Los maestros de la CNTE se sienten agraviados, se asumen provocados. Los gobiernos federal y de Oaxaca decidieron desaparecer un instituto público controlado por el magisterio disidente, y la organización de la lucha contra la medida ya comenzó. En medio de una de las mayores crisis de credibilidad de la administración de Enrique Peña Nieto, la refriega se avizora compleja, larga y con altos costos políticos. Y el plan de acción de los profesores ya prevé movilizaciones al menos en 26 estados.
La disidencia magisterial agrupada en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) lo tiene claro: La desaparición del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) fue una “provocación gubernamental” que busca acabar con quienes se oponen a que la enseñanza se privatice.
Los profesores Rubén Núñez –secretario general de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y de la CNTE en Oaxaca– y Francisco Bravo –exsecretario general de la Sección 9 del Distrito Federal en ambas agrupaciones– llegaron a esa conclusión luego de los encuentros que tuvieron con funcionarios de la Secretaría de Gobernación entre el 10 de junio y el 10 de julio, cuando las autoridades les dijeron que no había condiciones para negociar.
En entrevista con Proceso relatan cómo arrancó el actual conflicto.
El pasado 29 de mayo y como “gesto de buena voluntad” gubernamental, el secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet, difundió el comunicado 129, en el cual informó: “Con motivo de nuevos elementos a considerar en el proceso de evaluación para el ingreso, promoción y permanencia en Educación Básica y Media Superior, quedan suspendidas indefinidamente las fechas publicadas para su realización”. Esto significaba un logro mayúsculo para la CNTE, que siempre se ha manifestado contra ese examen por considerarlo un retroceso en los derechos laborales.
Pero los profesores no tardaron en desencantarse. Veinticuatro horas después de los comicios federales del 7 de junio, Chuayffet reculó y dijo que se reanudaba y fortalecía la evaluación, que nunca se había cancelado el proceso y que, si se suspendió, fue por falta de elementos técnicos y políticos.
Justificó que la decisión se tomó, “en lo técnico, (para) asegurar que todos los participantes presenten los exámenes con computadoras y con la conectividad necesaria, y en lo político, (para) mantener una extrema prudencia y no vulnerar el desarrollo de un proceso electoral. Prudencia que se fincó en las leyes electorales y no en el capricho”.
El 8 de junio y en entrevista radiofónica, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, informó que durante las negociaciones preelectorales con los maestros no estuvo sobre la mesa la polémica reforma educativa que ordena la evaluación, “para evitar complicaciones”.
Aseveró entonces que siempre estuvo dispuesto al diálogo, pero cuando “no fue posible” el Estado debió actuar, tal “como se dispuso la semana pasada”, sin aclarar a qué se refería.
En una postura cercana a la gubernamental, Carlos Jonguitud Carrillo –consejero nacional del Sindicato de Trabajadores para la Educación, STE– considera que la reforma educativa es benéfica: “Puede ayudar si el magisterio se une y cuida los procesos”.
–¿La escuela pública y la privada mejorarán gracias a estas modificaciones? –se le pregunta al hijo del dirigente del SNTE que en 1989 fue destituido por Carlos Salinas de Gortari, entonces primer mandatario.
–Sí la mejora en este momento, cuando se está evaluando el perfil de los compañeros –asevera quien fundara el STE en 2013.
En contraparte, Rubén Núñez explica que la Sección 22 acordó seguir con las movilizaciones, pero continuar pidiendo una reunión con el gobernador de Oaxaca, Gabino Cué.
“Estamos planteando una mesa de carácter urgente para los compañeros que trabajan al interior del IEEPO, y que son espacios que el movimiento ha conquistado. Son compañeros que tienen 15 o 20 años laborando y eso afectaría sus derechos”, dice.
Desaparecer a la CNTE
Bravo detalla que los profesores tuvieron una reunión el 10 de junio con Luis Enrique Miranda Nava, subsecretario de Gobernación, considerado el operador más importante del presidente Enrique Peña Nieto al respecto.
Sin embargo, los disidentes rompieron el diálogo porque las condiciones expuestas en 10 minutos por el funcionario les resultaron inaceptables: regresar a clases y reponer los días perdidos. Mientras no depusieran sus modos de presión “no había condiciones” para tratar más asuntos, suelta.
Exactamente un mes después se entrevistaron con Alejandro Osuna Rivero, jefe de la Unidad de Enlace Federal y Coordinación con Entidades Federativas de Gobernación, quien repitió lo mismo que Miranda: no hay condiciones.
“Ahora lo entendemos a la perfección. No querían ningún tipo de plática porque tenían preparado este golpe a la Sección 22. Nosotros realizamos una marcha el viernes 10 de julio y el planteamiento central fue que se volviera a reestablecer el diálogo”, indica Bravo.
“Me parece que el gobierno, pese a todos los intentos que ha hecho con su reforma, está en pleno fracaso. La única reforma que no ha avanzado es precisamente la educativa.”
Y en su opinión, el escenario sigue siendo poco alentador para instaurar la reforma. Por eso, sostiene que la estrategia es pegarle al sindicato disidente. “Es meterle fuego”.
