Lleva sólo año y medio al frente de la Orquesta Filarmónica de Jalisco, pero Marco Parisotto ya realizó una purga en el ensamble para colocar a músicos extranjeros que eligió luego de escucharlos en videos de Youtube, según se quejan los afectados. Lo preocupante es que lo hizo después de que la Comisión de Música del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes le envió a la titular de Cultura, Myriam Vachez, un informe en el que le recomienda cómo superar los problemas en la orquesta.
Antes de que estallara el escándalo en la Orquesta Filarmónica de Jalisco (OFJ) por el despido de músicos locales y sustituirlos por extranjeros, la Comisión de Música del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes (CECA) entregó a la secretaria de Cultura, Myriam Vachez Plagnol, un informe sobre los problemas que afectan al ensamble artístico.
El documento, cuya copia consultó Proceso Jalisco, incluye un desglose de aspectos técnicos, jurídicos, laborales y financieros que arrastra la OFJ desde hace años, así como recomendaciones para superarlos. Lleva las firmas del presidente del CECA, Eduardo René Arce Ruelas, y de los consejeros Mauricio Íñiguez, Alfredo Saras y José Gorostiza Ortega, hijo del aclamado poeta José Gorostiza Alcalá, y fue entregado a Vachez.
También recibieron copia el titular de la orquesta, el italo-canadiense Marco Parisotto; el presidente del patronato de la agrupación musical, Alejandro Elizalde; el director del coro del estado, Sergio Hernández; la exrepresentante de la Comisión Artística de la OFJ, Nury Ulate, y la Comisión de Cultura del Congreso del estado. Vachez se molestó y llamó calumniadores a los autores del informe.
Gorostiza tiene una larga trayectoria en el ámbito de la música clásica: egresó del Conservatorio Nacional de Música e hizo una especialización en Londres, fue gerente de la Orquesta Sinfónica de Guadalajara –nombre original de la OFJ–, a la que dirigió varias veces y también fue director invitado de la propia OFJ.
También fue titular de la radio cultural XEJB, llamado ahora Sistema Jalisciense de Radio y Televisión (SJRT), cargo del que se separó voluntariamente cuando llegó a la dirección del organismo Sergio Ramírez Robles, vocero de las recientes campañas del PRI.
Jubilado desde hace tres años, Gorostiza comenta que el conflicto laboral tiene como trasfondo un interés velado del patronato de la OFJ para llevarse a la agrupación al Palacio de la Cultura y la Comunicación (Palcco), cuyo auditorio comenzaría a operar este segundo semestre, según las estimaciones de los impulsores del proyecto que pertenece a la asociación de Radiodifusoras y Televisoras de Occidente (Rato), integrada por Televisa, TV Azteca, Promomedios de Occidente, Radiorama y Nueva Era Radio de Occidente.
Cita incluso una declaración del presidente del patronato de la OFJ, Alejandro Elizalde Gutiérrez, publicada el pasado 25 de junio en El Informador, según la cual ya hay negociaciones con la Secretaría de Cultura para llevar al ensamble a otros foros.
“Llevar la orquesta a otros auditorios siempre es conveniente. Lo vemos con buenos ojos, pero hasta el momento no se tiene nada que confirmar que esto es un hecho”, dice al reportero.
El Informador también señala que, Marco Parisotto, director de la OFJ desde enero de 2014, confirmó que se tiene previsto hacer presentaciones en el Palcco, aunque, aclara, la orquesta no dejará el Teatro Degollado porque esa es su casa.
Al día siguiente, el 26 de junio, el diario Mural publicó una declaración de la titular de Cultura en la que admitió: “Palcco nos ofreció que cuando abrieran, eventualmente en una temporada, una sola de las tres o a veces hasta cuatro temporadas que tiene la filarmónica, sí pudiéramos enviarles a la filarmónica. Esa ha sido una propuesta, no es nada aprobado, no es nada acordado”.
La carta de Gorostiza
Días antes de que El Informador publicara la versión de una presunta mudanza –el 22 de junio–, Gorostiza entregó en la Oficialía de Partes de la secretaría particular una carta dirigía al gobernador Aristóteles Sandoval Díaz, en la que le comenta que, de confirmarse ese rumor, dé marcha atrás a ese plan por considerarlo “descabellado, abusivo y clasista”.
Escribió: “Ha trascendido por boca de un miembro del proyecto Palcco, sin que podamos confirmarlo debido al secretismo imperante, que la filarmónica del estado ha sido ya concesionada para presentarse en ese lugar todos los viernes, o sea los conciertos de gala (entiéndase por Palcco el futuro centro cultural de las élites tapatías), por la autoridad cultural del estado a partir de septiembre de este año, dejando quizá los domingos para la chusma del Teatro Degollado.
“De ser esto cierto, se entiende entonces el trasfondo de esta limpieza étnica para dar al Palcco una ‘orquesta internacional’ que sirva de ancla a los planes comerciales de sus dueños. Todo, con cargo al erario.”
