De Arturo Zamora Jiménez
Señor director:
Soy un lector de su prestigiada revista, a la que reconozco su esfuerzo por realizar un periodismo objetivo y crítico.
Esta vez me dirijo a usted para responder a los señalamientos que se hicieron sobre mi persona en la nota titulada Nombra el PRI a dirigentes de negro historial (Proceso 2009), bajo la firma del reportero José Gil Olmos.
Puntualizo que he sido víctima de una serie de difamaciones producto de la guerra sucia orquestada por mis adversarios políticos.
Los hechos que ustedes mencionan han sido aclarados en una serie de juicios que realicé para dar respuesta a cada una de las expresiones difamatorias de las que he sido objeto, y en todos los casos (le adjunto las 21 resoluciones obtenidas a mi favor) se estableció que fui víctima de una guerra sucia electoral, e incluso se condenó a mis adversarios políticos y a dos partidos (PAN y Panal) por la misma. Adicionalmente, dos días después de la elección del 2006 el Partido Acción Nacional reconoció públicamente, a través de su dirigencia nacional y estatal, que no tenía información en mi contra y que los señalamientos hechos formaron parte de la contienda electoral.
Debido a la presión que por ese motivo tuve cuando fui candidato a gobernador de Jalisco, en junio del 2006 solicité por escrito a la Procuraduría General de la República –ejerciendo el derecho de cualquier ciudadano– que me informara si era mencionado o involucrado en alguna averiguación previa, y si tenía algún tipo de responsabilidad. El Ministerio Público Federal solicitó a todas las delegaciones del país la información, la respuesta fue que no había ninguna investigación en mi contra.
Quiero destacar que del 16 al 26 de junio del 2010, siendo diputado federal integrante de la Comisión de Justicia, estuve en una delegación de la Cámara de Diputados que fue invitada por el Departamento de Estado de Estados Unidos a formar parte del Visitor International Program. Allí sostuve encuentros con funcionarios estadunidenses de las áreas de seguridad nacional y justicia.
Según funcionarios de la embajada de EU en México, antes de recomendar a alguna persona a dicho programa, se hace una acuciosa indagación sobre ella por todas las agencias de seguridad de Estados Unidos, lo que constituye una especie de certificación de los invitados. Es evidente que no ha existido alguna investigación sobre mi persona por parte de alguna autoridad del país vecino.
En virtud de que ninguno de los hechos que se mencionan en la nota corresponde a la realidad, la publicación que hacen sobre mí en Proceso 2009 genera un daño a mi proyecto de vida, por lo que solicito de la manera más atenta y respetuosa la publicación de la presente.
Atentamente
Arturo Zamora Jiménez
Secretario de Acción Electoral del
Partido Revolucionario Institucional
Respuesta del reportero
Señor director:
La consignación de la historia política del señor Arturo Zamora ha sido pública y registrada en diversos medios de comunicación, tanto de Jalisco como a nivel nacional, y así se indica en la nota en comento.
De hecho, un párrafo de la publicación dice que en respuesta a las acusaciones difundidas en el diario Reforma respecto a presuntos vínculos con narcotraficantes, “Zamora mostró en conferencia de prensa un documento de la PGR delegación Jalisco, fechado el 29 de mayo de 2006, donde se indicaba que no había una investigación en su contra”.
Cabe subrayar que antes de elaborar el reportaje en cuestión pedí una entrevista con el señor Zamora a través de la Secretaría de Comunicación Institucional del CEN del PRI, pero no obtuve respuesta.
Atentamente
José Gil Olmos








