Tras consolidar la alianza con Filmin de España, pasaron dos años para echar a andar en internet una plataforma destinada a los amantes del cine mexicano. Se llama www.filminlatino.mx, y es un catálogo de medio millar de títulos impulsado por el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), cuyo director, Jorge Sánchez, desglosa los pormenores. El cinéfilo podrá acceder al sitio durante un año por 49 pesos mensuales, alquilar películas de México y de otras partes del mundo, o ver algunas gratis.
Al cine mexicano se le abre una ventana más para ser proyectado. Es en internet.
El Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine) ha creado la plataforma digital www.filminlatino.mx. Tardó dos años y medio, pero al fin será el portal donde se vean cortometrajes, mediometrajes y largometrajes de ficción, tanto de animación como con actores, e igual documentales de los años cincuenta a la actualidad.
Jorge Sánchez, titular del Imcine, aclara en entrevista “que no es para competir” con Netflix, ni Claro Video u otros webs digitales disponibles en México bajo el sistema On demand, “donde existe poca exposición del cine mexicano, ni tampoco con las salas cinematográficas, donde, como se sabe, la cinematografía estadunidense predomina”.
Contento y satisfecho, Sánchez argumenta:
“La finalidad es complementar vía un instrumento que nos permita reintegrar al ciudadano, porque es un sistema de cine subsidiado. No nos provoca ninguna vergüenza, ya que cualquier cine nacional, quizá con dos o tres excepciones, cuenta con el apoyo de sus ciudadanos a través del Estado, del gobierno, para que se pueda producir, y así estamos entrando al terreno de la distribución y la exhibición en una forma diferente para generar accesibilidad al espectador mexicano, ya que el cine nacional se enfrenta a serias situaciones con la distribución y exhibición.”
Para acceder a www.filminlatino.mx, el usuario debe registrarse primero, sin costo alguno. Ya en el sitio, se ofrece una suscripción mensual a 49 pesos, los cuales se pueden pagar con tarjeta de crédito o de débito. O alquilar producciones individuales por 48 horas a 19 pesos.
Sin embargo, se incluye una área en la cual se puede ver cine mexicano gratuito, se llama GratisMX donde se encuentran: Kino y Tres de copas, de Felipe Cazals; Actas de Marusia, de Miguel Littín; Goitia, un dios para sí mismo, de Diego López Rivera; La viuda negra, de Arturo Ripstein; Lo que importa es vivir, de Luis Alcoriza, o un ciclo de Jaime Humberto Hermosillo.
El portal sólo funcionará en México.
Hasta el cierre de esta edición, ofrece un catálogo con 546 títulos de los cuales más de la mitad son filmes mexicanos, y el resto de otras naciones como Brasil, Francia, China, Inglaterra, Italia, Japón y Rusia. La página online contiene 13 secciones que ya son para el suscriptor que paga:
Terrorismo islámico, Documentales musicales, Frontera (Entre México y Estados Unidos), Nouvelle vague, Nazismo (El cine de la Segunda Guerra Mundial), Cine negro, LGBT, Películas de culto, Erotismo, Crisis económica, Robbe Grillet, Risptein (Un director controvertido) y Asesinos en serie. Se adjunta, por supuesto, la sección de niños.
Imcine y Filmin de España
Sánchez manifiesta que para finales de este año se intentarán colocar mil títulos en FilminLatino y captar 40 mil suscriptores.
Para la creación de la plataforma digital, Imcine se asoció con la empresa Filmin de España, “la cual es una plataforma digital líder en España con más de siete años de experiencia en el mercado VOD”. Detalla sobre Filmin de España:
“Es un portal de referencia para el cine independiente en España con más de 800 mil visitantes al mes. Ha conseguido el Premi Ciutat de Barcelona, el Premi Sant Jordi, el Premi Tendències y el Premio Time Out como la empresa más innovadora del país. La alianza con esta empresa responde en primera instancia a un interés común por promover el cine de calidad sea de autor, contemporáneo o nuevas tendencias en México y en el mundo.
“Su probada tecnología asegura una experiencia afortunada para el usuario que es finalmente para quien se hacen las películas y se desarrollan estas plataformas. El Imcine no se dedica a desarrollar tecnología, su función es la promoción y difusión del cine nacional; FilminLatino es la unión de una plataforma exitosa y probada con una industria potente y robusta como la mexicana.”
