La pelea del siglo: Vergara contra Fuentes

La noticia cayó sorpresivamente: el dueño de Omnilife y las Chivas del Guadalajara, Jorge Vergara, destituyó y demandó a su esposa, la empresaria Angélica Fuentes, por una cauda de presuntos delitos que van del abuso de confianza a la falsificación. Él y su equipo la han tildado de “alacrán”, “víbora”, “maquiavélica” y “draconiana”. Pero más allá de los insultos, el hecho es que ambos magnates se disputan un imperio que incluye 12 empresas y centenas de millones de pesos.

En el enfrentamiento legal que libran los dueños del club Guadalajara, Jorge Vergara y Angélica Fuentes, ambos se acusan de lo mismo: de pretender apoderarse de las acciones del otro para asumir el control único del Grupo Omnilife-Chivas-Angelíssima.

Siete años después de haber contraído matrimonio, Vergara emprendió el pasado 26 de marzo una serie de acciones legales mediante las que acusa a su todavía esposa de haber suscrito tres contratos espurios –uno por donación, otro por cesión de derechos y uno más de compraventa. En ellos, sin su autorización, utilizó un facsímil de su firma, con la finalidad de despojarlo de su patrimonio, lo cual además de ser ilegal, señala, “es una muestra de que abusó de su confianza como socio y como pareja”.

En tanto, Fuentes, en una de las pocas declaraciones públicas que ha hecho sobre el caso, desmintió a su marido en un comunicado de prensa y aclaró que las acciones legales y afirmaciones que ha hecho en su contra obedecen a una “reacción pasional”, en virtud de los problemas personales por los que atraviesan y que los tienen al borde del divorcio. Según sus dichos, no se trata de una disputa legal, sino de un medio para presionarla.

La embestida

El escándalo entre la pareja comenzó el 1 de abril pasado –cinco días después de que los abogados de Vergara interpusieran una demanda mercantil en contra de Fuentes–, cuando el empresario anunció que había destituido a su esposa como directora ejecutiva de Grupo Omnilife-Chivas-Angelíssima porque había descubierto algunas “irregularidades” y estaba investigando otros hechos para configurar el delito de fraude.

Ese día, cuando el grupo de empleados cercanos a Fuentes se presentó a laborar, se le impidió el paso. En tanto, la empresaria juarense se encontraba de vacaciones en Punta Mita, Nayarit, donde se quedó esperando que su marido la alcanzara para tomarse unos días de descanso junto con sus hijas, de cuatro y dos años de edad.

Vergara no sólo no llegó, sino que en menos de 24 horas consiguió que el juez décimo de lo mercantil de Jalisco, Mario Zúñiga Luján, le concediera 18 medidas cautelares que le sirvieron para destituir a Fuentes de cualquier cargo en las 11 empresas donde son socios.

El juzgador le concedió a Vergara todas las acciones que solicitó en contra de Fuentes en la demanda de 200 páginas: se le ordena a Fuentes que se abstenga de realizar provisionalmente actos de comercio en las siguientes sociedades mercantiles: Angelíssima S.A. de C.V; Club Deportivo Guadalajara S.A. de C.V.; Grupo Chivas S.A. de C.V.; Corporación Ominilife S.A. de C.V.; Omiarrenda S.A. de C.V, SOFOM, E.N.R.; Sensato Bis, S.A. de C.V., Consorcio Vav S.A. de C.V.; Omnilife de Bolivia S.A. de C.V.; El Deportivo Guadalajara S.A. de C.V.; Grupo Omnilife S.A. de C.V. y Kuzala Investments, Inc.

Además, según se desprende del expediente 891/2015, del cual Proceso posee copia, también se suspendieron las facultades de Fuentes como presidenta del Consejo de Administración de Angelíssima S.A. de C.V. y Club Deportivo Guadalajara S.A. de C.V., y como secretaria del Consejo de Administración en el resto de las empresas mencionadas; le prohíbe ostentarse como funcionaria, representante, mandataria, apoderada o cualquier otra figura en todas esas compañías; y le impide a todos aquellos empleados nombrados por Fuentes que se ostenten como parte del consorcio.

Asimismo, se ordena reponer a Vergara como presidente de los Consejos de Administración de Angelíssima S.A. de C.V y Club Deportivo Guadalajara S.A. de C.V.; que él se mantenga como presidente del Consejo de Administración de Grupo Chivas S.A. de C.V.; Omniarrenda S.A. de C.V, SOFOM, E.N.R.; Consorcio Vav S.A. de C.V.; Omnilife de Bolivia S.A. de C.V.; El Deportivo Guadalajara S.A. de C.V.; Grupo Omnilife S.A. de C.V. y Kuzala Investments, Inc.

