Lavinia Ekaterina, el pop femenino de la inconformidad

Con composiciones libertarias de crítica social y poética optimista por una sociedad más justa, la joven cantautora y pianista chihuahuense de 26 años de edad Lavinia Ekaterina busca transformar los sufrimientos femeninos en grandes esperanzas para humanizar al México bronco del presente.

“Para mí el arte es un puente entre el ser humano y su alma. Escribo música para recordarle a cada persona lo valiosa que es y el derecho que tiene a buscar ser feliz”, afirma telefónicamente a Proceso desde su ciudad natal.

Nacida el 7 de septiembre de 1988 y con sólo un disco CD en su haber (El vals roto) en torno a la equidad de género, Lavinia Ekaterina prepara una segunda grabación independiente (Nostalgia), perfilándose como una artista cuya alquimia creativa palpita ritmos de balada urbana y ternuras holísticas.

Deja cantar mi canción feliz para sacar tus lamentos,

que nada cabe en el corazón cuando el dolor está dentro.

Semifinalista en el Primer Concurso de la Canción Armando Manzanero con “Canción feliz” (https://www.youtube.com/watch?v=iH2HnswhiE8), en abril pasado, Lavinia Ekaterina cuenta:

“Todo lo que soy y llevo dentro se lo debo a mi mamá (Beatriz Marrufo), soy una compositora que habla principalmente de la equidad de género y sobre el papel que juega la mujer en la sociedad y el reconocimiento que se le debe dar a todas las mujeres trabajadoras.”

Relata que su madre “nos sacó adelante ella solita tanto a mi hermana mayor (Beatriz Aurora Rangel Marrufo, su coreógrafa), como a mí”. Su hermana dirige una academia de danza “que ella misma fundó, y mi madre y yo tenemos un despacho de consultoría y capacitación, el cual también ha apoyado muchísimo mi carrera como compositora”. Estudió administración de empresas “para poder financiar mi proyecto musical como compositora, ya que no cuento con ningún mánager o disquera, ni beca, todo esto lo hago de forma independiente, es una forma también de poder solventar estos gastos”.

–¿Cuándo pensó que sería artista?

–En el kínder me eligieron como solista para mi graduación. En ese momento, sobre el escenario y ante tantas personas, me di cuenta de que eso era lo que más me gustaba hacer. Canté “Las golondrinas”…

Ríe de buena gana.

Ese kínder contaba con un piano y fue su primer contacto con el instrumento, hoy su favorito y base de las composiciones que construye desde los diez años, cuando emprendió la búsqueda de sonidos propios con “Obertura” (https://www.youtube.com/watch?v=Tmo7GrRaT18).

“Mi primera maestra de piano fue Lourdes Martínez, de Bellas Artes en la Universidad Autónoma de Chihuahua, y luego estuve con Marlene Krickhan, canadiense que me dio clases de manera particular. También Elsa Ochoa en Bellas Artes y luego en talleres del Conservatorio de Chihuahua.”

Conciencia social

Influencias del ayer: Mozart, Beethoven, Chopin, Hayden, Tchaikovski, Dvorák y Liszt (“con ellos crecí, y con una ferviente pasión por leer biografías de grandes maestros de la música”). Actuales: Amy Thiessen, Regine Spektor, Tori Amos, Natalia Lafourcade, Julieta Venegas, Carla Morrison…

“Me  gusta  escuchar  a compositores que  den  un  mensaje  profundo  y  que se note que viene desde el corazón, esa es la música que más me gusta. Mi primer álbum El vals roto está totalmente dedicado a la erradicación de la violencia contra de la mujer; es un álbum al cual le he dedicado toda mi concentración desde la adolescencia en Chihuahua, ya que la violencia en Ciudad Juárez me dejó marcada; yo crecí viendo desaparecer jovencitas idénticas a mí, de mi edad, que iban a la misma escuela que yo o que vivían cerca de mi colegio en Chihuahua, y ellas de pronto aparecían asesinadas.”

Lavinia Ekaterina, quien habla inglés y francés, está convencida de que es responsabilidad de los ciudadanos “alarmarse por estas noticias y hacer algo al respecto, aunque sea sólo un grano de arena”; su contribución ha sido “componer canciones que plasmen precisamente esta memoria, que no se olvide que estuvimos y aún estamos viviendo una época cruda que nos afecta a todos y a todas”. Al lanzar en septiembre de 2013 El vals roto (https://www.youtube.com/watch?v=TEzki-FhgWo), Amnistía Internacional la invitó a dar un concierto en el ex Claustro de Sor Juana Inés de la Cruz de la capital mexicana, conmemorando los derechos humanos a nivel internacional, el 10 de diciembre hace año y medio.

“La primera pieza y tema de ese disco está dedicada a la protesta social por los feminicidios que acontecen no sólo en el norte sino en todo el país y el mundo entero; es también un video que fue filmado en el Teatro Colonial de la ciudad de Chihuahua, con la intención de dar el mensaje de que no podemos convertirnos en una sociedad indiferente que se acostumbre a ver cada feminicidio como una cifra más que engrosa las estadísticas. Sino recordar que tenemos que fortalecer nuestra empatía como sociedad, porque de otra manera van a seguir este tipo de problemas sociales, sin que nadie haga nada.”

Gustos literarios:

“Mi autor favorito es Juan Rulfo, me encanta releer Pedro Páramo. También los cuentos de Julio Cortázar, además de los libros de la activista Lydia Cacho, en especial Esclavas del poder (2010) pues tiene que ver con algunas canciones que estoy por lanzar; por supuesto, me toca siempre retomar lecturas como El principito o 1984. En poesía adoro a Octavio Paz, Alfonsina Storni, Amado Nervo y Juana Inés de la Cruz.”

Pintores: Salvador Dalí, Frida Kahlo, Claude Monet y Vincent van Gogh (“uno de los cuadros que más me gusta lo vi en el Louvre de París, es El sueño de Endymión, de Girodet-Trioson”).

–¿Qué sigue para Lavina Ekaterina?

–Es importante para cualquier artista retratar la época en la que vive a través de su trabajo. Creo que es fundamental dar mensajes que ayuden a nutrir nuestra sociedad, ya que abunda música con mensajes negativos, denigrantes tanto para hombres como para las mujeres conduciendo a un abismo de lejanías en cuanto a equidad de género. Entonces, esta es mi propuesta, hacer música que contenga algo para ayudar a nuestra sociedad. Hay que crear canciones con mensajes diferentes, si queremos una sociedad diferente.

“Soy una persona que se siente bendecida por no haber sufrido discriminación; al contrario, creo que he recibido mucho apoyo aquí en el norte, ya que somos pocas las compositoras que existimos no sólo en el estado de Chihuahua sino en todo el país. Eso me hace sentirme muy orgullosa. Deseo ir a la Ciudad de México para difundir mi trabajo y comenzar largas giras para compartir mi música. Por el momento, espero sacar dos nuevos discos en septiembre (https://www.laviniaekaterina.com/).”  l,