El informe entregado a Vachez revela que el patronato administra a la OFJ como si fuera su patrón; define sus actividades y su política cultural, la cual es materia de competencia del estado a través del Plan Estatal de Desarrollo y la Ley de Fomento a la Cultura.
El patronato se creó en 1989 en el gobierno de Guillermo Cosío Vidaurri. Tras la crisis económica de 1994, su sucesor interino, Carlos Rivera Aceves, firmó un convenio con éste para entregarle el manejo total de la orquesta.
La finalidad del patronato era obtener recursos entre la sociedad para hacerle frente a los compromisos artísticos de la orquesta, pues el presupuesto oficial actual –poco menos de 40 millones de pesos al año– quedó rebasado. Ese propósito nunca se cumplió.
Además, según el informe, durante su gestión Emilio González Márquez le retiró al patronato su injerencia artística y administrativa en la orquesta, dejándole sólo una función de coadyuvancia económica. Hasta ahora se desconoce si hay documentos que sustenten esa decisión.
Tampoco se entiende, añade el escrito de Gorostiza, por qué fueron suplidas del Comité Técnico del Fideicomiso de la OFJ la Secretaría de Educación y la Secretaría General de Gobierno, por dos miembros más del patronato.
Con respecto al fideicomiso creado para depositar los fondos de la orquesta, Gorostiza recomienda restablecer una plantilla básica de 80 o 90 músicos y evitar el traspaso de sus plazas al área administrativa, así como una retabulación salarial de acuerdo con las jerarquías de los atrilistas:
“Se debería tramitar de nuevo que la orquesta labore con las partidas internas que le son necesarias (mobiliario y equipo, biblioteca, directores huéspedes y solistas, transportes y viáticos, etc.) y el manejo de las mismas las haga la gerencia de la orquesta, siempre con la debida autorización del Comité Técnico o su cabeza representativa.”
Reglamento confuso
Los miembros del CECA detectaron que el reglamento de trabajo en la orquesta es un “galimatías legal”, pues se tergiversan las competencias de la OFJ, que se define erróneamente como un organismo público descentralizado y no como fideicomiso público.
Su plantilla mínima, indica, es de 80 miembros –lo que no se cumple desde hace tres años–; da tres nombres a un solo puesto (director administrativo, gerente administrativo o gerente general); tiene un director artístico, quien en la práctica es el titular de la orquesta; así como tres gerentes, que en rigor deberían ser jefes, y da poderes equivalentes al director artístico y al administrativo.
Y, lo más grave: según el reglamento, el personal es de confianza, por tanto no tiene derecho a formar un sindicato y sus contratos de trabajo son individuales. Según su artículo 61, los músicos tienen derecho a una pensión de acuerdo con la Ley de Servidores Públicos, ya que gran parte de ellos cotiza en el Instituto de Pensiones del Estado (Ipejal), el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) o tiene una afore.
También menciona el sistema de becarios, que dejó de existir hace años, y que el personal es contratado por el fideicomiso. Sin embargo, ninguno de los músicos tiene copia de su contrato o nombramiento.
“Ya no hay seguro para instrumentos, la mayoría de los músicos usan sus instrumentos propios y si estos son averiados o robados en el ejercicio de su trabajo, no hay obligatoriedad por parte de la orquesta para ayudarlos a recuperar su pérdida. No existe ninguna cláusula que determine por acuerdo de las partes cómo tratar la cuestión de la pérdida de facultades e inhabilitación física de algún músico que afecte la calidad artística del grupo, para que éste deje vacante su puesto conforme a derecho”, precisa el informe del CECA.
Asimismo, da cuenta de los recortes presupuestales a la OFJ en los sexenios de los panistas Francisco Ramírez Acuña y González Márquez. El primero dejó a la orquesta con recursos para pagar su nómina y las instrucciones correspondientes para que los músicos vivieran de lo que se obtiene en taquilla; el segundo recortó su presupuesto de 34 a 28 millones de pesos anuales.
Los consejeros del CECA recomendaron retomar las temporadas de ópera, los conciertos religiosos en la Catedral Metropolitana durante Semana Santa y Navidad; los de carácter infantil y de difusión; los que se ofrecen en la Concha Acústica del Parque Agua Azul, así como tener mayor presencia en el Festival Internacional Cervantino en Guanajuato y la Ciudad de México.
Extranjeros VIP
La sustitución de músicos locales por extranjeros causó profundo malestar a los afectados, quienes comenzaron a denunciar las anomalías en el OFJ en los medios locales.
El reportero escuchó los testimonios de siete de los afectados: la trompetista coprincipal Araceli Villalvazo Robles; los violistas Pedro Barboza y Alberto de Loza; los violonchelistas Felipe Gutiérrez y Orlando Idrovo; los violinistas Sergio Rodríguez, y la concertino Jolanta Michalewicz, esposa de Gorostiza.
Según ellos, para seleccionar a los nuevos integrantes de la orquesta, Parisotto se limitó a ver conciertos en Youtube.
El chelista Gutiérrez señala que el argumento para despedirlo a él y a sus compañeros es que “bajaron su nivel artístico”. Eso es falso, dice, la prueba es que el primer corno de la OFJ fue aceptado en la Orquesta Sinfónica de Minería, una de las mejores del país.