Según su percepción, el gobierno federal calcula que, si resquebraja la oposición más fuerte, que está en Oaxaca, entonces las demás secciones inconformes se van a fracturar. Pero eso “es totalmente falso. Si bien Oaxaca es nuestro máximo referente, la Coordinadora no es Oaxaca. Ahora tenemos referentes en las 32 entidades del país”.
Recuerda que en 2013, cuando se aprobó la reforma educativa, la CNTE buscó a Gobernación, armaron 13 foros con más de 400 ponencias, le presentaron sus resultados a la asociación civil Mexicanos Primero y al gobierno y nadie los tomó en cuenta, ni siquiera los actuales beneficiarios de los cambios en Oaxaca.
“Esto lo interpretamos como que el ala dura del gobierno mexicano, encabezada por Chuayffet, y obviamente acompañado por Mexicanos Primero, alimentó la postura para tratar de eliminarnos”, analiza.
Bravo explica que el discurso gubernamental de que más de 80% del magisterio ha acudido a la evaluación es falsa, porque este periodo fue para que concursaran aspirantes a directores o personal de nuevo ingreso, es decir, los muchachos que salieron de las normales y quieren una plaza.
“Eso es otra cosa. El grueso de los maestros todavía no se ha evaluado. Es el verdadero problema que tienen, y hasta donde yo sé, casi nadie se ha presentado, porque en noviembre tendríamos que hacer el examen. Entonces, ¿qué están haciendo? Tratan de generar condiciones de represión e intimidación para que todos nos evaluemos, pero el asunto puede revertirse.”
En opinión del exdirigente de la Sección 9, la solución a este conflicto tiene dos caminos: “Uno es que haya una gran protesta, principalmente al iniciar el ciclo escolar, con el fin de preparar un paro indefinido de labores, y otro es que (la reforma) se detenga vía hechos. ¿Qué estoy diciendo? Que si no se presentan los maestros a la evaluación, pues ni modo que vayan a echar a miles o a decenas de miles. Ésa es la otra forma de presión”.
De hecho, menciona que ya se están movilizando profesores en 26 entidades, incluso donde la CNTE no tiene injerencia.
Unidad para la movilización
El 21 de julio Cué, apoyado por el gobierno federal, le quitó a esta sección el control que desde 1992 tenía sobre el IEEPO.
Al día siguiente, el periódico Reforma difundió que el gobierno federal ha librado al menos 35 órdenes de aprehensión contra dirigentes de la Sección 22 y otras delegaciones en Chiapas, Guerrero y Michoacán.
Según una columna publicada por El Universal, todo el plan fue diseñado por Aurelio Nuño, jefe de la Oficina de la Presidencia, y Osorio Chong. Originalmente se realizaría el 7 de julio, pero se pospuso, entre otras cosas, por la fuga del Chapo Guzmán, algo que, según el rotativo, “no estaba en escena”.
Como sea, Núñez manifiesta que no cederán sus espacios de control dentro del IEEPO.
Bravo recuerda que la disidencia no se restringe a Oaxaca. Sólo en esa entidad hay 81 mil profesores de la CNTE, pero cuenta con otros 60 mil en Chiapas, 60 mil en Michoacán, “por lo menos” 35 mil en Guerrero y 20 mil en la capital del país. Incluso Gobernación ha reconocido la presencia de la CNTE en 22 estados.
Entre marchas y mítines sectoriales contra la desaparición del IEEPO, la asamblea de Oaxaca acordó denunciar la arremetida “militarizada” contra el Movimiento Democrático de Trabajadores de la Educación de Oaxaca e informar a los trabajadores de este hecho.
En el documento Acuerdos, Tareas, Pronunciamientos y Plan de Acción de la CNTE, emanado de la asamblea nacional del 25 de julio en Oaxaca, a la que asistieron 269 delegados sindicales de 29 entidades, tanto de la CNTE como del SNTE, se indica que siguen en “alerta máxima”, por lo que llamaron a la resistencia civil pacífica “en defensa de la educación pública, la estabilidad laboral y la anulación de la evaluación punitiva”.
Los profesores acordaron fortalecer el plantón del Monumento a la Revolución en la Ciudad de México, insistir en la instalación de la mesa central de negociación con Gobernación, movilizarse en todo el país, no presentarse a la evaluación y bloquear las sedes donde se aplique el examen.
Trabajarán además, informaron, para formar un frente único rumbo a una huelga nacional junto con otros movimientos sociales. Decidieron que cada sección evalúe si iniciará el ciclo escolar 2015-2016 y que se discuta en la Asamblea Nacional Representativa Ampliada.
Además de la movilización en Oaxaca del 27 de julio, se aprobó una movilización nacional central y sincronizada en los estados para antes del sábado 15.
En septiembre habrá caravanas hacia la Ciudad de México, se dará el grito “magisterial y popular” el 15 de ese mes y los maestros marcharán el 16, día de la Independencia.
El 30 de julio celebraron asambleas para “cerrar filas en torno a la reforma y dar a conocer la ruta de esta nueva jornada de lucha”.
Con este plan de acción, Núñez advierte: “Vamos a continuar en la lucha a través de nuestras reuniones, en juntas con nuestras bases y sobre todo, construyendo un plan único a nivel nacional”.








