Cuando nadie se acordaba de su existencia, de pronto, con todo retraso, llegó la invitación a la audición final, concierto de finalistas, de la segunda edición del Concurso Iberoamericano de Canto Irma González, que se realizara inicialmente en 2012.
De cómo, cuándo, dónde y porqué se hizo esta segunda versión nadie se cuidó de informarlo y, por supuesto, menos aún de cuántos participantes se habían inscrito, provenientes de dónde –recordemos que el concurso se nombra iberoamericano–, cuáles fueron las audiciones y los criterios para integrar al jurado de siete miembros que eligió a los siete finalistas para la parte puramente operística, y a cinco para un premio a la mejor interpretación de canción iberoamericana, tres de los cuales participaron también en el otro. En total nueve cantantes finalistas, todos mexicanos. ¿Hubo participantes de otros países?
En la sección operística participaron, por orden de aparición, el tenor David Orlando Pineda, la mezzosoprano Guillermina Gallardo Morales, el barítono Jorge Ruvalcaba de la Torre, la soprano Diana Mora Rodríguez, el barítono Óscar Velázquez Lara, la soprano Zaira Soria Tinoco y el tenor Juan Felipe Gallegos.
En canción iberoamericana, aparte de las ya nombradas Mora, Soria y Gallardo, participaron también el barítono Juan Rafael Urrusti y la soprano Cynthia Sánchez Guerra. En este apartado, en el que se otorgó sólo un premio, la ganadora fue Zaira Soria Tinoco. Al galardonarla los jurados se allanaron el camino para no tener que considerarla en la otra categoría en la que, rotundamente, merecía. Por cierto que en esta sección, según dijo el maestro de ceremonias Francisco Méndez Padilla, compitieron 48 cantantes. ¿Algún extranjero?
En la parte de ópera fueron tres los premiados; el primer lugar lo dio el jurado al tenor David Orlando Pineda, el segundo a la soprano Diana Mora Rodríguez y el tercero al barítono Óscar Velázquez, coincidentemente todos oriundos del D.F.
Concierto caótico en el que todo mundo entraba y salía sin respetar nada, y en el que, en algún momento, quizás se tenía pensado un intermedio porque algunos músicos de la orquesta como que intentaron pararse y el propio director, maestro Srba Dinec, se desconcertó, y en el que se aprovechó para pasar a la luneta bastante vacía al poco público que estaba en los otros pisos, sin importarle que una de las participantes estuviera en plena actuación, situación que se prolongó por varios minutos.
¿Por qué se revivió este concurso? ¿Se volverá a repetir? ¿Cuándo y cómo? Los premios en metálico son interesantes: 100 mil, 75 mil y 50 mil pesos para los tres galardonados y 10 mil para la mejor interpretación de la obra iberoamericana. Dados los recortes presupuestales, ¿estos 235 mil pesos no mermarán otros proyectos? Es de esperar que no.
Para terminar positivamente, agreguemos que fue gratísimo escuchar a estos siete jóvenes cantantes cuyas edades oscilan entre los 21 y 33 años, todos merecedores de estímulo.








