Obras lentas, cobros expeditos y exorbitantes

En la zona metropolitana de Guadalajara, el Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) tardó más de un lustro en introducir la red de los ductos de agua potable, pero se mostró veloz en el cobro a los usuarios, según documentan  los vecinos de la colonia Los Pajaritos, ubicada en el municipio de Tonalá y de Tlaquepaque. A principios de mayo muchos de ellos recibieron los recibos de la dependencia con cobros exorbitantes.

En Tonalá, por lo menos una veintena de vecinos de la colonia Los Pajaritos se sorprendieron al recibir los recibos del Sistema Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA) con exorbitantes cobros de hasta 60 mil pesos por el consumo del líquido.

Les parece irracional la suma que el organismo pretende cobrarles, sobre todo porque, dicen, cada familia, la mayoría de ellas encabezadas por personas de la tercera edad, sólo consumen el equivalente a una pipa de agua de 10 metros cúbicos (m3) al mes.

Los Pajaritos es una de las 61 colonias populares en las que intervino el SIAPA a través del programa Todos con Agua, que comenzó a ejecutarse en Tonalá en abril de 2009, durante la gestión del panista Emilio González Márquez.

En aquella ocasión el mandatario prometió a los vecinos que en tres meses estaría lista la instalación de las redes en ese entorno urbano. Sin embargo no cumplió. Según los afectados, las obras de infraestructura urbana apenas concluyeron en marzo pasado; la etapa final, aseguran, fue la calle Roble, con dirección a La Jauja, una colonia aledaña.

Los recursos para el programa Todos con Agua salieron de un crédito por mil 200 millones de pesos que otorgó el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) al SIAPA precisamente para llevar el servicio a las colonias marginadas de la zona metropolitana de Guadalajara.

No obstante, 280 millones de pesos de esa suma fueron desviados a la Bolsa de Valores por el entonces director del organismo, Rodolfo Ocampo Velázquez, quien incluso fue sancionado penalmente por ese ilícito y hoy purga su sentencia en el penal de Puente Grande.

Cobros elevados…

Hace aproximadamente dos años, el SIAPA instaló los medidores en los domicilios de la colonia Los Pajaritos en el perímetro de las calles Antonio Durán, Dionisio Pajarito, Rafael Orozco y Prolongación Gardenia, algunas de las cuales incluso estaban sin pavimentar.

Sin embargo, dicen los vecinos de esa zona, el primer recibo les llegó a principios de mayo. Para colmo, no sólo era extemporáneo –la fecha límite de pago fue el 28 de abril–, sino que los montos eran excesivos, e incluso llegaron con recargos. Los vecinos se desconcertaron pues, dicen, muchos de ellos aún se surten de los pozos de agua que abrieron cuando llegaron a la colonia.

Enrique Álvarez Méndez, de 67 años, por ejemplo, deberá pagar al SIAPA 60 mil pesos por consumo de agua consumida entre el 12 de febrero y el 12 de marzo de 2015. “El organismo está mal –dice–.Yo no me opongo a pagar, pero sólo lo justo”.

El predio que habita Álvarez Méndez con su esposa y un hijo tiene 142 metros cuadrados y se ubica en calle Dionisio Pajarito 50, entre Joaquín Pajarito y Rafael Orozco. En la planta baja tiene una tienda de abarrotes y en el segundo nivel cuenta con tres recámaras y un baño.

El recibo del SIAPA especifica que el inmueble es de cuota fija y que el costo por m3 de agua consumida es de 279.38 pesos por tener un local comercial. Adicionalmente, se le cobran 98.22 pesos por m3, puesto que, según el organismo del agua, el negocio tiene una “recámara excedente y un baño extra”.

En contraste, los vecinos de Álvarez Méndez sólo pagarán 15.51 pesos por m3 de agua consumida, pues sus propiedades están registradas sólo como casas-habitación.

Si se toma en cuenta que al dueño del local se le cobra el m3 en casi 280 pesos, ello implicaría que, por el monto que deberá pagar, consumió 218 m3 en un mes.

