Actualmente el club Barcelona es el equipo con el futbol más triunfador del mundo… y uno de los que enfrentan más escándalos y problemas judiciales. Es investigado por corrupción de sus anteriores presidentes, espionaje, fraude al fisco y lavado de dinero, entre otros cargos. Y además, sus mayores astros se encuentran involucrados en sendas averiguaciones: La compra de Neymar no fue reportada en su costo real, y al parecer Messi le mintió a Hacienda y está cerca de ser formalmente imputado.
MADRID.- El Futbol Club Barcelona (FCB) es el cuarto equipo más rico del planeta, con un valor de 563.5 millones de dólares (9 mil 766 millones de pesos). Sus éxitos deportivos son indiscutibles, como lo demostró en esta temporada 2014-2015, en la que volvió a obtener el triplete al ganar la Liga, la Copa y la Champions. Hoy es el mejor club de futbol de Europa y probablemente del mundo.
Pero debajo de ese oropel, el Barça tiene un profundo lado oscuro: escándalos convertidos en procesos judiciales, incluido uno por el espionaje ordenado durante dos años de la presidencia de Joan Laporta (2008-2010, hasta su salida), pagado con recursos de la entidad, que afectó a enemigos del presidente, jueces y periodistas críticos.
Además, la máxima estrella del club, Lionel Messi (el segundo jugador mejor pagado del mundo, con 201 millones de dólares el último año, después del madridista Cristiano Ronaldo), está siendo investigado judicialmente por delitos contra Hacienda. Supuestamente utilizó un entramado de sociedades afincadas en paraísos fiscales, con el fin de evitar el pago de impuestos por los millonarios ingresos que recibe por sus derechos de imagen.
Además, en marzo pasado se dio a conocer que la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) indaga si algunos partidos celebrados en países latinoamericanos en los que participó la Fundación Leo Messi, los llamados Messi & Friends fueron organizados por empresarios supuestamente vinculados con el cártel mexicano de Los Valencia.
El otro problema para el club azulgrana es el contrato de compra del jugador Neymar da Silva Santos, por el que la Audiencia Nacional hispana abrió una instrucción y documentó que el costo real que se pagó por el jugador fue de 94.8 millones de euros, y no los 57.1 millones que la entidad reportó.
En este caso, el fiscal José Perals pidió dos años y tres meses de prisión y 3.8 millones de euros de multa contra el actual presidente del club, José María Bartomeu, y más de siete años de cárcel y 25.15 millones de sanción para su antecesor, Sandro Rosell, por delitos fiscales y societarios. El 23 de enero de 2014 Bartomeu suplió a Rosell en la presidencia del Barça.
El fiscal pide también una multa de 22.2 millones de euros para el Barça como entidad. Con algunas multas adicionales, el club debería erogar, en total, más de 62 millones de euros.
Antes de abandonar el juzgado 5 de la Audiencia Nacional, el juez Pablo Ruz abrió un juicio oral contra Bartomeu, Rosell y el club como persona jurídica, para desgranar el entramado de contratos que los directivos construyeron para fichar a Neymar y presentarlo el 3 de junio de 2013.
Este auto judicial cerraba la investigación abierta el 18 de diciembre de 2013 tras la denuncia del socio Jordi Cases, incluye los informes de la Agencia Tributaria española, que estudió los 13 contratos de 2011 y 2013 que ligan al brasileño con el Barça, y advierte que hay indicios para juzgar a Rosell y Bartomeu por defraudar al fisco con 13 millones de euros.
Gran Hermano azulgrana
Entre 2008 y 2010, antes de abandonar la presidencia del club, Laporta estuvo sometido a presiones y a una moción de censura por la errática dirección de la entidad. En su periodo encargó una serie de informes a la agencia de detectives Método 3, obtenidos a través del seguimiento a sus rivales dentro del club, jueces, amigos, periodistas críticos y jugadores, como Gerard Piqué, de quien se monitorearon sus gastos y desplazamientos para tratar de descubrir su supuesta afición a los juegos de mesa (póker).
