El trienio se le acaba al alcalde tapatío Ramiro Hernández García –su último día de gestión es el próximo 30 de septiembre– y aún tiene pendiente la entrega de por lo menos 30 obras, así como un millonario adeudo a las constructoras y a los proveedores del ayuntamiento. Sus operadores políticos, en particular el secretario de Obras Públicas, José Luis Moreno Rojas, no saben cómo superar ese problema.
Sólo le quedan dos meses de gestión en el ayuntamiento tapatío y aún tiene pendientes alrededor de 30 obras. Y aunque el alcalde Ramiro Hernández García ya recibió algunas totalmente concluidas, aún tiene adeudos millonarios con algunas constructoras.
Uno de ellos es el de la pavimentación de la avenida Basilio Badillo, que en 2013 se adjudicó a la firma Asfaltos Guadalajara y cuyo monto original era por 68 millones de pesos, pero se elevó a 10 millones 571 mil pesos por trabajos extraordinarios.
El caso salió a relucir el 4 de junio pasado durante la sesión de la Comisión de Adjudicación de Obra Pública (CAOP). El titular de la Secretaría de Obras Públicas, José Luis Moreno Rojas, expuso que durante la obra surgieron detalles que debían cubrirse, pero no explicó en qué consistían.
Otro caso es el de la pavimentación de la calle Felipe Ángeles asignada también en 2013 al Grupo Constructor Felca. El monto es de 49 millones 700 mil pesos y la CAOP tiene autorizado el pago de 1 millón 597 mil pesos más por gastos complementarios.
Uno más es el de la pavimentación de la calle José María Narváez, asignada a Her Padi, cuyo contrato original fue por 27 millones 500 mil pesos; sin embargo, la empresa recibirá 142 mil pesos extras.
El ayuntamiento de Guadalajara también deberá pagar 104 mil pesos por “obras complementarias” al corporativo constructor Cutema por la rehabilitación de la Unidad Deportiva número 19 Cadete Vicente Juárez, en la colonia San Marcos de Oblatos. El contrato se firmó en 2013 y fue por 2.5 millones de pesos.
El año pasado se asignaron 3 millones 200 mil pesos a la empresa Ropla y Arquitectos para la instalación de un gimnasio de box, módulo de juegos y aparatos de la misma unidad deportiva. La obra debió entregarse en octubre de 2014, pero no fue así. Hasta el cierre de edición aún no concluían.
Asimismo, la administración de Hernández García pretende otorgar 160 mil pesos por la rehabilitación de Plaza Guadalajara a la empresa Divicon, aun cuando ya le había pagado 2 millones 70 mil pesos.
El 20 de julio empleados de la CAOP se reunieron de nueva cuenta para desahogar ese punto. Uno de los asistentes comenta al reportero que Moreno Rojas no ha explicado el motivo de los pagos extraordinarios, pese a que desde el encuentro del 4 de junio acordó entregarles la “justificación técnica”.
El funcionario pidió a los asistentes aprobar los pagos extraordinarios por obras que ya están terminadas –alrededor de 50 millones de pesos, según comenta a Proceso Jalisco un integrante de la CAOP que pidió omitir su nombre– y que después les entregará el documento.
El funcionario de la CAOP insiste en que no se justifican esos pagos, pues en el catálogo de conceptos se establecen los costos de los insumos de las obras. Las autoridades hacen las estimaciones sobre el precio total para evitar que se disparen los precios.
Y añade que Moreno Rojas recordó que la CAOP procedió de igual manera con la pavimentación de la Avenida Chapultepec y nadie dijo nada. Al principio se estimó que la obra costaría 27 millones de pesos; al final el ayuntamiento de Guadalajara tuvo que desembolsar 9 millones más por obras complementarias. La constructora beneficiada fue Ingeniería y Sistemas de Infraestructura, cuya propietaria es Lorena Limón González, expresidenta de la Cámara Mexicana de la Industria y la Construcción (Proceso Jalisco 485).
Contingencias y pretextos
El reportero consultó un listado de 24 obras públicas que se encuentran en demora desde 2014, el cual se desprende de los contratos firmados por el ayuntamiento. En todos los casos, la secretaría que encabeza Moreno Rojas no ha ejercido la totalidad de los recursos –alrededor de 128 millones de pesos– asignados a cada una de ellas.
Según él, ello se debe a que algunas obras se hicieron con recursos federales, aunque no dijo cuáles.
Lo cierto es que entre las obras que presentan un atraso notable está la renovación del barrio Mexicaltzingo, asignado a Ingeniería y Construcciones ANROL por un monto de 14 millones 628 mil pesos. Los trabajos se iniciaron el 4 de diciembre de 2014 y debieron entregarse el 7 de enero siguiente. Al corte de julio último el avance era de 65%.
