Retener y condicionar los sueldos es un delito, pero la SEJ parece dispuesta a afrontar las demandas de los maestros del Sistema de Educación a Distancia para Adultos con tal de imponerles un nuevo contrato que los despoja de prestaciones. Poco le importa a la dependencia la demora en la expedición del certificado de secundaria de los alumnos. Por demás, dicen los profesores, la secretaría encabezada por Francisco Ayón no invierte en el programa sino esos bajísimos sueldos.
A 15 años de haberse creado el Sistema de Educación a Distancia para Adultos (SEA), la Secretaría de Educación Jalisco (SEJ) intenta sepultarlo al retener los salarios de los últimos cuatro meses a los 76 docentes del programa.
Las autoridades de la SEJ condicionan el pago de sueldos a que los profesores firmen un nuevo contrato por tres meses que ignora por completo su antigüedad laboral; es eso o el despido.
La medida también afecta aproximadamente a 60 estudiantes que ya terminaron la secundaria pero no han recibido su certificado para continuar estudiando. La portavoz de los docentes, Norma Alicia Camacho Gutiérrez, dice que muchos de esos jóvenes son de escasos recursos.
Pero también, dice, fueron afectados adultos que necesitan el documento: “El adulto quiere el certificado para tener un empleo, muchos de ellos de guardias de seguridad, que es lo que más les pueden ofrecer con ese certificado”.
Precisa que la mayoría de los jóvenes que se inscriben al SEA fueron rechazados por el sistema educativo regular por problemas de conducta y no tienen opciones. El programa se estableció, a instancias de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en 2000 para atender a la población mayor de 15 años con rezago educativo.
Camacho Gutiérrez señala que la SEJ convocó a los mejores promedios de la Normal Superior de Jalisco para incorporarlos al SEA y los contrató como becarios por 5 mil pesos mensuales. Les asignó una clave de nómina con las prestaciones de ley y cada mes iban a cobrar al segundo piso de la Dirección General de Educación Permanente.
Sin embargo, a partir de 2001 la dependencia eliminó las prestaciones y congeló los salarios, sin considerar los aumentos inflacionarios.
La portavoz de los profesores señala que el programa resultó barato para la SEJ porque mantuvo los sueldos iniciales y no invirtió en difusión, ya que casi siempre eran los docentes quienes pagaban los volantes y carteles que repartían de casa en casa o pegaban en postes.
Incluso, comenta, los maestros tuvieron que tomar con sus celulares las fotografías de los estudiantes para los certificados, ya que la SEJ no apoyó siquiera en ese trámite. “Mandas las fotografías y te las rechazan porque no reúne los requisitos, pero nunca te dieron una cámara. Exigen y no dan apoyos ni para la difusión”, reitera Camacho Gutiérrez.
Indica que el programa ha tenido éxito porque es una buena opción para los jóvenes de escasos recursos, ya que sólo se les exige ir los sábados en la mañana o en la tarde y los libros, la asesoría y el certificado son gratuitos.
Dice que los jóvenes pueden terminar su secundaria en un año, y sólo cinco meses si acreditan que la dejaron inconclusa. Por eso la demora en la entrega de certificados es tan grave para quienes presentaron su examen final desde el 6 de diciembre pasado de forma satisfactoria.
“Estamos en abril –prosigue–. Hablo a Control Escolar y me dicen que (para obtener su certificado los alumnos tienen que esperar) seis meses más, o sea cuatro meses que llevamos y seis que me están pidiendo: prácticamente un año para darles el certificado.”
A causa de ese retraso, dice, los adultos mayores que hicieron el esfuerzo de terminar se desmoralizan por no tener su certificado a causa de un problema burocrático.
“Es gente muy humilde –explica la profesora–. Las colonias que yo atiendo son La Martinica y Villa de Guadalupe. Les urge el documento ya acreditado.”
En el caso de los jóvenes, señala, algunos iniciaron los trámites para inscribirse en una preparatoria de la Universidad de Guadalajara y su inscripción quedó incompleta por falta del certificado.
