Un lastre llamado Mancera

La indefinición política y la cercanía de Miguel Ángel Mancera con el presidente Enrique Peña Nieto, la mala selección de candidatos, la deficiente operación política del secretario de Gobierno capitalino, Héctor Serrano, y la guerra tribal en el partido son los principales factores que explican el peor resultado del PRD en el Distrito Federal desde 1997, cuando comenzó a gobernar esta ciudad.

A pesar de que los líderes perredistas de la corriente Nueva Izquierda (NI) comenzaron a buscar culpables de la derrota electoral, los propios resultados del Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF) dan cuenta de que el PRD fue el peor enemigo de sí mismo.

El caso de la elección en Coyoacán ilustra lo anterior: el candidato a jefe delegacional del PRD, Valentín Maldonado –delfín del exdelegado Mauricio Toledo–, ganó la elección con 65 mil 955 votos, por 59 mil 933 de la abanderada de Morena, Bertha Luján, quien ya impugnó la elección.

Toledo es uno de los consentidos del actual secretario de Gobierno del DF, Héctor Serrano Cortés, y su gestión estuvo marcada por los escándalos de corrupción.

En cambio, las candidatas manceristas Evangelina Hernández Duarte y Sulma Campos Mata –la primera se postuló como candidata local al distrito 26 y la segunda al 30, ambos de Coyoacán– perdieron y quedaron en el tercer sitio.

Hernández Duarte, exdirectora de Comunicación Social del IEDF y amiga de Mancera, obtuvo apenas 14 mil 539 votos, frente a los 19 mil 556 del panista Miguel Ángel Abadía Pardo y los 18 mil 407 de Fernández Mejía Zoia Elieth, de Morena.

Campos Mata fue brazo derecho de Mancera cuando éste era procurador capitalino. Ella ocupó el cargo de subprocuradora para Atención a Víctimas del Delito y Servicios a la Comunidad. En la contienda ella quedó en tercer lugar con 16 mil 550 votos. El ganador en este distrito fue el morenista Miguel Ángel Hernández Hernández, con 17 mil 845 votos, apenas mil 295 de diferencia. El segundo lugar fue para el panista Christian Martín Lujano Nicolás, con 16 mil 793.   

A pesar de contar con la bendición de Mancera, Evangelina Hernández y Sulma Campos nunca tuvieron el respaldo del grupo toledista.

Paradójicamente, Toledo Gutiérrez, El Tomate –hombre cercano al presidente del PRD-DF, Raúl Flores–, será de nuevo diputado local por el Distrito 32, gracias a los 24 mil 881 votos que obtuvo la coalición PRD-PT.

Lo mismo ocurrió en la delegación Gustavo A. Madero, pese a ser uno de los feudos de Víctor Hugo Lobo Román, de la corriente de Los Chuchos.

Con una diferencia de mil 936 votos, Lobo volverá a ser jefe delegacional de la segunda demarcación más grande de la Ciudad de México después de Iztapalapa. Su más cercano perseguidor fue el candidato de Morena, Ramón Jiménez, a quien le ganó por apenas mil 936 votos; por ello, este último adelantó que impugnará los resultados.

Llamativamente, la compañera sentimental de Lobo, Nora Arias, será diputada local por el Distrito 1, con 20 mil 842 votos, apenas 2 mil 112 de diferencia con el aspirante de Morena, Eleazar Rubio. Los candidatos de la alianza PRD-PT en los cuatro distritos restantes –Lucía Valencia Nieto por el 2, Juan Calvo por el 4, José Augusto Velázquez por el 6 y Silvia Mariñelarena Estrella por el 7– no corrieron con la misma suerte y perdieron ante los de Morena.    

Según los resultados del IEDF, el saldo del PRD en la elección del domingo 7 fue apabullante. De las 14 delegaciones ganadas en 2012, perdió ocho: Azcapotzalco, Tláhuac, Tlalpan, Xochimilco y Cuauhtémoc a manos de Morena; Magdalena Contreras y Milpa Alta ante el PRI-PVEM, y Miguel Hidalgo, recuperada por el PAN.

No sólo eso. De las 34 diputaciones locales de mayoría que obtuvo hace tres años, perdió 20. Según lo previsto, el sábado 13 el IEDF distribuiría las plurinominales, cuya lista encabeza Raúl Flores.

Pero, sin duda, el golpe más fuerte al perredismo fue la pérdida de la delegación Cuauhtémoc. Ahí, los candidatos de Morena arrasaron. El exgobernador de Zacatecas Ricardo Monreal ganó la jefatura delegacional por 59 mil 913 votos, frente a los 46 mil 115 de José Luis Muñoz Soria, abanderado del PRD-PT-Panal. Es decir, 13 mil 798 sufragios de diferencia.