Además, precisa Gutiérrez, las contrataciones de músicos, que antes hacían los integrantes de la Comisión Artística y el director de la OFJ, ahora las hace Parisotto. Lamenta que Robert Nelson, primera viola de la orquesta, haya preferido jubilarse antes de tiempo para evitar las humillaciones de Parisotto.
“Hemos sido objeto de acoso, de majaderías, y de ahí se desprenden un montón de cosas”, dice el violinista Barboza.
Los desplazados cuentan el caso del trombonista Arturo Navarro Esqueda: Parisotto lo citó en su camerino en septiembre de 2014 para decirle que su capacidad artística era deficiente, por lo que dejaría de tocar “hasta nuevo aviso”. Navarro entró en depresión; murió el 23 de enero pasado.
Los músicos relatan que Parisotto ya había dirigido la OFJ en dos ocasiones como invitado especial y después, cuando la orquesta se quedó sin director titular, él ocupó el cargo durante dos años.
Al principio, comenta Barboza, Parisotto se desvivió en elogios hacia los integrantes en un “proceso de seducción”, pero después fue desarmando a la orquesta. Su primer movimiento fue el concertino ucraniano Sava Latsanich, la máxima autoridad de la orquesta. No lo despidió, comenta, pero le quitó ese sitio.
Hasta el cierre de edición, sólo Michalewicz había conseguido una suspensión provisional para ser restituida en la OFJ, según el incidente 1420/2015-2 del Juzgado Tercero de Distrito en Materia Administrativa y del Trabajo del Estado de Jalisco.
Los entrevistados señalan que los músicos extranjeros se hospedan en hoteles de lujo con todos los gastos pagados; algunos incluso vienen con su familia. Se quejan también porque, dice, Parisotto cobra 12 mil dólares al mes, mientras que su esposa, Mónica Anguiano, es la gerente artística de la orquesta.
En su carta a Sandoval Díaz, Gorostiza cuestiona la numerosa presencia de extranjeros –la mayoría estaban desempleados en su país de origen–. La extranjerización de la OFJ, escribió Gorostiza, va contra la Ley de Fomento a la Cultura de Jalisco, según la cual tiene que protegerse y privilegiarse a la comunidad de artistas de la entidad.
Incluso cita el párrafo que dice: “… asimismo se deberá promover preferentemente a los creadores, artistas, inventores e intelectuales que se encuentren radicados en el estado, sin menoscabo de aquellos jaliscienses que se hallen radicando en otro lugar”.
Esa extranjerización, insiste, supone un freno a las aspiraciones de los jóvenes que estudian música en la UdeG y los que tocan en la Orquesta Sinfónica de Zapopan, “que no desmerece, en comparación con la filarmónica”.
Además, señala Gorostiza, Parisotto está por debajo de los directores huéspedes de la OFJ, como el estoniano Arvö Vollmer, el alemán Christoph Poppen y el estadunidense Leslie Dunner, quienes en una semana “obraron milagros sonoros” que el señor Parisotto no ha podido igualar.
El desdén
Y en su informe a la titular de la Secretaría de Cultura, los consejeros del CECA aseguran que existen artistas locales que alguna vez participaron en la OFJ y actualmente parecen estar vetados. Entre ellos mencionan a los maestros Guillermo Salvador, antiguo titular de la orquesta; Francisco Orozco, extitular de la Orquesta Sinfónica de Guadalajara, y a Leonardo Gasparini, quien ha dado varios conciertos de “calidad excepcional”.
También enumeran a directores que nunca han sido invitados a dirigir la OFJ, como Ronald Zöllmann y Alun Francis, titulares de la OFUNAM; Carlos Miguel Prieto, actual titular de la Sinfónica Nacional y la Orquesta de Minería; Enrique Diemecke y Sergio Cárdenas, exdirectores de la Sinfónica Nacional, y José Arean, actual titular de la Filarmónica de la Ciudad de México.
En una de las entrevistas concedidas a El Informador el 13 de junio pasado, la secretaria Vachez sostiene que Parisotto cuenta con su pleno apoyo para hacer lo que crea conveniente con tal de elevar la calidad de la OFJ. Asimismo, rechaza que el director de la orquesta haya sido grosero con los músicos.
La funcionaria admite que tiene 20 espacios vacantes –los desplazados dicen que son 40– que se están cubriendo con músicos invitados, aunque dijo desconocer el estatus de los extranjeros.
A su vez, Parisotto entregó un comunicado el pasado 30 de junio a los medios en el que indica que los músicos decidieron jubilarse y a otros se les separó por su bajo desempeño e indisciplina:
“Creo que estos casos no requieren de una mayor explicación. Cualquier directivo que recibe insultos, es calumniado, difamado y agredido por sus colaboradores, separa a ese elemento del centro de trabajo porque esa persona está demostrando que no quiere trabajar conforme a la línea que establece la cabeza. Como comprenderán ustedes, así no se puede continuar y menos hacer música al nivel que lo merece nuestro público.”