Otra es la renovación de Huentitán el Alto, que lleva a cabo la Constructora Laguna Seca, que cobró casi 3 millones de pesos. La obra inició el 1 de noviembre de 2014 y debió concluir el 30 de diciembre del mismo año, pero sólo tiene un avance de 58%.
La misma compañía construye el Foro Río Verde en la zona de Oblatos, por el que cobró 3 millones de pesos y apenas tiene un avance de 72%. En los dos casos la constructora solicitó una recalendarización.
Hay otras siete obras que registran avances de entre 30 y 60% pero el municipio no ha desembolsado un sólo peso de los recursos que están etiquetados:
La construcción de una skatopista en el Parque Miravalle Recreativo, a cargo de Constructora y Desarrolladora de Servicios Unidos, valuada en 2 millones 853 mil 200 pesos; el mejoramiento de vivienda en la colonia Lomas del Paraíso, asignado a Diseño y Planeación, por 938 mil pesos; la elaboración de un estudio de ingeniería vial, y el proyecto ejecutivo para un corredor vial otorgado a Proyectos de Infraestructura Vial estimado en 941 mil pesos.
El calendario de obras indica que los trabajos debieron concluir entre diciembre de 2014 y febrero de este año.
De acuerdo con el integrante de la CAOP, además de esas anomalías, la administración de Hernández García no ha pagado a algunos proveedores desde hace más de 10 meses y por lo general sus procesos de licitación son poco transparentes.
Comenta incluso que otras obras públicas cuyos costos se dispararon y no están en el listado que consultó el reportero son: la Unidad Deportiva Héroes de Chapultepec, en la colonia Chapultepec Country, la que, pese a que se invirtieron más de 20 millones de pesos, no cuenta con energía eléctrica; la Estación de Transferencia Multimodal de la Línea 2 del Tren Eléctrico Urbano (Siteur), en San Juan de Dios, a la cual se le asignaron 9 millones al principio y otros 6 millones en una “segunda etapa”. La empresa responsable es Grupo Constructor MR de Jalisco.
En la Estación de Transferencia Multimodal del Parque Revolución también se registró otro incremento. Originalmente los trabajos se estimaron en 6.5 millones de pesos, pero la CAOP aprobó que se otorgaran 2.2 millones más a la empresa Construcción y Mantenimiento.
Ambas obras, explica el entrevistado, forman parte de un proyecto más amplio en el que se propusieron 16 estaciones en diferentes puntos de la ciudad donde convergen el Tren Ligero, el Macrobús y las rutas convencionales de transporte público.
Cada estación, comenta, se le asignó a una constructora diferente y se les dio 50% de anticipo para que iniciaran la obra con una fecha de término de entre 60 y 90 días a partir de diciembre de 2013, cuando se firmaron los contratos. Hasta el cierre de edición ninguna se había inaugurado.
El proyecto general, cuyo costo es superior a 70 millones de pesos, se hará con recursos federales e incluye mobiliario como bancas, parabuses, bicipuertos, motopuertos y elevadores para personas con discapacidad, en algunos de los puntos de conexión con el Tren Ligero.
Según el empleado de la CAOP, ninguna de las obras aprobadas por el ayuntamiento de Guadalajara ha sido terminada en tiempo y forma, pues todas las constructoras solicitaron prórrogas; peor aún, no existe evidencia de que las autoridades hayan cobrado las fianzas por incumplimiento, porque la mayoría de constructores “son amigos” de los funcionarios.
Algunos empresarios, dice, lograron contratos dobles a través de constructoras diferentes. Y cita como ejemplo a Flota Constructora y Lim Constructora, en las que aparecen como propietarios los hermanos Gilberto y Francisco Paredes Cárdenas, Alfredo Flores Tinajero y Loreynna Paredes Flores.
La primera se adjudicó seis contratos por un total de 48 millones de pesos; la segunda recibió 9 millones por otras tres, asegura el entrevistado.
Entre las obras que aparentan estar concluidas se encuentra la remodelación del Parque Revolución, con un avance de 98%. Sin embargo, la constructora responsable, Grupo Constructor Gleoss, ha tenido problemas recurrentes con la instalación de las redes hidrosanitarias, pues al proyectista –el arquitecto Juan Palomar Verea– se le ocurrió construir unos sanitarios.
Según el entrevistado, esa es una obra de las más cuestionadas por falta de transparencia. La Auditoría Superior de la Federación incluso ya estudia ese caso.








