Xalapa, Ver.- Entre manotazos, toma de tribuna y retos a golpes, la mayoría priista –con sus aliados del PVEM y Nueva Alianza– aprobó el martes 7 el Código Electoral para Veracruz, enviado cinco días antes por el gobernador Javier Duarte. El documento regirá el proceso de sucesión de 2016 y establece un periodo de gobierno de dos años, bautizado como “minigubernatura”.
El nuevo código restringe en demasía a los candidatos independientes, pues para registrarlos les exige 3% de firmas del total del padrón estatal (150 mil) y no les permite publicidad en radio y televisión.
También permite la reelección de diputados locales hasta cubrir un periodo máximo de 15 años al tiempo que mantiene las administraciones municipales en cuatro años, lo cual va a contracorriente de la reforma política nacional, que pretende homologar las elecciones en aras de ahorrar gasto.
El código de Duarte también le permite al secretario ejecutivo electoral local mantenerse un periodo máximo de 12 años y ser elegido por la mayoría en el Congreso Local, en este caso priista.
Luego de la sesión de 240 minutos, Cuauhtémoc Pola, diputado por Movimiento Ciudadano, aseguró que recurrirá a la Suprema Corte de Justicia para inconformarse, pues el “código Duarte” contraviene la reforma político-electoral.
Nueve de los diez diputados panistas acudieron a su presidente nacional, Gustavo Madero, para quejarse de que la mayoría priista en el Congreso veracruzano “atentó” contra la democracia al aprobar un código que se toma atribuciones “exclusivas del INE” y contiene reformas anticonstitucionales: “Los priistas lo aprobaron a ciegas, un documento que ni siquiera leyeron. Fue un deseo expreso del gobernador”, expusieron.
Jesús Mancha, presidente local del PAN, dijo ante Madero que dicho código privilegia “mayores recursos” a los partidos a través de representantes ante el Consejo y por otro lado “se limitan los derechos” para acceder a cargos de elección popular por la vía independiente.
Jaloneos en el Congreso
En tribuna, el petista Fidel Robles afirmó que los priistas que votaron en favor del código “sólo obedecían órdenes del patrón”, y puntualizó que un documento que regirá los siguientes comicios de Veracruz no puede leerse, analizarse y discutirse en cinco días: “No nos quieran ver la cara”.
Robles había planteado modificaciones para incluir la propuesta de “representación popular indígena” en todos los niveles (basada en usos y costumbres), pues Veracruz tiene una población de más de un millón 200 mil indígenas; además pedía disminuir el costo global de las campañas y fomentar la equidad financiera entre partidos. En ningún caso fue escuchado.
Los perredistas María Condado y Jesús Velázquez exigían la no restitución en el cargo a quienes “pidieran licencia” buscando otro y perdieran en las urnas, así como la obligatoriedad de los debates. El PRI desechó dicha propuesta.
El PRI se limitó a defender el código “de vanguardia” del gobernador, pues privilegia, dijo el diputado Adolfo Ramírez Arana, los espacios en 50% de las candidaturas para mujeres.








