Duarte insiste: soy inocente

Ante un cuestionario de 78 preguntas referido al multihomicidio de Narvarte –mal aplicado por los enviados de la procuraduría del DF–, el gobernador de Veracruz, Javier Duarte, respondió escuetamente, con evasivas… y hasta se dio el lujo de regañar a sus interrogadores. Antes de espetar su frase de “la verdad nos hará libres”, señalado como el principal sospechoso de la autoría intelectual de los asesinatos que este lunes cumplen un mes, les dio línea a los investigadores capitalinos: el móvil fue el robo.

Salvo un regaño por incurrir en “vicios procesales” y lo repetitivo del interrogatorio de 78 preguntas, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) no logró arrancarle al gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, ningún dato o información relevante para la investigación del multihomicidio de la colonia Narvarte.

En la declaración ministerial “voluntaria” –y en calidad de testigo– que rindió el martes 11 en las instalaciones de la Fiscalía General del Estado, en Xalapa, Duarte sugirió a los enviados de la procuraduría capitalina –encabezados por Edmundo Garrido, subprocurador de Averiguaciones Previas Centrales, y Marco Reyes, fiscal central de Investigación para la Atención del Delito de Homicidio– que la matanza del 31 de julio, donde perdieron la vida el fotoperiodista Rubén Espinosa, la activista cultural Nadia Vera, Yesenia Quiroz, Milena Virginia Martin y Alejandra Negrete, tiene “una orientación definida por la posible comisión del delito de robo”.

Incluso les hizo notar que ya se ejerció acción penal contra una persona que participó en los hechos. Se refería a Daniel Pacheco Gutiérrez, el único detenido y consignado hasta ahora, a quien la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) sometió a los análisis establecidos en el Protocolo de Estambul, luego de que en la ampliación de su declaración ministerial, aseguró haber sido torturado por los policías que lo aprehendieron.

Duarte también aseguró que los hechos investigados “relacionan en forma por demás tendenciosa y oscura, a mi persona y a mi gobierno en circunstancias que no quedan claras en cuanto al origen del requerimiento”.

En su testimonio, el cual Proceso pudo consultar, destacó que fue su “expresa voluntad contribuir, dentro de un ejercicio de transparencia, a despejar las dudas que pudieran generar confusiones y distraer a dicha autoridad de las verdaderas líneas de investigación”.

Duarte dio otro raspón a la PGJDF al hacer notar que sus enviados no le presentaron las dos declaraciones vertidas en el expediente principal y “unos videos de una víctima” por “no venir agregadas” en la solicitud. Son “vicios procesales”, les reviró a los funcionarios capitalinos.

“Es buena foto”

Durante la diligencia, el veracruzano respondió a dos cuestionarios. El primero, de 37 preguntas; el segundo, de 41. Este último fue elaborado por la organización Artículo 19, parte coadyuvante en la investigación del multihomicidio que este lunes 31 cumple un mes.

Duarte declaró que sí conocía a Rubén Espinosa, pero no a Nadia Vera. Del primero, dijo que sabía de sus actividades, publicaciones y trayectoria periodística “por lo difundido últimamente en los medios de comunicación”.

También reconoció que ambos jóvenes eran críticos a su gobierno.

A la pregunta de “¿por qué considera que Nadia lo responsabilizaba de atentados a su seguridad e integridad física?”, respondió: “Por la responsabilidad que me corresponde como gobernador de proteger a quienes se encuentran en el territorio veracruzano”.

Sin embargo negó estar enterado de si algún miembro de su gobierno “amenazó, prohibió o limitó” el trabajo periodístico de Rubén Espinosa en esa entidad y subrayó que no lo incomodan las descalificaciones hacia su administración.

Duarte también dijo que desconocía si alguno de sus colaboradores “realizaba o realizó” actos de represión contra periodistas y manifestantes. Por el contrario, presumió que su gobierno respeta los derechos humanos.

Es más, aseguró que atiende las manifestaciones estudiantiles y movimientos sociales generados en la Universidad Veracruzana “con respeto y tolerancia en el marco de la ley”, pese a que el 14 de septiembre de 2013, decenas de estudiantes y maestros fueron golpeados por policías de la Secretaría de Seguridad Pública del estado cuando se manifestaban en la Plaza Lerdo, de Xalapa, contra su gobierno. Entre las víctimas estuvieron Nadia y Rubén.

–¿Cuántas denuncias por delitos cometidos en agravio de periodistas se han presentado en la Fiscalía General del Estado a partir de que usted asumió el cargo de gobernador y diga por qué delitos? –fue una de las preguntas.

–Toda vez que se trata de un dato estadístico preciso, solicito sea requerida esta información directamente a la Fiscalía.

–De los homicidios referidos en la respuesta anterior, ¿cuántos han estado relacionados directamente con el ejercicio del trabajo periodístico de las víctimas?

–Reitero el sentido de mi respuesta anterior, que por ser un dato estadístico se requiera en vía de informe a la Fiscalía.

–Del total de averiguaciones previas o carpetas de investigación iniciadas durante su administración al frente del gobierno de Veracruz con motivo de delitos cometidos en agravio de periodistas, ¿cuántas han sido determinadas por la Fiscalía con ejercicio de la acción penal?