En promedio, una pipa tiene una capacidad de 10 m3 (10 mil litros), por lo tanto Álvarez Méndez tuvo que consumir casi 22 pipas en 30 días. Eso es imposible; ni aunque tuviera alberca, dice. Le preocupa el supuesto adeudo porque, con la tiendita a lo sumo saca 60 mil pesos al año, pues el negocio no deja tanto.

En su terreno, Álvarez Méndez construyó una vivienda para su hijo que tiene su propio medidor, por lo tanto recibió su propio recibo y deberá pagar 6 mil 472 pesos por el consumo de 196 m3 entre el 6 de noviembre de 2014 y el 12 de marzo de 2015, un equivalente a 51 pipas.

Para comprobar el abuso del SIAPA, Álvarez Méndez refiere que tiene otra casa en la colonia Soledad, en Tonalá, donde paga alrededor de mil pesos al año.

José Casillas, quien vive en calle Durán 4, en Los Pajaritos, deberá pagar 11 mil pesos por un mes de consumo, según el recibo del contrato 11227169 que le llegó el 3 de mayo, aunque la fecha de vencimiento era el 28 de abril, es decir, cinco días antes.

El documento incluye 433 pesos por recargos y especifica que la cuota es fija, por lo que al año deberá pagar 132 mil pesos. “Cuando vi el recibo, casi me caí pa’ tras. ¿Con qué les pago, si soy pensionado? Tengo 60 años y nadie me da trabajo”, comenta.

En el recibo se describe que su propiedad cuenta con “tres recámaras, un baño; o dos recámaras, dos baños y una recámara excedente”. Sin embargo, él asegura que su casa tiene dos recámaras y un baño. Vive con su esposa y dos hijos. Y aclara: “Todavía conservamos el pozo que abrimos cuando llegamos a la colonia, de ahí extraemos el agua; la usamos para trapear, lavar la ropa y regar los árboles que hay en la calle”.

Cuando fue a las oficinas del Sistema de Agua en Tonalá para aclarar el cobro excesivo, le dijeron que no podían atenderlo porque no tenían el mapa de la colonia Los Pajaritos. “Me mandaron a la calle Mercedes Celis, donde tampoco me atendieron por la misma razón. Pero para mandarme el recibo, sí se ubicaron perfectamente”, dice.

…y con recargos

El caso de Jesús García Ayala, quien vive en la calle Antonio Durán 18, entre Rafael Orozco y Joaquín Pajarito, es similar. El SIAPA le envió un recibo por 2 mil 735 pesos por el consumo de 196 m3 del 6 de noviembre de 2014 al 13 de marzo de este año.

Sin embargo, a esa cuenta se sumaron 272 pesos por recargos, 538 por el pago de garantía de medidor, 203 por un documento general, 82 por cuotas de alcantarillado, 95 por contribución de plantas de tratamiento, 246 por consumo de periodo, 432 por concepto de IVA. En total, García Ayala debe pagar 4 mil 602 pesos.

De manera simultánea le llegó una notificación firmada por el director comercial del SIAPA, Enrique Ismael Guzmán Ortega. En él se le informa a García Ayala de un adeudo de 9 mil 82 pesos “por concepto de los derechos y uso o aprovechamiento de los servicios de agua potable y alcantarillado por un periodo que comprende del 8 de septiembre de 2014 al 28 de abril de 2015”.

El organismo operador del agua le advierte que “por no haber pagado sus cuotas por más de dos meses se le sancionará con la reducción del flujo de agua en la toma, tratándose de predios de uso doméstico y en su caso suspender totalmente el servicio o cancelar el albañal tratándose de predios de otros usos quedando sujeto al procedimiento administrativo de ejecución, conforme a lo señalado en la Ley de Hacienda Municipal para el Estado de Jalisco. Esta notificación es con cargo a su cuenta”.

Su casa, al igual que la de sus vecinos, es humilde. Sólo tiene una planta y carece de piso; ni siquiera tiene enjarre en las paredes. A la entrada está el comedor: una mesa vieja de madera con unas sillas rotas, cuyos asientos son de hule espuma cubiertos con un pedazo de tela y sus respaldos están casi inservibles.

