Margot Loyola (1918-2015)

Después de ser invitada por el embajador de Chile en Guatemala, Humberto Palza, para ofrecer una presentación especial el 18 de septiembre de 1994, la legendaria cantante e investigadora chilena Margot Loyola viajó a México  realizando una pequeña gira.

En días posteriores y en medio de su estancia en nuestro país, el jurado del Premio a lo Chileno o Premio Nacional de Artes Musicales, otorgado por el segundo gobierno democrático de su tierra después de la dictadura, deliberaba y le otorgaría el galardón de ese año.

Tras conocerse la decisión, el ministro de Educación, Sergio Molina, pudo comunicarse finalmente con la cantante en las primeras horas del día siguiente para darle la gran noticia: el premio era concedido por primera vez a una folclorista.

La cantante regresó a Chile luego de un accidentado vuelo que sufrió retrasos, e incluso tuvo que hacer un aterrizaje de emergencia debido a la neblina. Sus compatriotas la esperaban en el Cerro Santa Lucía de Santiago, a donde fue trasladada en medio de una comitiva que tenía orden de parar el tráfico en puntos importantes de su recorrido, iniciando en la Estación Central donde un coro de niños cantó para ella.

Representantes mapuches le rindieron un homenaje para después dar paso a tres estudiantinas que corearon cantos en su honor. El ministro dijo entonces unas palabras:

“Su situación es única en nuestra historia, ella ha logrado traer y unir las raíces de nuestro país y transformarlas. Este premio hace justicia a una persona que ha dedicado su vida a hacer posible lo que son nuestras etnias; extraer el alma de nuestra cultura nativa.”

Margot Loyola Palacios nació el 15 de septiembre de 1918 en la ciudad de Linares, capital de la provincia del mismo nombre en Chile; desde los 14 años comenzó a cantar y bailar, y formó el dueto de Las Hermanas Loyola con su hermana Estela, ganando notoriedad en la radio chilena de los años 40.

Estudió en el Conservatorio Nacional de la capital chilena con la gran pianista Rosita Renard y estudió canto con la brillante soprano Blanca Hauser.

Su camino se dirigió hacía el folclor chileno, entregada a investigar y preservar tradiciones, cantos y bailes originales de las etnias nativas de su país. Junto a su comadre y paisana, la enorme Violeta Parra (1917-1967), cantó para aquellos que querían escucharlas en un tiempo cuando nadie esperaba tal fuerza de una mujer y su guitarra.

Grabó cerca de 30 discos y en 1972 ingresó como académica en la Universidad Católica de Valparaíso, misma que 26 años después la reconoció como profesora emérita y creó el Fondo de Investigación y Documentación de Música Tradicional Chilena Margot Loyola Palacios, dedicado a continuar y difundir su labor de investigación y preservación de la cultura nacional.

Margot Loyola falleció tranquilamente el pasado 3 de agosto en su casa, rodeada de su familia. No sufría una enfermedad específica; pero según un vocero de la familia, la cantante estaba “muy decaída y se fue apagando de a poco”.

La presidenta chilena Michelle Bachelet decretó duelo nacional por 48 horas y anunció una serie de homenajes en memoria de la última y sensacional folclorista de su país, para quien las banderas se izarán a media asta por todo Chile.