MÉXICO, D.F. (apro).- Desde que asumió las riendas del gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera advirtió que los bomberos trabajaban con equipos caducos, pero no hizo nada sino hasta que éstos comenzaron a protestar y a amagar con parar actividades.
En abril pasado, el líder del sindicato, Ismael Figueroa, lanzó un emplazamiento a huelga al gobierno capitalino para que mejorara sus condiciones laborales, entre salarios y equipo de protección y operación.
El pasado 18 de junio le puso fecha: si la administración no resolvía sus demandas se irían a huelga “activa” el próximo 30 de junio.
Con paros activos realizados en cuatro de sus principales sedes –Ermita Iztapalapa, Eje Central, La Viga e Insurgentes– ese día los inconformes recordaron su exigencia de que les asignaran 200 millones de pesos para comprar cinco autoescaleras, seis camiones-bomba y un equipo contra incendio.
Hoy por la mañana, un grupo de manifestantes se dirigió a la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (JLCyA). Sin embargo, pasado el mediodía, el área de prensa del GDF informó que Mancera se reunió con los representantes de los inconformes y que daría un aviso importante:
El otorgamiento “lo antes posible” de 110 millones de pesos para mejorar su equipo de protección y operación. El acuerdo también incluyó la entrega de 900 pesos mensuales extra para despensas, así como la adquisición de un vehículo Escala –“de la más alta tecnología”– para atender emergencias en rascacielos de zonas como el Paseo de la Reforma y Santa Fe. Éste llegará entre octubre y noviembre próximos.
A media escalera del Antiguo Palacio del Ayuntamiento, Mancera Espinosa, dijo con voz orgullosa:
“El reconocimiento del gobierno de la ciudad al Cuerpo de Bomberos no se escatima. Ustedes no tienen que estar en las calles para señalar las necesidades que aquí yo tengo la obligación de escuchar”.
El mandatario capitalino dijo que instruyó a la Secretaría de Finanzas a hacer “un esfuerzo extraordinario” para la distribución de ese presupuesto y hacer que las demandas de los bomberos “no se vayan a ver a cuándo, que no se vayan al próximo año”.
También le ordenó considerar en el proyecto de presupuesto del 2016 el mejoramiento “sustancial” de las condiciones de trabajo de en la corporación.
Mancera Espinosa reconoció que al iniciar su administración encontró que los bomberos trabajaban con equipos caducos. Luego los calificó como “una prioridad” para el gobierno de la ciudad. Por ello, dijo, hará “una disposición inmediata”, con base en los requisitos y tiempos legales de licitación para la compra de equipos de protección personal, vehículos y equipamiento especializado.
En el encuentro con Mancera, los bomberos estuvieron representados por el secretario general del sindicato, Ismael Figueroa. Se trata del líder que ha sido severamente cuestionado y acusado de actos de corrupción por un grupo de bomberos que, debido a esas denuncias, fueron despedidos y luego reinstalados en la base de la Central de Abasto, donde sufrieron agresiones de sus propios compañeros, como lo ha documentado Apro.
Al término del mensaje del jefe de Gobierno, Figueroa destacó que entre los compromisos firmados por el mandatario está el apoyo para que el Cuerpo de Bomberos pueda acceder a recursos “autogenerados”, por ejemplo, a través de la capacitación de brigadas de protección civil.
Raúl Esquivel, director del Cuerpo de Bomberos, presumió que en más de 35 años de operación en la ciudad no ha muerto ningún elemento en un incendio. “No tenemos bajas, hay lastimados, que se caen, pero no pierden la vida”, dijo.
Agregó que en lo que va del año hasta esta mañana se han atendido 31 mil 200 servicios. En el 2014 fueron un total de 61 mil.
La “fórmula” repetida
Hace justo dos años, el 25 de junio del 2013, el Sindicato de Bomberos, representado por Ismael Figueroa, presionó al GDF con una movilización desde la estación central en La Viga hasta el Zócalo capitalino con unos 800 bomberos. Las demandas eran las mismas que las de ahora. El amago de la huelga, también.
Entonces, como hoy, la fórmula rindió frutos pues la Oficialía Mayor del gobierno de la ciudad –entonces a cargo de Édgar Armando González Rojas, actualmente inhabilitado por acusaciones de corrupción–, se comprometió a adquirir equipo para los mil 400 elementos de la institución. Con esa respuesta, la huelga quedó conjurada.
El acuerdo de entonces incluyó la adquisición de herramientas y una visita a las instalaciones del Cuerpo de Bomberos para convenir la realización de labores de mantenimiento.












