Problemas de salud pusieron en peligro la carrera musical de dos figuras sobresalientes de la canción mexicana, las cantautoras Maru Enríquez y Betsy Pecanins, quienes próximamente ofrecerán dos recitales en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, cada una con su propio canto valiente y en diferentes fechas, acompañadas por una pléyade musical de amigos y colegas de viaje. Betsy presentará Ave Phoenix el sábado 29, a las 19 horas, en tanto que Maru estrenará ahí mismo el domingo 13 de septiembre su espectáculo Concierto para Maru Enríquez. Cantar es lo que cuenta, a las 18 horas.
Con una trayectoria que da inicio en la década de los 70 como cantante profesional, pionera y una de las exponentes más importantes del llamado canto nuevo, Maru Enríquez enfrenta actualmente las secuelas de dos infartos cerebrales que ocurrieron a principios de 2012.
“Afectaron mi visión y la movilidad en mis piernas”, comenta la cantante. La forma en que ha enfrentado este agudo problema de salud ha sido con la paciencia y la calidez de su familia.
“Tuve la fortuna de recibir la generosísima invitación por conducto de mi amigo de toda la vida, Silvio Rodríguez, para ser atendida médicamente en Cuba. Las secuelas de los infartos cerebrales aún no están catalogadas a nivel mundial. En Cuba recibí la mejor atención médica, país ejemplo para el mundo en cuanto a medicina social se refiere.”
–¿Qué opina de que en México no existe seguridad social para los artistas?
–Es una tristeza y una vergüenza que en México pase esto, y en general sea un lujo enfermarse para cualquier persona, es una batalla pendiente para todos nosotros como sociedad. En el discurso se usa mucho la obra del artista como imagen internacional, afirmando que somos un pueblo lleno de cultura, pero en la realidad este sector está sumamente olvidado.
Cantar es lo que cuenta
El 4 de junio pasado, el Instituto Mexicano de la Radio (Imer) presentó un concierto especial que se transmitió en vivo por las ondas de Radio México, y que se trató del reencuentro de la legendaria agrupación La Nopalera (Proceso, 2012); en esa ocasión Arturo Cipriano presentó a cada uno de los miembros fundadores de tal proyecto, y cuando mencionó a Maru Enríquez se desató una ovación unánime entre los asistentes.
Ella demostró esa noche que posee el mismo vigor y calidad interpretativa de cuando formaba parte esencial del grupo. Maru recuerda:
“Mi grupo base fue La Nopalera, con Arturo Cipriano, Javier Izquierdo, Eniac Martínez, Gerardo Bátiz, René Lemus, entre otros, con quienes viajé por toda la República mexicana, Centro y Sudamérica, además del sur de los Estados Unidos, alternando con muchos y muy diversos artistas de la nueva canción contemporánea latinoamericana, como Amparo Ochoa, Noel Nicola, Tania Libertad, Grupo Sanampay, el Grupo Víctor Jara, Los Nakos y compositores que surgían por esos tiempos.
“Cuando me hice solista, seguí siendo consecuente con el espíritu esencial de mis orígenes; la canción contemporánea mexicana afortunadamente se abrió y hoy permite integrar los más diversos géneros musicales: blues, rock, bolero, etcétera.
“He trabajado para casi todas las instituciones culturales en los diversos tiempos a lo largo de 40 años, además de tres LP con La Nopalera; grabé un disco sencillo, Ardentia; un LP, El Querer; el casete para niños Un, dos, tres por Maru y Coco (con el pianista Coco Bueno); tres CD: Ah qué la canción, Y mi voz que madura y Gran Quinqué, producciones independientes.”
Conduce su programa de radio en Código CDMX La charla sin fin, y forma dueto con el guitarrista Juan Carlos Charly Badillo.
“Todavía me falta mucho por recuperar y seguir trabajando, así que seguiré en lo mío, la radio y la canción.”
El domingo 13 de septiembre ella cantará en Concierto para Maru Enríquez. Cantar es lo cuenta, espectáculo del Teatro de la Ciudad Esperanza Iris, acompañada de La Nopalera, Botellita de Jerez, Héctor Infanzón, Juan Pablo Villa y Guillermo Briseño, a las 18 horas.
La lucha de Betsy Pecanins
En entrevista para Proceso, la cantautora mexicana de sangre catalana nacida en Phoenix, Arizona, comenta el problema de salud que enfrenta:
“Desde hace 18 años tengo una condición neurológica que se llama disfonía espasmódica. No es un problema de mala técnica o de cansancio de la voz; tampoco es un problema por cantar demasiado. Hasta el momento no se sabe bien cuál es la causa, puede ser hasta genética. El cerebro manda una señal a las cuerdas vocales y se producen espasmos. El proceso de cantar y hablar se interrumpe.”