Subraya que con este proyecto le corresponde a Imcine “ser eficiente en términos económicos y financieros para que esto logre subsistir”, ya que, dice, ha visto plataformas a en otros países atoradas “porque no consideran el aspecto de la viabilidad económica”.
–¿Cómo fue la negociación del Imcine con esta compañía extranjera?
–Existe un convenio de colaboración entre el Imcine y Comunidad Filmin S.L. en el que nosotros aportamos contenidos y gestión, y ellos, a su vez, aportan contenidos, tecnología y experiencia.
Define a www.filminlatino.mx como “una ventana que le permite al usuario ver películas que extraña, conocer filmes que nunca ha visto y descubrir un diálogo entre las cinematografías del mundo”. Advierte:
“Entre mejores cinéfilos tengamos mejores cineastas veremos. Asimismo es un espacio para la promoción y difusión del cine mexicano y sus autores, estableciendo un puente entre el pasado y el presente. Además, en FilminLatino, el cine mexicano se habla de tú a tú con el cine internacional.”
–¿Qué va a pasar con el cine mexicano totalmente independiente que no tuvo apoyo económico del gobierno o de alguna institución gubernamental?
–Tiene lugar en esta plataforma, pero necesitamos ser realistas…
“Vamos primero a lo que se tiene: cerca de mil cien películas, entre cortos, medios, largos, documentales, animaciones; una parte de ellos, aproximadamente un 10%, es propiedad del Imcine porque lo heredó. Otro 12% es producido directamente por Instituto en sus 32 años de existencia, y el resto es coproducido con diferentes empresas y casas productoras a las cuales hemos acudido para poder hacer uso y ofertar sus derechos de las películas bajo un acuerdo, que exista un beneficio comercial. Un 50% se va hacia la plataforma para que logre subsistir, se desarrolle, y el resto se reparte en los dueños de los derechos de la cinta.”
Revela los planes a futuro de también incluir al cine latinoamericano en FilminLatino:
“Esperamos en tres años estar en la mayoría de los países de América Latina, bajo una fórmula que nos permita, de manera muy respetuosa y al mismo tiempo muy integral, darle lugar a los cines nacionales de cada una de esas naciones.”
–¿Cuáles son los parámetros para escoger los filmes que forman o formarán parte de FilminLatino?
–El parámetro es tan variable como lo es la calidad, el gusto y el criterio. Para eso tenemos a un equipo de personas entre las cuales se encuentran algunos periodistas, críticos y especialistas de cine, para añadir títulos; pero no estamos en un criterio cerrado y exclusivo.
–¿Cómo se trabajan las película mexicanas para que haya la mayor calidad al verlas y al escuchar su sonido y su música?
–En www.filminlatino.mx buscamos tener los materiales en la mejor calidad disponible. El ideal es ofertar las películas en formato HD. No obstante, hay muchos materiales que hemos preferido tener aunque sea en calidad estándar a no tenerlos.
–¿Cómo se va a difundir esta plataforma en toda la República Mexicana?
–Además de una estrategia de promoción a nivel nacional –apoyada en gran medida por los acuerdos y alianzas del Conaculta y el Imcine con instituciones afines, festivales de cine, medios de comunicación–, la principal herramienta para difundir esta plataforma es la satisfacción del usuario, el camino para llegar a ser recomendados será a través de la promoción que los autores, directores, productores, actores y demás trabajadores de la industria cinematográfica hagan de sus propias películas en conjunto con las redes y el blog de FilminLatino.
El responsable del Imcine redondea:
“Sin atropellar derecho alguno, pensamiento u opinión, debemos estar pendientes de generar esta accesibilidad. No es justo que estemos produciendo bajo el esquema que conocemos, y que nos conformemos con que nuestra película llegue a 4 mil espectadores en los cines.
“¡Qué maravilla que sea una pantalla grande con un sonido maravilloso, con una proyección 4K!; pero, repito, no es que nos hagamos a un lado las salas comerciales, simplemente queremos ser complementarios e innovadores en relación a la presencia de una película en las diferentes ventanas y modalidades que existen con la mayor eficiencia y entusiasmo posible.
“Es un reto inconmensurable”, concluye.








