Surgieron en 1995 tras la revuelta zapatista chiapaneca, y dos décadas más tarde, tras la desaparición de 43 estudiantes de Ayotzinapa, los nueve integrantes capitalinos de la banda de ska y rock punk Panteón Rococó continúan firmes en su línea contestataria contra la injusticia social y el racismo. Su compromiso, crear música intensa con letras a favor de los desposeídos, sostienen para Proceso en vías de celebrar sus 20 años con un gran concierto.
Desde el 27 de marzo, la popular banda de ska y rock punk Panteón Rococó comenzó una gira por la República Mexicana, Sudamérica y Europa para celebrar “20 años de lucha, de baile, de paz, y de resistencia a través del rocanrol”, fiesta que tendrá su momento cumbre en un concierto que se grabará en vivo el sábado 4 de julio en la Arena Ciudad de México.
Hablan para Proceso dos de sus fundadores: el cantante Doctor Shenka (Luis Román Ibarra, nacido un 26 de diciembre de 1975 en La Lagunilla) y el trombonista Paco Barajas (26 de febrero de 1974, colonia Guerrero) en su estudio El cocodrilo de la Roma Sur.
“Han sido 20 años de alegrías, conciertos por Europa, África y todo el Continente Americano; pero también de tropiezos, aunque en el balance actual salen ganando las experiencias satisfactorias de todo este esfuerzo que le hemos invertido al proyecto durante dos décadas.
“Somos una banda que no se detiene a pensar si hay fama o gloria, máxime cuando somos tantos integrantes y en nuestras canciones tocamos temas político-sociales, lo cual pareciera poder ser una limitante para trascender.”
Pocas bandas llegan a cumplir 20 años, aseguran, “y más en un esquema de rock donde casi no hay espacios y cuando a los grupos musicales parece sólo interesarles posar y tomarse la foto para salir guapos. La música nos sigue apasionando, no importa si estamos en Tixtla, Tampico o en Berlín”.
Es “el escenario, el baile y la convivencia con los fans para dar conciertos chidos”, pues “afortunadamente continuamos la mayoría de los que empezamos hace 20 años, dos se bajaron del barco por su gusto y la permanencia es compromiso de llevar nuestra pasión Rococó a buen puerto”.
Además de ambos músicos, quienes portan sendas barbas y lucen tatuajes en sus brazos (por los cuales tuvieron un altercado con empleados de la aerolínea aérea Interjet, quienes se negaron a transportarlos hace un año desde Ciudad Juárez a la capital), conforman la banda: Tanis (percusiones), Hiram Paniagua (batería), Darío Espinosa (bajo), Missael Oseguera (sax), Felipe Bustamante (teclados), Leonel Rosales Monel y Rodrigo Bonilla Gorri (guitarras).
Rock antirracista
Panteón Rococó tomó su nombre de la obra teatral del dramaturgo veracruzano Hugo Argüelles (1932-2003) El cocodrilo solitario del panteón rococó, dirigida en 1982 por Julio Castillo.
Grabaron su primer álbum de forma independiente A la izquierda de la tierra en 1999, y cuatro más con el sello discográfico BMG: Compañeros musicales (2002), Tres veces tres (2004), Un panteón muy vivo (2005) y Panteón Rococó (2007), para fundar su propia disquera El Cocodrilo Solitario donde editaron Ejército de paz (2010), Ni carne ni pescado (2012) y Viernes de webeo (2014).
–¿Cuáles son los principales problemas de México?
–Lo comento en los conciertos –responde Dr. Shenka–, porque cuento lo que nos ha tocado vivir desde el momento en que nacemos en 1995, cuando vivíamos una guerra entre el gobierno y el EZLN. En ese contexto nacimos y nos comprometimos con el zapatismo y con la autosuficiencia que como Panteón pudiéramos lograr.
“Desafortunadamente luego de ese comienzo zapatista las cosas fueron saliéndose de control para nuestro país. Hoy tenemos muchísimos problemas sociales en nuestras narices y en la cara, hay mucha desunión entre los jóvenes porque están mucho menos comprometidos con el entorno; antes el joven se aliaba con causas sociales, se comprometía con ellas, ahora creo que vivimos en un vado social muy triste y muy difícil.
“Pero hemos venido manifestando que ante la violencia en todo nuestro país y la represión de gobernantes o la policía, es la música y la educación la parte que nos permite unirnos coyunturalmente para reencontrarnos como juventud y como sociedad. Esto permea en todos lados, como banda incluso ya no podemos tocar en ciertas plazas mexicanas por la violencia; resulta irrisorio cuando en esta década hemos tocado más de 20 veces en Berlín. Eso nos da la pauta para hablar de eso en los conciertos y en las canciones: los jornaleros en San Quintín, por ejemplo, sobre la minera San Xavier en San Luis Potosí, la problemática del agua en comunidades y los 43 desaparecidos en Ayotzinapa… Pocos grupos sociales y musicales toman cartas en el asunto para resolver estos conflictos.”