–Por ser nuevamente un tema estadístico, solicito que sea requerida dicha información a la Fiscalía estatal.

Sobre recomendaciones en materia de derechos humanos “sustentadas en acoso, persecución, desaparición forzada u otros delitos cometidos en agravio de periodistas”, Duarte fue evasivo: “Ni por esos motivos ni por ningún otro”.

En relación con la declaración que el colaborador de este semanario hizo a la organización Artículo 19, en el sentido de que uno de los ayudantes de Duarte lo amenazó –deja de tomar fotos “si no quieres acabar como Regina (Martínez)”, la corresponsal de Proceso asesinada el 28 de abril de 2012–, el gobernador dijo que no le constaba.

–¿Considera que tal afirmación constituyó una amenaza?, ¿qué acciones tomó ante la declaración referida?

Duarte se zafó de nuevo: “Me remito a mi respuesta anterior”.

La precipitación de la fiscalía capitalina quedó en evidencia al formular la pregunta 37: “¿Identificó al servidor público de su gobierno que hizo la amenaza a Rubén Espinosa referida a la pregunta 44?”

Duarte aprovechó el yerro del Ministerio Público capitalino para enmendarle la plana: “Quiero señalar que apenas vamos en la pregunta señalada con el número 37; sin embargo, me remito a la misma respuesta de la pregunta 35”.

La conducta del mandatario estatal no varió un ápice en las preguntas del cuestionario elaborado por Artículo 19.

Dijo conocer el trabajo de Rubén Espinosa.

–¿Conoce la fotografía en la que usted aparece, tomada por Espinosa Becerril, y publicada en la portada del número 1946 de la revista Proceso?

–Es buena foto –respondió.

Con un simple “sí”, respondió a las preguntas sobre si las condiciones en Veracruz son idóneas para ejercer el periodismo o si en su gobierno se han aplicado políticas públicas para garantizar los derechos humanos de periodistas y reporteros con motivo de sus actividades.

En cambio, negó haber declarado lo que, según la PGJDF, dijo al periodista Ciro Gómez Leyva y al portal de noticias Animal Político: “A mis amigos periodistas les pido se cuiden y cuiden a sus familias, porque mi familia sufre por críticas de la opinión pública en mi contra”.

“Yo no declaré nunca eso”, afirmó.

También dijo que sus declaraciones de que “se debería sacudir el árbol para que caigan las manzanas podridas que hay entre los periodistas”, fueron sacadas de contexto. “Esa afirmación es incorrecta, me dirigí a la sociedad de la región pozarricense”.

Esa frase la dijo el pasado 30 de junio en una comida con reporteros de Poza Rica, en un festejo del Día de la Libertad de Expresión.

DF, más peligroso

De 2012 a la fecha han sido asesinados 14 periodistas en Veracruz. De ellos, 11 en la administración de Duarte y entre ellas, la corresponsal de este semanario, cuyo crimen sigue impune.

–¿Sabe cuál es el estado de la República mexicana más peligroso para ejercer el periodismo?

–De acuerdo con el informe anual de la organización Artículo 19, el Distrito Federal es la entidad que registra mayor número de agresiones.

Abundó: “En Veracruz trabajamos para garantizar la seguridad y protección de quienes viven aquí. Mi gobierno es y seguirá siendo responsable de proteger a la ciudadanía a lo largo y ancho de nuestro territorio.

“De manera particular se han generado condiciones para el ejercicio libre del periodismo. Somos respetuosos de la manifestación libre de las ideas, de la libertad de manifestarse y de todas las expresiones sociales que se dan en el Estado”.

En la parte final de su declaración, Duarte habló de las medidas de su administración para evitar desplazamientos de periodistas hacia otros estados: “Mi gobierno en todo momento ha otorgado garantías legales y de seguridad con respecto a la actividad periodística; aquí estamos trabajando para que no exista impunidad, prevalezca un ambiente apto para el libre ejercicio de la libertad de expresión y quien agreda a un periodista sea castigado”.

El jueves 20, la presidenta de la CDHDF, Perla Gómez, dijo que al menos ocho periodistas de Veracruz llegaron recientemente a la Ciudad de México a solicitar medidas de protección pues temían por sus vidas.

Por último, Duarte se sumó “a las exigencias de la sociedad y de las familias de las víctimas” del multihomicidio de la colonia Narvarte, para que las investigaciones “se continúen hasta el total y definitivo esclarecimiento de manera contundente, transparente y se garantice un verdadero acceso a la justicia”.

Al terminar la diligencia, el gobernador de Veracruz ignoró a las decenas de reporteros apostados afuera del Palacio de Gobierno. Simplemente emitió un comunicado a la opinión pública en el que se ufanó: “Nunca he creído en el fuero, así que en un hecho inédito de la historia política y jurídica de México”, personal de la PGJDF recabó la información.

Y como ya lo había hecho prácticamente desde que ocurrió el multihomicidio, se deslindó de los acontecimientos y remató: “Así como no creo en el fuero, tampoco creo en los linchamientos públicos que lejos de crear valor, alejan a la verdad y encubren a los verdaderos culpables”.

“La verdad nos hará libres”, remató.