Memoria sonora, grandes voces: Alicia Torres Garza

Figura obligada en la ópera de Bellas Artes desde 1960 hasta 1987, o sea, 27 años ininterrumpidos, Alicia Torres Garza es referente imprescindible en la historia de la ópera nacional, lo cual, sin embargo, no es sinónimo de gran fama, enorme popularidad o best-seller discográfico.

Por eso es verdaderamente importante la aparición de un disco compacto que reúne partes de sus brillantes interpretaciones durante el período citado, y una más realizada en 1988 en ocasión de celebrar los 30 años del inicio de su carrera, un concierto con la Orquesta Sinfónica del Instituto Politécnico Nacional dirigida por Salvador Carballeda. Aquí interpretó el aria “Un bel di vedremo” de Madama Butterfly de Puccini, papel que no representó nunca completo. Una pequeña muestra de la importancia histórica del disco de referencia.

Se trata del volumen número 7 de la colección Grandes Voces de la Ópera en México que, con el patrocinio de la Universidad Autónoma Metropolitana-Unidad Xochimilco, y bajo el cuidado y la responsabilidad del contratenor Héctor Sosa, se ha aplicado a la tarea de órdagos que es hacer el rescate histórico de la memoria sonora de nuestros principales cantantes, desde que y hasta hoy, en el Teatro de Bellas Artes, se tuvo la feliz idea de grabar los conciertos y funciones de ópera.

De lo que se trata es de auténticamente hurgar, sumergirse en miles de horas de grabación y de allí rescatar lo rescatable; escucharlo una y otra vez (otra gran cantidad de horas); limpiarlo de impurezas hasta donde se pueda, pero sin alterar, para nada, ni una sola nota de su contenido; escoger luego qué incluir y qué no, lo cual siempre es un proceso inevitablemente doloroso.

Hoy, como se sabe, los adelantos tecnológicos permiten hacer maravillas; en los estudios de grabación se producen verdaderos milagros, pero, varias veces, a quienes se atribuyen esos milagros no son capaces de reproducirlos en público fuera de las salas de producción.

Por eso esta colección posee un valor y significación singulares, ya que, hasta donde sé, es la única que se aplica a rescatar las grabaciones que sólo están en la consola de Bellas Artes, y las pone en posibilidad de que podamos disfrutarlas.

En este volumen se pueden aquilatar y disfrutar de la voz de la maestra Alicia Torres Garza, una de nuestras sopranos imprescindibles de la segunda mitad del siglo XX, las arias “La notte scenda… Si come un di” de Los pescadores de perlas de Bizet (1961), “Quando m’en vo…”, o sea el vals de Musetta de La bohemia de Puccini (1962), “Je suis encore tout étourdie”, “Allons!… Adieu notre petite table” y “Je marche sur touts… Obeissons” (1966) de Manon de Massenet (1963), “E strano… Sempre libera” de La traviata de Verdi (1966), “Depuis le jour” de Louise de Charpentier (grabada con la orquesta del Gran Teatro del Liceo en 1972), “Signore, escolta”, “Tanto amore segreto” y “Tu che de gel sei cinta” de Turandot de Puccini (1980), “Ach ich fühl’s” de La flauta mágica de Mozart (1981), “Elle a fui, la tourterelle” de Los cuentos de Hoffmann de Offenbach (1982), y la ya dicha “Un bel di vedremo”, citadas en el orden en que aparecen en el disco y, entre paréntesis, los años en que se hicieron las funciones y respectivas grabaciones.

Un testimonio histórico que vale la pena poseer.