“Animalia”

A manera de documental científico, Diego Álvarez Robledo aborda en su obra de teatro Animalia los orígenes de la relación del ser humano y los animales. Da un panorama de la evolución de las especies, la supervivencia y la extinción de las mismas a lo largo de miles de millones de años.

En la puesta en escena se utilizan proyecciones, una voz en off que informa, y cinco actores que ejecutan la evolución de estas relaciones. El autor y director comparte en Animalia su inquietud por entender cómo evolucionan las cosas y centra el inicio en un curioso elemento que fue el que hizo que existiera la vida al ser el generador del oxígeno en la tierra: los estrematolitos.

El espectador se asombra ante los descubrimientos que se exponen sobre el origen de las especies; desde esta mucosa hasta los animales de criadero o los domesticados. En Animalia nos enteramos de cómo se van dando las condiciones de adaptación en donde la violencia entre las especies es determinante.

Nos sorprende la cantidad de información que se expresa en esta obra, la cual inunda el planteamiento dramático y dificulta la experiencia teatral como tal, para convertirse en un reportaje ilustrado. Es interesante la investigación que el autor hace y la actitud experimental que lo compromete. El espacio escénico está lleno de vegetación: macetas y plantas que flanquean el escenario, al fondo una pantalla y al frente un foso donde los actores aparecen y desaparecen. El foro del Teatro la Capilla se ve optimizado con esta distribución y enriquecido con experimentos en los que se manejan probetas con líquidos de colores o de donde sale humo. Las imágenes son muy variadas y van desde la abstracción hasta la presencia de seres microscópicos o de animales en el encierro. Se proyectan en una pantalla completa o de manera fragmentada según se quiten páneles. El responsable del dispositivo multimedia y videoarte es Daniel Ruiz Primo.

El reto actoral es inmenso ya que deben ejecutar a distintos animales sin usar la palabra. Los actores que participan son Gerardo del Razo, Isaí Flores, Cut López Torres, Francisco Pita y Roldán Ramírez. Si bien en Bestiario humano, la obra anterior de Diego Álvarez Robledo, la palabra era el punto de partida y cinco actrices la utilizaban, en este experimento el movimiento y la gesticulación es lo que nos indica cómo los actores son peces, vacas, toros, caballos y hasta cerdos. La coreografía de Sofía Sylwin y el combate escénico de Javier Sixtos marcan ritmos y cadencias; rutinas y enfrentamientos. Las soluciones son inmediatas y a veces requerirían de una mayor elaboración, estilización o propuestas de analogías para rebasar la ilustración del documental y fortalecer la sustancia teatral.

En este documental escénico se va concretando el camino hacia la extinción de las especies. Cómo el hombre lucha con otros animales y contra él mismo para sobrevivir o dominar. Aunque sin ser el centro de la propuesta, queda clara la destrucción, el aniquilamiento, la violencia contra los animales y la supremacía del que se cree el rey del planeta.

La búsqueda en Animalia de Diego Álvarez Robledo tiene como antecedente tres obras con temáticas similares: Terminal Axolotl, Intersticios y Bestiario humano, que se han presentado en el Teatro el Galeón, en la Capilla y el Foro el Bicho. En este último foro se escenificará Animalia después de su temporada en el Teatro la Capilla.