Estas labores de espionaje conllevaron para el club un desembolso en torno a los 500 mil euros, según las facturas de Método 3 abonadas por el Barça, incorporadas a la causa que investiga el Juzgado 24 de Barcelona.
En el largo listado de personajes sometidos al “Gran Hermano azulgrana” está el mexicano Pedro del Cerro Martínez, un empresario poblano de 54 años afincado en Barcelona. El reporte –al que tuvo acceso este semanario– asienta que se presenta como representante del Barça en México y se decía “amigo íntimo” de Laporta.
El informe de Método 3, fechado el 25 de marzo de 2009, incluye un resumen de la vida empresarial de Del Cerro en la sociedad Unión México Catalana de Inmuebles S.L., el estado de sus cuentas bancarias y las de su esposa, Sandra Álvarez López; sus deudas, el número de celular que usa (a nombre de la sociedad Laporta i Arbos Associats) y notas de prensa de partidos amistosos del Barça contra los clubes mexicanos América (en 2003) y Tigres UANL (2006), entre otras informaciones.
Buena parte de estos datos fueron aportados a la causa por el socio del club Oriol Giralt, que en 2008 impulsó la moción de censura contra Laporta… y que fue uno de los primeros espiados, de acuerdo con la información publicada por Pere Rusiñol en eldiario.es y en la revista satírica Mongolia.
La causa judicial implica directamente al director general del club, Joan Oliver, y al responsable de la seguridad del Barça, Xavier Martorell, quien tras abandonar el club fue nombrado responsable de penales de la Generalitat, en el gobierno de Artur Mas.
El 30 de marzo pasado, el juez Josep Magó emitió un auto de sobreseimiento provisional del caso. Sin embargo, a finales de mayo decidió reabrir la causa al aceptar los recursos presentados por el club y por Giralt, quien aportó innumerables documentos y muchos de los informes y las facturas correspondientes a dichos trabajos. Este socio declaró entonces que se trata del “escándalo más grande de toda la historia del Barça”.
Esta causa se inició cuando la nueva junta del club descubrió los pagos a la agencia sin que se encontrara rastro de los trabajos realizados, con lo que trasladó la información al juzgado por si existía algún delito de apropiación indebida de recursos, explica eldiario.es.
Uno de los primeros reportes de espionaje, de mayo de 2008, fue cuando el club pasaba uno de sus peores momentos internos y futbolísticos, que orilló a Oriol Giralt a promover la referida moción de censura contra Laporta. La moción se aprobó el 6 de julio de ese año, pero no con los votos suficientes para obligar al presidente a marcharse.
El cisma desencadenó la dimisión de diversos vicepresidentes y directivos, también espiados, como Ferran Soriano, vicepresidente económico y director general del club, y luego Sandro Rosell, mano derecha de Laporta. El espionaje incluía información de sus negocios y empresas, sus propiedades y cuentas bancarias, incluidas las operaciones en el extranjero.
Una factura de mayo de 2008 revela que el juez Antonio Nuño de la Rosa fue espiado un mes antes de emitir su fallo sobre la petición de que la Junta Directiva de Laporta avalara con su patrimonio las supuestas pérdidas del club.
Esta investigación hurgó en todos los rincones para obtener información sobre el patrimonio del juez y sus vínculos políticos o “trato de favor” que hubiera recibido. Los detectives no hallaron nada.
El Barça pagó un informe de 30 páginas sobre el pretendido salto de Laporta a la política. En el documento los investigadores se adentran en el entorno del partido catalán Convergencia i Unió (CiU), el partido del presidente Mas, sobre los negocios en los que presuntamente participan los hijos de Jordi Pujol y el bufete de Miquel Roca Junyent, uno de los padres de la Constitución española y representante legal de Cristina de Borbón, hermana del rey Felipe VI, indagada en la causa Nóos.
Se incluye un análisis de Reagrupament, una agrupación política de corte soberanista que encabeza Joan Carretero. Luego de dejar la presidencia del Barça en junio de 2010, Laporta se convirtió en candidato a la presidencia de la Generalitat por la organización Solidaritat Catalana per la Independéncia.
