Trabajadores del Superissste exigen no cerrar sus fuentes de trabajo

Señor director:

Le solicitamos un espacio en Palabra de Lector para publicar esta carta, dirigida al presidente Enrique Peña Nieto.

Los suscritos, trabajadores de los centros comerciales, farmacias y demás áreas del Superissste en el Distrito Federal, le manifestamos una profunda preocupación ante la inminencia de la pérdida de nuestras fuentes de ingresos, ya que es posible su desaparición porque se encuentran en un desabasto total.

En 2013, el director del ISSSTE, Sebastián Lerdo de Tejada Covarrubias, anunció que por órdenes de usted serían cerradas paulatinamente algunas de las tiendas indicadas, lo cual ya ha ocurrido en el interior de la república. Se afirma que próximamente ocurrirá lo mismo con las correspondientes al Distrito Federal porque no son competitivas ni productivas. Esta argumentación, señor presidente, es a todas luces carente de fundamentación legal, pues fueron creadas hace más de 30 años como un instrumento de “servicio social” y, por lo tanto, no tienen un fin lucrativo.

En 2012, un mes después de que llegó el señor Lerdo de Tejada, señaló que las tiendas y farmacias del Superissste serían sometidas a un proceso de “reingeniería” (¿el término es un subterfugio?), cuando lo único que se necesita es que paguen lo que deben a los proveedores y que se les surta de mercancía.

Señor presidente, aun cuando al arribo del actual director los centros comerciales estaban bien surtidos, y las bodegas se encontraban llenas, a la fecha han ido quedando en total desabasto. Los proveedores ya no surten, argumentando que les deben varios millones de pesos, lo cual es incomprensible y fuera de lugar si ya se vendió la mercancía y se depositó el dinero en la cuenta del banco correspondiente.

Es sabido que el cliente paga los productos en las cajas registradoras, y que cada movimiento realizado va a un sistema controlado a nivel corporativo; es decir, que el dinero de las ventas se deposita en una cuenta bancaria concentradora, a la cual sólo acceden las autoridades correspondientes. Téngase en cuenta que las ventas ascienden anualmente a miles de millones de pesos.

Por lo tanto, nosotros los trabajadores somos totalmente ajenos a la situación de desabasto de las tiendas y farmacias. A nuestro juicio, en vez de cerrar las tiendas se debe investigar a las autoridades de la administración del Superissste tomando en cuenta que, además, ningún inmueble de los diferentes centros comerciales en el Distrito Federal paga renta.

Es importante destacar que, mediante oficio sa-0135-15, de fecha 17 de abril del 2015, signado por el licenciado Raúl Gerardo Cerón Domínguez, subdirector de Abasto del Superissste, se nos informa que la situación de desabasto  de  las  tiendas se debe a las malas prácticas de administraciones pasadas.

Señor presidente: Estamos convencidos de que ante estos manejos fraudulentos lo correcto es investigar y deslindar responsabilidades conforme a la ley y suspender el cierre de las tiendas, manteniéndolas operativas con la doble función de prestar un “servicio social” a los marginados, y conservar sus fuentes de trabajo.

Porque consideramos un despropósito y una traición a la patria desaparecerlas, los trabajadores del Superissste solicitamos su valiosa intervención.

Atentamente

Trabajadores de los centros comerciales, farmacias y demás áreas del Superissste en el Distrito Federal: Martín Nieves García, Patricia Sánchez B., Gloria Sánchez Palacio, Angelina Serrano Piña, Renata Cerón Ordóñez, Alfonso R. Juárez, Andrés Juárez Rubio, Alberto Gutiérrez Navarro, María de Jesús Luviano (responsable de la publicación) y 60 firmas más.