“Humboldt. México para los mexicanos”

La mirada de los extranjeros que consideran a México como su país. La mirada crítica, pero también juguetona, que reconoce las riquezas, la polisemia y los distintos niveles de realidades que coexisten en nuestro territorio. Una mirada creativa, artística y de múltiples aristas con la que nos vemos de una forma activa y estimulante. Una puesta en escena para disfrutar que nos hace dolernos de nuestro país y admirarlo profundamente.

Humboldt. México para los mexicanos, escrita por el chileno Ernesto Anaya Ottone y dirigida por David Psalmon es un caleidoscopio de temáticas y problemáticas vistas desde la experiencia. El hilo conductor es la extranjería, la relación con el padre y Humboldt como el primero que logró su naturalización en 1827.

La situación anecdótica versa sobre seis extranjeros que se reúnen a investigar y presentar el examen requerido para obtener la nacionalidad mexicana. Los obstáculos son múltiples, graciosos y absurdos, con los que abren una caja de Pandora.

Humboldt. México para los mexicanos construye su entramado escénico con el arranque de la lectura de Pedro Páramo de Juan Rulfo, cuya búsqueda del padre se va dando a partir de capítulos dispersos que poco a poco se van ligando. Con esta estructura Anaya Ottone arma un mecano donde los actores son sus propios personajes, y su experiencia de vida, aderezada con la ficción, muestra diferentes formas de vivir al padre: unos se mudan de país para alejarse de él, otros para seguir sus pasos, pero el vínculo es indisoluble.

Los actores son también extranjeros: Irene Akiko del Japón, Gutemberg Brito de Brasil, Adriana Butoi de Rumania, Alexander Holtmann de Alemania, Carla Jara de Chile, y David Psalmon de Francia. Las estadísticas se mezclan con las anécdotas y con diferentes visiones de México: las telenovelas, los héroes patrios, la explotación, la historia, la corrupción, la cultura indígena y, de manera subrayada, la relación con la naturaleza. No es un punto de vista conformista, sino de hombres y mujeres conscientes de las injusticias del sistema social en que vivimos, y valorativos del país del que ya se sienten parte y lo son.

El cuestionario aplicado por el Instituto de Migración juega de manera relevante a manera de  un concurso televisivo donde hacen partícipe al público, retándolo a responder las preguntas que se plantean en el examen y que impiden obtener la nacionalidad. Preguntas capciosas y algunas erráticas, como la 28 que pregunta: ¿Quién fue el primero que dijo que los mexicas eran aztecas? Y dan como buena a Huitzilopoztli, siendo Tlacaélel el que introdujo el concepto…

La historia de Humboldt se va intercalando, presentándolo sumido en su conflicto de homosexualidad y de extranjero que dio a conocer México en el mundo pero que creyendo hacer el bien, colabora con Jefferson entregándole los mapas del norte de nuestro país que después nos robará.

Daniel Primo, encargado de la iluminación y del  dispositivo multimedial y el videoarte, contiene con eficacia y belleza estética la puesta en escena que David Psalmon, director del Colectivo Teatro sin Paredes, logra armonizar para conseguir una exuberante propuesta escénica.