Aun con las irregularidades denunciadas, como compra de votos y acarreo, el exdelegado y exdiputado local y federal nada pudo hacer contra la avalancha morenista.

Ni siquiera le ayudó el aparato delegacional de Alejandro Fernández, quien tampoco logró la curul local por el Distrito 9, pues el aspirante de Morena, Néstor Nuñez López –hijo homónimo del exgobernador de Tabasco–, lo mandó hasta el tercer peldaño.

Ambos políticos nacieron y se hicieron en las filas de la corriente Izquierda Democrática Nacional (IDN), liderada por René Bejarano. Sin embargo, como muchos otros, fueron cooptados por la corriente Vanguardia Progresista y por su líder Héctor Serrano. Al final se fueron sin nada.

Según una nota publicada el jueves 11 en La Jornada, dos días después de la elección, en el piso ocho de la sede nacional del PRD hubo una reunión de los integrantes del Comité Ejecutivo Nacional para hacer el primer balance de los resultados de la contienda.

Ahí estuvo Serrano Cortés, quien escuchó las quejas de los perredistas por los desaciertos del gobierno capitalino, el ­desaseado proceso de selección de candidatos y hasta la indefinición política de Mancera. Según la versión del encuentro, el funcionario se defendió al decir que enfocó sus baterías en ganar Iztapalapa “y que todo lo demás había fallado”.

Un día antes, en conferencia, el líder del PRD-DF, Raúl Flores, aseguró que la derrota se debió a que en el partido hubo “traiciones”. Y señaló directamente a René Bejarano, líder de IDN, por la derrota en Azcapotzalco –territorio bejaranista–, con el candidato Antonio Padierna Luna, hermano de su esposa, la senadora Dolores Padierna. También lo acusó de operar políticamente en favor de Monreal.

El recuento de los daños

Desde su oficina en la colonia Niños Héroes, delegación Benito Juárez, en entrevista, El Profesor Bejarano niega tal acusación: “Yo no ayudé más que al PRD. Monreal hizo todo lo que se tiene que hacer para ganar y ganó. En cambio, hubo quienes siendo de Vanguardia Progresista apoyaron al PRI. Nosotros les advertimos, pero no hicieron caso”.

Experimentado en procesos electorales, lamenta que en sólo tres años el PRD y Mancera hayan perdido 40 puntos de preferencia de los capitalinos, pues en 2012 se logró una votación de 65% a favor –la más alta desde que se elige jefe de Gobierno en el DF– y ahora se cayó hasta 20%, según sus cifras.

Entre los candidatos hubo quienes quedaron hasta en cuarto lugar, como Dinorah Pizano, candidata a la delegación Benito Juárez, con 48 mil 723 votos menos que el panista Christian Von Roehrich. En la pasada elección la aspirante del Movimiento Progresista –PRD-PT-MC-NA– Leticia Varela se quedó con el segundo lugar por sólo 498 votos de diferencia ante el panista Jorge Romero.

Según el análisis de Bejarano, existen varias causas para explicar el resultado “adverso” en estas elecciones. El primero, que Serrano cooptó a varios integrantes de IDN, “los llevó al mercado de las ilusiones del futuro y los engañó. Fue la misma estrategia con la que perdió el PRI en 1997. Serrano trasladó esa cultura priista a las elecciones de ahora”.

Además, abunda, se eligieron candidatos “al capricho de Mancera o a los más débiles, pareciera que se pusieron para perder”. En algunas delegaciones, dice, había mucho desgaste del partido y fracturas internas. Por esta razón, el PRD obtuvo la calificación como gobierno más baja desde 1997.

Otros factores del descalabro, añade, fueron la evidente cercanía de Mancera con Enrique Peña Nieto y el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; así como la “persecución política” al exjefe de gobierno Marcelo Ebrard.

Bejarano considera que los resultados de este proceso son una “llamada de atención” al partido. Avizora que para los próximos tres años, Mancera necesitará una “política de coalición” y sugiere construir alianzas con los partidos de izquierda para darle estabilidad a la Asamblea Legislativa. Pero eso sí, enfatiza, “con un buen interlocutor”.

El líder de IDN se dice “agraviado” porque en el proceso electoral fue hecho a un lado por las cabezas del PRD. No obstante, concede: “Estamos dispuestos a entendernos con el jefe de gobierno, a trabajar desde las bases y a recuperar la izquierda”.

El viernes 12, en entrevista con El Universal, Mancera dijo que buscaría ser candidato a la Presidencia en 2018 dependiendo de “lo que la gente quiere”. Ante ello, Bejarano suelta: “La gente ya dijo lo que quiere, pero Mancera tiene tiempo para mejorar. Si persiste así, no lo logrará”.