En la actualidad no existe una cura absoluta para esta condición, aunque hay una operación que en algunos casos puede dar buenos resultados. Sin embargo, es posible el remedio temporal, apunta Betsy:
“Son las inyecciones de Bótox, éstas se aplican en las cuerdas vocales y ayudan a mejorar el volumen del habla. Este medicamento paraliza las cuerdas para que no reaccionen ante la señal que envía el cerebro, y cada aplicación tiene efectos que duran alrededor de dos meses. Después de esto, el cuerpo absorbe el Bótox y poco a poco regresan los espasmos.”
Estuvo muchos años sin saber qué tenía.
“De tener una gran voz fui perdiéndola poco a poco; trabajé mucho mi técnica, modifiqué los tonos y la colocación de mi tesitura; pude seguir cantando pero ya no tan bien como antes, hasta que de plano un día ya no pude cantar ni hablar. Por fin encontré a un doctor que me pudo diagnosticar y me dijo que fuera a la ciudad de Chicago a conocer al ‘gurú de la disfonía espamódica’, el doctor Robert Bastian.”
Fue este médico quien le inyectó Bótox.
“Para ese entonces ya susurraba y fue un milagro recuperar el sonido vocal. No obstante, el por fin saber lo que tenía y el darme cuenta de que cantar no era más una opción, me derrumbó anímicamente y me enfermé, casi morí de tristeza. Fue como quedarme sin nada y toqué fondo por casi un año. ¡Pero pude recuperarme y me estoy reinventando!”
–¿Cómo le ha hecho para enfrentarlo económicamente?
–Soy socia del Sanatorio Español pues tengo ascendencia española y pago cierto dinero cada seis meses, es como un seguro médico. Conozco a los doctores desde hace mucho tiempo y ellos conocen bien mi historial médico. Aun así, he tenido que pagar los porcentajes que me corresponden cada vez que me internan o me hacen estudios.
“No ha sido nada fácil –aclara Pecanins–. Me parece muy mal y muy preocupante que en este país no exista la seguridad social para los artistas.”
Con una amplia trayectoria y más de 15 producciones discográficas, Betsy es considerada como una de las máximas cantantes de blues y bolero en México.
“Pienso que siempre he estado dentro de la música popular. El blues, aunque es un folclor, también es popular. La trova, la poesía cantada, el jazz, la fusión de géneros musicales, el rock clásico o alternativo, el rap, el hip hop, el ska y el reggae, la música clásica y muchos más géneros musicales tienen un lugar importante en la escena popular. Lo que me parece importante es mantenerse fiel a uno mismo y no deshacerse de lo que lo define a uno como artista para convertirse en un producto mercantil o en algo que definitivamente uno no es.”
Ha compartido escenario y grabaciones con una lista infinita de talentos: Tania Libertad, Eugenia León, Margie Bermejo, Hebe Rosell, Guillermo Briseño, Jaime López, Rafael Mendoza, José Elorza, Arturo Márquez, Nina Galindo, Nayeli Nesme, Amparo Ochoa, Julieta Venegas, Real de Catorce, Papa John Creach, Eugenio y Cecilia Toussaint; Juan José Calatayud, Sacbé, Enrique Neri, Agustín Bernal, Roberto Aymes, Eduardo Diazmuñoz, Roberto Limón, Luis Herrera de la Fuente, Eduardo García Barrios, Enrique Bátiz, Federico Álvarez del Toro…
“Los músicos de mi banda ahora son: Jorge García Montemayor en la guitarra acústica, Felipe Souza en la guitarra eléctrica, Mónica del Águila en el cello, Alfonso Rosas en el bajo, Héctor Aguilar en las percusiones y Julia González Larson en la voz. Tengo grabados dieciséis discos y catorce colaboraciones.”
–¿En qué proyectos se encuentra actualmente?
–Mi trabajo ahora es la composición. Sigo haciendo canciones; pero de una forma diferente: rapeo… digo, susurro. La palabra tiene un lugar protagónico, hay siempre una cantante a quien le tocan las partes cantadas. El Sistema Nacional de Creadores de Arte (SNCA) del Fonca me otorgó una beca y gracias a este apoyo he podido dedicarle mucho tiempo a mi proyecto actual que ha ido creciendo más, porque cada vez hay más canciones nuevas. Se llama Ave Phoenix.
“Estoy empezando a escribir un poco y he tenido la suerte de colaborar con muchos escritores talentosos, tales como Jaime López, Rafael Mendoza, Guillermo Briseño, Antonio Rodríguez Frino, David Huerta, Magali Lara, Rocío Carrillo y Roberto González. Ave Phoenix es un renacimiento y es la resignificación de la vida.”
Con ese programa se presentará en el Teatro de la Ciudad Esperanza Iris el 29 de agosto a las 19 horas.