En un extremo están una estufa y un refrigerador viejo. En las paredes cuelgan jarros de barro, ollas, cacerolas y una cruz. También se observa una pequeña alacena con platos y tazas de plástico. A un lado está el patio y tres habitaciones sin puerta con un baño.

“Tengo un pozo que uso más que el agua de la llave. Con lo del pozo lavamos y nos bañamos. La llave sólo la usamos para regar los árboles de afuera. En la casa sólo vivimos mi hijo y yo. Se me hace muy exagerado el cobro”, reitera.

Antonio Sepúlveda González, propietario de la casa ubicada en la calle Antonio Durán 12 recibió dos cobros: uno por 3 mil 685 pesos y otro por 15 mil 549 pesos. Considera que se debe a que su propiedad tiene dos puertas:

Una es para ingresar directamente a su vivienda, que consta de tres recámaras y un baño; la otra es para ir al terreno donde tiene un pequeño jardín con plantas ornamentales y un tejabán donde resguarda algunos muebles.

“Estoy jubilado –dice–. Me dan el salario mínimo de 2 mil 400 al mes. ¡Imagínese para pagar todo eso de agua! La casa la hicimos con sacrificios… Cuando nos venimos para acá comprábamos pipas de agua cada dos meses, que nos salía en 200 pesos la pipa. Ahora que nos llegaron los recibos nos asustamos.”

Al igual que sus vecinos, Sepúlveda González no se niega a pagar, pero sólo lo justo. “Nos va a costar más cara el agua que el lote. ¡Imagínese! Pagar 20 mil pesos de agua”, dice.

En el resto de los domicilios del cuadrante, que conforma las calles Antonio Durán, Dionisio Pajarito, Rafael Orozco y Prolongación Gardenia, los recibos oscilan entre 6 mil 472 y 10 mil 959 pesos. En algunos casos, los cargos corresponden al periodo del 6 de noviembre de 2014 al 12 de marzo de 2015 por concepto de servicio medido; en otros, el cobro es cuota fija del 12 de febrero al 12 de marzo de este año.

José Ramón Ramírez Medina, quien vive por la calle Antonio Durán, justo frente al domicilio de Sepúlveda, teme que los recibos del SIAPA que le lleguen sean iguales o mayores a los de sus vecinos.

“Hace tres años se iniciaron las obras de introducción del agua potable. Al año siguiente, la constructora puso el servicio, pero el personal del SIAPA nunca se ha parado a checar medidores –algunos de los cuales fueron sustraídos por vándalos de la colonia– ni a verificar consumos”, comenta.

Recuerda que cuando llegó a la colonia compró un tinaco con capacidad de mil 100 litros que le duraba 15 días. “Hoy, viendo los recibos de mis vecinos me asusto –dice–, por lo que pido al SIAPA que haga la medición correcta”.

Los cobros excesivos del SIAPA también afectan a vecinos de Tlaquepaque, como Fernando Espinosa Cuevas, de la colonia Vistas del Cuatro en Tlaquepaque, a quien le llegó un recibo en el que le cobran 10 mil 162 pesos por el consumo de un mes.

Espinosa acudió a la dependencia a pedir explicaciones, sobre todo porque, dice a Proceso Jalisco, apenas le habían conectado el servicio en su colonia.

La funcionaria que lo atendió le dijo que precisamente por la reciente conexión al servicio de agua potable y alcantarillado se le cobraba arriba de 10 mil pesos. Sin embargo, le ofreció hacer un convenio para que sólo pague 6 mil 397 pesos, por ser una persona de la tercera edad.

El departamento de Espinosa Cuevas se encuentra en la calle Unidad Social 1626 y lo habitan cuatro personas, por lo que considera excesivo el cobro del SIAPA.

El recibo detalla que el organismo del agua le impuso al usuario una cuota fija de 188 pesos por mes. Además, se le están cobrando casi 5 mil pesos por reconexión, así como 4 mil pesos de facturación y 853 pesos por recargos.