Octavio Hernández (1959-2015)

El pasado lunes 25 falleció sorpresivamente Octavio Hernández Díaz, periodista, escritor, músico y gestor cultural mexicano, quien fuera además  figura emblemática del rock nacional y de la escena rocanrolera tijuanense, a la que se integró hace más de 30 años.

Eterno cronista del rock, fue gracias a muchos de sus esfuerzos que la ciudad fronteriza recobró la importancia olvidada por muchos años al ser el enlace entre México y California, y ser parada obligada para tantos grupos mexicanos en sus viajes hacia Estados Unidos.

Recién llegado a Tijuana se incorporó a la actividad cultural de la ciudad y no tardó en ser pieza fundamental en su desarrollo. Decía Hernández:

“Es algo que me nace del corazón y de mi alma, y lo único que hago es dejar que vuele y que salga. A Baja California la adoro, Tijuana es parte de mi vida y todo lo que ocurre aquí me importa y me interesa. Es importantísimo que la gente sepa valorar al músico mexicano, latino y tijuanense. Tijuana es una capital del rock como lo fue años atrás, porque tenemos a gente haciendo cosas muy interesantes y hay que valorarlas.”­

En 1988 estrenó el programa de radio El arca de neón con el que en dos diferentes etapas difundió la música de Baja California, de México y del mundo, a un público ávido de nuevas propuestas musicales. Este proyecto llegó a tener una edición paralela en la KCR, radio de la Universidad de San Diego en California.

Fundó la revista TijuaNeo en la que comentaba todo tipo de expresión y actividad artística en la frontera; además, colaboró con escritos en un sinnúmero de publicaciones por todo el país. Publicó también dos libros: Tijuana Mesopotamia, crónicas y otros latidos en el año 2000, y Cornucopia, Periodismo sonoro y anexas en 2012.

En agosto del año pasado, los rockeros de Tijuana realizaron el evento Arcabuz en homenaje al Doctor Octavio Hernández y su arca, donde participaron grupos nuevos y clásicos de la escena local, demostrándole el cariño y respeto que le tienen a su trabajo y a él como persona. Conocido también como Octarrock o Bibliorrock, Octavio Hernández siempre tuvo una actitud positiva ante los retos que se le presentaban, ya fuera en el ámbito profesional como en el personal.

“¡Éste es nuestro año!”, solía decir con humor.

La noticia de su fallecimiento causó sorpresa y tristeza a la comunidad rockera­ de México y California; en las redes sociales ha circulado una gran cantidad de mensajes, fotografías, y anécdotas recordándolo.

Se le rindió un homenaje en El Cubo del Centro Cultural Tijuana (Cecut) el jueves 28, al que asistieron familiares, amigos y público en general, para despedir las cenizas del inolvidable Jinete del Rock Fronterizo.