Se le exige a Fuentes que rinda cuentas (mediante estados financieros e informes detallados) de siete de las mencionadas empresas, que no realice movimientos corporativos, se ordena un aseguramiento de las tarjetas corporativas que estén a su nombre, que se le prohíba a ella y sus allegados disponer del dinero en las cuentas bancarias de dichas empresas y/o realizar traspasos y que se cancelen sus respectivas firmas ante las distintas instituciones bancarias, que no se le permita ausentarse del lugar del juicio, que se giren oficios a las autoridades aeronáuticas y aeroportuarias para que no aborde dos aviones y un helicóptero propiedad de las empresas de la pareja, y que no pueda ingresar a ninguna de las oficinas de las empresas mencionadas, entre otras medidas.

Para “blindar” estas medidas cautelares, Vergara promovió el juicio de amparo 312/2015-II, que el 23 de abril le concedió un juez federal (segundo de distrito en materia civil).

El alacrán

El 28 de abril el caso dio un giro cuando el juez Mario Zúñiga anunció que ya no podía seguir conociendo del caso, en virtud de que guarda relaciones de amistad con algunos de los abogados de Vergara, razón por la cual declaró nulas todas sus resoluciones –incluso el acto de admitir la demanda– y se excusó de conocer el juicio. Pidió que se dejen “sin efecto las medidas precautorias, ya que en virtud de la nulidad declarada las cosas vuelven al estado que tenían antes de la admisión de la demanda”.

El anuncio del juez motivó que, en un comunicado, Vergara lo acusara de haber actuado de manera ilegal. Dijo que, por ley, está impedido a ordenar la anulación de sus propias resoluciones y adelantó que apelaría ante un juez federal la determinación de Zúñiga a quien, además, demandaría por posibles actos de corrupción. Y alegó que gozaba del respaldo del juzgador federal.

Un día después, festejó que el mismo juez segundo diera por válidas las medidas decretadas por Zúñiga. El martes 5 de mayo la embestida de Vergara contra Fuentes arreció. Mediante otro comunicado el empresario informó que se realizó una auditoría en la que se detectaron “conductas ilícitas” de Fuentes durante su gestión como directora general del Grupo Omnilife, como el uso indebido de un sello con la firma de Vergara para transmitirse acciones, firmarse pagarés y abrir cuentas bancarias para su beneficio personal.

“Javier Coello Trejo, asesor legal del Grupo, estima que el monto del daño patrimonial a Grupo Omnilife podría ascender a 3 o 4 mil millones de pesos. El abogado afirma que actualmente se encuentra en el proceso de recabar todas las pruebas necesarias y será en los próximos días que se presenten las denuncias penales correspondientes.”

Días después, el equipo de abogados de Fuentes demostró que el juez segundo de distrito en materia civil es amigo de Virgilio Rincón, otro de los litigantes de Vergara en este caso. Impugnaron su resolución y el juzgador también se excusó. Las medidas cautelares, no obstante, continúan vigentes.

El 21 de mayo Vergara anunció que su proyecto de escuela llamado Educare comenzaría a operar otra vez, después de que durante un año cerró sus puertas. En público aseguró que clausurarla había sido un error, pero que ya había abierto los ojos y se había quitado un “alacrán” que traía en la espalda.

“Les quiero decir a los que se pusieron tristes o enojados el año pasado: hay algo que aprendí en estos últimos seis u ocho meses para poder hacer lo que estoy haciendo, de echarme la bronca que me eché, el alacrán que me eché a la espalda (…), doble escorpión. Estuve ciego durante seis años. Me equivoqué, aprendí la lección y no nomás por Educare, por Grupo Omnilife. Me llevó seis años graduarme, estoy graduado, curado de espanto, estoy inmune a alacranes, víboras”, espetó.

Andanada legal

De acuerdo con Coello Trejo, a dos meses del inicio del conflicto legal, Vergara ha interpuesto, en total, cuatro demandas contra Fuentes, por despojo, robo y dos por abuso de confianza.

En la demanda de carácter mercantil y civil está asentado que Fuentes es la “victimaria” de Vergara y que actuó con una estrategia “maquiavélica”, con el único objetivo de despojarlo de sus empresas, para lo cual “se aprovechó de su confianza” como socia y como pareja y “del amor” para garantizar la obtención sigilosa de un lucro.

“No se trata de un acto aislado que importe la disposición no autorizada de, por ejemplo, una suma de dinero. No, su señoría, la estrategia draconiana de la señora Angélica Fuentes Téllez tiene como propósito, hasta donde se sabe, apoderarse de la totalidad de las sociedades forjadas por el señor Vergara Madrigal, y literalmente, echarlo a la calle. (…) Ha dañado sus sentimientos, integridad psíquica, honor, reputación, nombre, imagen pública, prestigio y vida familiar.”