Una fotografía de Laporta en una desenfrenada fiesta en el antro Luz de Gas, en Barcelona, ocupó la portada del diario La Gaceta el 30 de noviembre de 2009. Esto causó el disgusto del directivo y un nuevo encargo para la agencia de detectives, cuya orden era conocer cómo se hizo esa fotografía y quiénes eran las fuentes del periodista deportivo Josep Pedrerol, entonces al frente del programa Punto Pelota en la televisión de Intereconomía.
El informe y las facturas –en poder del juez– se pagaron entonces con fondos del club, y entre las conclusiones se involucra en la cadena de la información al exvicepresidente y rival de Laporta, Sandro Rosell.
Cuando Messi es un problema
Otro de los escándalos que enfrenta el Barcelona involucra a Leo Messi. Es una causa judicial en la que el jugador es acusado por la presunta comisión de tres delitos contra Hacienda.
En la querella que presentó el 12 de junio de 2013, la fiscal Raquel Amado concluye que Messi; su padre, Jorge Horacio Messi Pérez, y un antiguo colaborador, Rodolfo Schinocca, conformaron una “estructura societaria opaca” en varios países para librarse del pago de impuestos por la gestión de los millonarios derechos de imagen del futbolista.
Mediante sociedades conformadas en países con opaca fiscalidad (Belice, Uruguay, Suiza y Reino Unido), Messi creó este entramado mediante el cual libró el pago de 4 millones 144 mil 674 euros por el pago del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) en 2007, 2008 y 2009.
La querella a la que dio entrada el juzgado de Gavá (Cataluña) señala que fue el padre, Messi Pérez, quien a principios de 2005, siendo Leo menor de edad, pidió a Schinocca crear un entramado de empresas para “eludir la obligada tributación” de los beneficios por su imagen.
Schinocca participó en esa estructura hasta 2006, cuando surgieron desavenencias económicas con la familia Messi, que determinó quitarle la gestión de los derechos de imagen del astro. A partir de ahí, el padre conformó una segunda organización societaria opaca similar a la primera.
En la primera estructura hubo una “cesión puramente simulada” de los derechos de imagen para todo el mundo a la sociedad Sport Consultants LTD, con domicilio en Belice, en contrato signado el 3 de marzo de 2005 por los padres de Messi.
Sports Consultants fue constituida el 14 de diciembre de 2004 por el despacho británico Sovereign, especializado en “planificación fiscal internacional” y cuyo objetivo era “desvincular al jugador, formalmente y sólo en apariencia, de los ingresos que la posterior explotación de sus derechos de imagen y de su rendimiento en una sociedad domiciliada en un paraíso fiscal”, se lee en el expediente judicial.
El 4 de marzo de 2005 Sports Consultants nombró a la sociedad Sport Enterprises LTD, con domicilio en Reino Unido, agente exclusivo para la explotación comercial y publicitaria de la imagen de Lionel Messi en todo el mundo con la única salvedad de la propia Gran Bretaña.
Esta última sociedad fue entregada en febrero de 2005 a Schinocca y a la compañía Goodshire S.A., con domicilio en Uruguay y cuyo beneficiario único era Jorge Horacio Messi.
Luego de las desavenencias económicas surgidas con Schinocca, el padre de Messi conformó una estructura similar con las sociedades Jenbril SA; Sidefloor LTD y Tubal Soccer Managment GMBH, a través de las cuales realizó la explotación económica de los derechos de imagen de Messi a partir de 2007, en particular con la firma Adidas, como se había hecho con el primer entramado constituido.
El 3 octubre de 2014 y el 10 de junio pasado, el juzgado de instrucción número 3 de Gavá desechó los dos recursos presentados por la defensa de Messi, mediante los cuales pretendía desvincular al astro del futbol de este conflicto, con lo cual es casi seguro que tendrá que declarar como acusado.








