, titulado En defensa propia, donde actúan Emilio Echevarría y Mauricio Isaac, basado en un cuento del realizador Arriaga de su libro Retorno 201.

Para él, es un honor que su hija esté en la Mostra:

“Es muy difícil entrar en Venecia. No van a exponer su prestigio por amistad. Su historia fue seleccionada de entre mil 400 cortos. Mi hija estudió la carrera de comunicación, especializada en cine, y el corto es su tesis. Ella misma buscó su financiamiento.”

Mariana, de 24 años de edad, relata a este medio que su papá adaptó el cuento que ella escogió.

–¿Qué llama la atención de esta historia?

–La condición humana y toda esta cuestión moral que surge en el cortometraje. Se trata de un joven que está herido porque se mete a robar a una casa. Dos vecinos llaman al doctor que radica enfrente y los tres no saben qué hacer, porque el chavito sigue vivo y está sufriendo.

Narra que lo inscribió a Venencia sin contarle a nadie, ni a la producción. “Es muy emocionante estar allí”, exclama.

Además, otra mexicana es jurado en la Mostra: Daniela Michel, directora del Festival Internacional de Cine de Morelia. Interviene en el premio Luigi De Laurentiis a Mejor Ópera Prima-León del Futuro.

El australiano–mexicano Michael Rowe, ganador de la Cámara de Oro en Cannes por Año bisiesto, también compite en la sección oficial de la Bienale pero con la cinta Early Winter (Invierno temprano), completando la trilogía que empezó en México. El segundo filme, Manto acuífero, mexicano, estrena este 4 de septiembre en el Distrito Federal.

–Pero Early Winter es un proyecto australiano y canadiense, y no de México, ¿qué pasó ahí?

–No hubo suerte con los productores mexicanos… Ser invitado por Venecia es muy importante. Es una película bien hecha y bien actuada.  l