Protestas
La maestra Camacho Gutiérrez expone que la SEJ suspendió el pago de nómina desde diciembre pasado, pero los profesores no hicieron nada porque no querían perjudicar a sus estudiantes. Sin embargo, ahora suspendieron las clases porque la situación ya es insoportable y no tienen dinero ni para el pasaje:
“Nuestras familias se ven dañadas al no tener ese recurso. Son 76 familias, por 5 mil pesos, por cuatro meses. ¿Dónde está ese dinero? No hay ninguna explicación.”
A decir de la entrevistada, el SEA opera al menos en 19 estados. Al principio dependía directamente de la SEP, pero después cada entidad se hizo responsable del suyo.
Comenta que el programa se mantiene en la Ciudad de México, y en Colima y Durango basificaron a los profesores, pero en Jalisco no es así. Ella y sus compañeros se han reunido varias veces con funcionarios de la SEJ, pero éstos insisten en condicionar el pago de los salarios a la firma de un nuevo contrato que desconoce sus derechos de antigüedad.
Recuerda que el secretario de Educación estatal, Francisco Ayón, les dijo que sólo eran becarios y por lo tanto no tenían derecho a prestaciones. A su vez, el director de lo Contencioso de la SEJ, Jorge Andrés Montes Hurtado, los retó a demandar. “Hay contra la secretaría mil 200 demandas, ¿qué nos hacen otras 76?”, les dijo.
El 26 de marzo ella tuvo una reunión con el coordinador de la SEJ, Alfonso Gómez Godínez, quien fue inflexible en el condicionamiento del pago. Pero afirma que algunos profesores ya aceptaron y aun así no les han cubierto el adeudo.
Algunos docentes del SAE trabajan en el Colegio de Bachilleres del Estado de Jalisco (Cobaej), que les pidió firmar ese contrato o se quedarán también sin empleo, revela uno de los afectados. Especifica que la presión proviene directamente del director, José Luis Valencia Abundis.
Camacho Gutiérrez coordina la sede del SAE en la Secundaria 66, en la colonia Tabachines, pero está al tanto de lo que ocurren en los planteles 24, 61, 17 y 45. Dice que de éste llegan muchos jóvenes rechazados por problemas de conducta.
Menciona que Ayón le dijo en una reunión que no es financieramente viable tener tantos programas de apoyo a la educación de los adultos, porque ya cumplen esa labor el Instituto Nacional para la Educación de los Adultos, el Centro de Educación Básica para Adultos y el Instituto Estatal para la Educación de Jóvenes y Adultos.
“Lo que me ha tocado ver en estos 15 años es que quieren desaparecer los programas gratuitos, que atienden a la población más pobre. Algunos alumnos me dicen que desayunaron una tortilla con azúcar porque no hay más”, relata.
El 21 de abril pasado, los maestros del SEA marcharon en protesta por la retención salarial. Los apoyaron docentes del Movimiento de Bases Magisteriales (MBM) y del Sindicato Único de Académicos del Colegio de Bachilleres del Estado de Jalisco (Suacobaej). Salieron del Parque Revolución y llegaron al Palacio de Gobierno para exigir una audiencia con el gobernador, Aristóteles Sandoval.
En el edificio los esperaban la directora de Recursos Humanos de la SEJ, Vanesa Rivas, y el director general de Estudios Estratégicos y Desarrollo Político del gobierno del estado, David Hernández Pérez, así como Carlos Torres, de la oficina de Asuntos del Interior. A este último se le entregó el pliego de peticiones.
Camacho Gutiérrez dice que el funcionario esperaba que los docentes se fueran después de recibirles el documento, pero hicieron guardia hasta que lograron arrancar a los funcionarios el acuerdo de que esta semana se cubrirán sus salarios, y que antes de exigir un nuevo contrato cada maestro será sometido a una revisión de competencias profesionales.