De la demanda se desprende que el 16 de marzo pasado, Vergara descubrió todas las supuestas irregularidades cometidas por Fuentes.

En esa fecha supuestamente se enteró de la existencia de un “contrato espurio” mediante el cual Vergara “le vendió” a Angélica Fuentes 24 mil 500 acciones de Angelíssima S.A. de C.V., el 9 de junio de 2014; supo de la existencia del contrato donde se advierte que, el 28 de octubre de 2012, Vergara le donó a su esposa seis acciones representativas del capital fijo Serie “A” del Club Deportivo Guadalajara S.A. de C.V.; y –sobre la empresa Grupo Chivas S.A. de C.V.– descubrió un contrato de cesión de derechos litigiosos del juicio civil ordinario número de expediente 218/2000 (del índice del Juzgado Tercero de lo Civil), del Primer Partido Judicial del Estado de Jalisco, supuestamente celebrado el pasado 2 de enero de 2008, entre Registro de Jalisco S.A. de C.V. (hoy Grupo Chivas) y la demandada.

En todos esos documentos, declaró un perito en grafoscopía, “la firma no es del puño y letra de mi representado, pues sin su consentimiento/autorización, la demandante ilícitamente utilizó un facsímil de su firma con el único propósito de hacerse de las acciones que ostenta en la referida sociedad y apoderarse de la sociedad. (…) Todos estos actos fueron realizados por la demandada motu proprio mediante la falsificación de la identidad y voluntad de mi representado a través del uso ilícito del facsímil que contiene la reproducción de la firma, (…) la demandada concurrió a la espuria celebración de los mismos, por lo que no puede desconocer su existencia, mucho menos su participación en el acto”.

Así, Vergara solicitó al juez la declaración de inexistencia y nulidad absoluta, declaración y orden de que las cosas vuelvan al estado en el que se encontraban antes, la revocación por ingratitud del contrato de donación y que se le restituyan las acciones donadas; que declare que Angélica Fuentes incurrió en un ilícito, que se le inhabilite de forma definitiva para ejercer el comercio, la separación de la demandada como accionista, que le dé a Vergara el derecho del tanto respecto de las acciones de la demandada, que ordene la separación de la demandada de cualquier cargo societario que ostente, que se le revoquen todos sus poderes (para pleitos y cobranzas, administración, dominio), que devuelva papelería oficial de todas ellas, y que se declare que ha vulnerado los derechos humanos del demandante.

Según los abogados de Vergara, la demanda trasciende el ámbito mercantil, pues Fuentes cometió delitos civiles “como transgresión a los principios de buena fe, equidad y reciprocidad que debió haber respetado por el vínculo jurídico (el ejercicio común del comercio), personal y personalísimo (estar casados) que los une. (…) La acusada transgredió los deberes mínimos, morales y legales, (…) cometió un acto de traición por la falsificación de la identidad y voluntad, no sólo de un socio comercial, sino de la pareja sentimental, la disposición ilegítima de su patrimonio; la manifiesta intención de, en un futuro, despojarle del legado que a lo largo de su vida construyó y ahora compartían y el ocultamiento de los actos que tenía la obligación de revelar”.

La otra versión

Los abogados de Fuentes, consultados por la reportera, sostienen que su clienta cuenta con las pruebas para demostrar que se hizo el depósito bancario por el pago de las acciones, por ejemplo, en el caso de la empresa Angelíssima. Estiman que, en comparación con el valor de las empresas de las cuales son copropietarios, los montos que reclama Vergara son mínimos. Las seis acciones donadas del Club Deportivo Guadalajara equivalen a 0.0025% de las acciones totales.

Según su dicho, es ilógico que durante todos estos años Vergara no se diera cuenta de los “contratos espurios”, porque se han celebrado varias asambleas de accionistas, además de que el empresario acostumbra firmar hasta los cheques con el facsímil.

Fuentes aclaró que ella llegó a la dirección del Grupo Omnilife-Chivas-Angelíssima para financiar a las empresas que atravesaban por problemas económicos. “Mi trayectoria me permitió, a mi llegada a este grupo, invertir y darle liquidez en un momento muy delicado. Bajo mi dirección se inició una reestructuración administrativa, financiera y operativa de las empresas que enfrentaban deudas y dificultades para afrontar sus compromisos financieros”.

En 2008, Vergara y Fuentes se casaron por bienes mancomunados y en 2010 cambiaron al régimen de separación de bienes. Para ello se realizó un convenio de liquidación de la sociedad, donde está asentado que Angélica Fuentes le compró a la exesposa de Vergara, Maricruz Zatarain, su parte de las acciones en Omnilife, por lo cual el empresario posee 51% del consorcio, y su todavía esposa, 49%.