A mediados de diciembre pasado, Panteón Rococó fue llamado por colegas de los 43 estudiantes desaparecidos para ofrecer un concierto en Chilpancingo, que fue suspendido debido a la represión en Guerrero. La tocada se llevó a cabo en Tixtla, lugar donde Paco por primera vez tuvo “en verdad miedo” de que la policía matara la música a garrotazos:
“Venimos de una generación que tenía el pretexto de no estar bien informada, y cuando en una entrevista Paty Peñaloza nos preguntó: ‘Además de hablar de zapatismo, ¿qué más hacen?’, desde entonces tratamos de comprometernos con la lucha de dar lo mejor con nuestra música para informar a la gente y estar ahí también dando el apoyo, así lo hicimos en el concierto de Tixtla; creo que es muy importante si pudiéramos todos como país comprometernos más en los problemas sociales, las cosas estarían mejor.
“Hoy todo mundo está informado de lo que pasa. Todo mundo sabe que Peña Nieto tiene una casa de 7 millones de dólares y otra por allá, y que su esposa posee departamentos. El problema es que no nos importa… No sólo como banda, como personas deberíamos exigir que eso no pase más. Antes no se sabían esas cosas, la televisión y los medios comerciales le tapaban las propiedades a López Portillo y a De la Madrid. Es lo que hemos aprendido en Panteón, ya que los fans nos comunican cosas y la gente involucrada en causas importantes se acerca con información casi de primera mano.”
Agrega Dr. Shenka (quien animó en Tixtla durante el concierto “Una luz en la oscuridad” con la arenga: ¡Ayotzi vive, la lucha sigue!):
“De hecho los mismos fans están atentos a que hagamos algún posicionamiento como Panteón Rococó en las diferentes problemáticas, siempre hay colectivos que se acercan con nosotros para ver de qué manera podemos apoyar, a veces con un concierto cuando se puede, o en cuestiones de logística para difundir causas sociales. Existimos por nuestros fans.”
–¿Cuáles son las principales broncas que detectan entre la juventud?
–La indolencia –contesta Paco–. Es lo más fuerte que hay orita, vivir en un país tan lleno de broncas y oír decir a los chavos: “No me importa, yo tengo que seguir viviendo mi vida”. Es muy diferente esta generación a la que nos tocó en el zapatismo, esta generación es mucho más indolente.
Eso no significa que Panteón Rococó sea panfletario, alega, “como a veces se nos acusa, simplemente es así como nos insistieron a nosotros las bandas musicales que nos antecedieron, como Tijuana No, Mano Negra con Manu Chao, La Maldita Vecindad y Los Hijos del Quinto Patio, Los Estrambóticos o Santa Sabina, porque a mí me llegó esta puerta por el lado musical, aparte del zapatismo”.
Para Dr. Shenka Ayotzinapa “vino a dar al clavo”, fue la gota de sangre que derramó el vaso de racismo y crimen en la sociedad mexicana (“si el sistema es capaz de desaparecer a una generación de profesores, ¿a dónde vamos a llegar?”). Analógicamente, México vive una situación similar a la que se vivió en Sudamérica con los militares en los años setenta, “solapados por la misma sociedad”, afirma:
“Estas son las pautas que nos da la sociedad para seguir escribiendo canciones. Es lo que este país te da, lo digieres, lo haces canción y vas a los conciertos para exponerlo.”
–Uno de sus lemas en el sitio oficial de la banda es “Antirracista siempre”, y el otro “Ama la música, odia el racismo” (https://www.panteonrococo.com/). ¿Qué opinan de lo que dijo Lorenzo Córdova, presidente del INE, parodiando al indígena?
–Creemos que el racismo es una enfermedad que se contagia rápidamente, y si no se combate a tiempo puede enfermar a toda una sociedad.
Concluye Paco:
–Yo en lo personal no estaba convencido de votar y ahora que se expresó así Córdova de los indígenas, definitivamente no voy a votar por nadie. Si la persona que tiene a su cargo las elecciones y la transparencia de la vida democrática nacional piensa así, estoy seguro que él imagina que la gente es diferente, discrimina y cree que no vale lo mismo mi voto que el suyo.
“Si quisiera un poco de credibilidad el INE hoy en día, lo debieron de haber sacado ya. Es un racista que no debe estar ahí por ningún motivo.”
Entre los músicos invitados a su celebración de 20 años en la Arena Ciudad de México el 4 de julio, se han apuntado “el señor Julio Preciado, el maestro Óscar Chávez, Denise Gutiérrez de Hello Seahorse!, y Juan Manuel Aguilera de La Barranca”.








