Repudio a las elecciones

Ante los comicios exclama: “¡Por Subdesarrollo No Voto”

Señor director:

Las permanentes y recicladas elecciones (los partidos y los aspirantes políticos casi siempre son los mismos) permiten inferir que en México el sufragio popular tal vez sea el más costoso y el menos respetado del planeta, además de poco útil. Tan controvertida realidad compromete a los mexicanos a edificar una nación nueva, moderna, equitativa, con futuro y bien planificada.

Ello implica trascender ancestrales y repetitivos conflictos internos; superar injerencias, imposiciones y ambiciones externas; liberarse de partidos y grupos político-económicos que anhelan su propio beneficio.

Pero tales tareas se complican por los siguientes factores:

–Aplicación de recursos humanos, naturales y financieros a actividades improductivas e inconvenientes para el desarrollo del país: campañas y elecciones políticas permanentes y onerosas, presididas o bien representadas por líderes y organizaciones que tratan de imitar, adecuar, instituir y aplicar –generalmente de forma equivocada– teorías y preceptos que fueron concebidos para pueblos y naciones disímiles de México; excesivo gasto en funciones políticas, sociales, burocráticas, especulativas, corruptivas y de seguridad, desplazando actividades y trabajos constructivos; sobrevivencia mediante planes y programas de emergencia, los cuales, además de dispendiosos e incompletos, no resuelven deficiencias, sino que sólo las aplazan, empeoran y acrecientan.

  –Dirigentes que tienen la mente y el corazón puestos en dimensiones inferiores a la grandeza de México o persisten en conceptos y lineamientos políticos extemporáneos e incompatibles con la idiosincrasia, las necesidades y la realidad nacionales. El progreso, la riqueza, la distribución equilibrada del patrimonio y el empleo útil-remunerativo no se consiguen con acciones de compasión, propuestas ilusionistas, bitácoras de compromisos y promesas.

  –Ciudadanos que otorgan su voto a candidatos o partidos que ofrecen las mismas quimeras y que pocas veces cumplen. Si se reflexionara en los antecedentes, las actitudes y lo expresado por los diferentes actores políticos, la sociedad seleccionaría mejor su porvenir, pero al enterarse relativamente poco del acontecer nacional, la elección se basa en la opinión e imposición de sistemas de comunicación, redes sociales y tendenciosas encuestas… En una sociedad con poco hábito por la lectura, donde programas televisivos, radiofónicos, internet y medios impresos indican y condicionan el rumbo a seguir, se afianza un estado de indefinición y subdesarrollo.

 –Sustentar y convalidar el hecho de que la democracia es la justificación para tener gobiernos que velen por los intereses de la patria ha derivado en una malversación del erario para financiar partidos e instituciones políticas que aprovechan la credulidad y paciencia del pueblo para disponer esas organizaciones como propiedad privada y colocar en puestos de elección popular y en la administración pública a familiares, incondicionales y amigos. Además, el voto emitido, anulado o renunciado quizás sea el más costoso en una nación con severas carencias y contrastes sociales.

  –Políticas económicas –sean socialistas o capitalistas, e incluso una combinación de ambas ideologías– que favorecen la exportación de productos sin industrializar –petróleo, agropecuarios, minerales– para intercambiarlos por divisas de papel, en lugar de procesar en la nación los recursos naturales para darles el mayor valor agregado y generar trabajo productivo, riqueza, bienestar e impuestos. En contradicción, aumentan las importaciones –combustibles, alimentos, bienes de capital y de consumo– para subsanar los desequilibrios asociados a una balanza comercial donde México compra productos procesados a muy alto precio y mal-vende recursos de alto valor energético, estratégico y económico.

 De ahí que Por Subdesarrollo No Voto. Es decir, no lo hago por el letal triángulo que abruma a la nación: corrupción, impunidad e ineptitud; por el desperdicio oficial en actividades y funciones intrascendentes; por el poco útil y manipulado proceso político-electoral; por la falta de imaginación e interés para instaurar-activar un auténtico proyecto de país que permita solucionar a fondo y en definitiva los problemas nacionales; por la creciente convulsión, inseguridad, narcotráfico, violencia, desempleo y riesgo de secesión territorial, calamidades que tienen anclado a México en el atraso. (Carta resumida.)

Atentamente

Manuel Frías Alcaraz

Espera que los mexicanos cancelen su boleta electoral

Señor director:

L

e solicito publicar en Palabra del Lector los siguientes comentarios.

La lucha por obtener el voto de los ciudadanos en los estados donde se renovarán cargos de gobernadores, presidentes municipales, diputados y regidores está en todo su apogeo.

Dichas organizaciones inventan las más asombrosas falacias para conseguir sufragios; usan los colores como candidatos y dicen: “Vota por el Verde y recibe becas para que estudien tus hijos”, o “vota por el Amarillo y asegura tus despensas”, mientras otro asegura: “Vota por el Rojo y tendrás una tarjeta de débito”.

Todos afirman que aceptaron su candidatura para trabajar por tu bienestar; para que tengas seguridad, justicia, empleo, educación y progreso, y aunque dicen que no son como aquellos que viven en Lomas de Chapultepec ni tienen residencias en playas y balnearios muy selectos o campos de golf, ya sueñan con una Casa Blanca.

Ojalá que los ciudadanos cumplan con la ley votando, pero sólo para cancelar la boleta, ya que el voto es secreto.

Soberanía y democracia para todos los mexicanos, no solamente para los partidos políticos.

Atentamente

Juan Francisco Jaime Eufracio