LEÓN, GTO.- En contraste con Fernando Bribiesca Sahagún, quien ha puesto a temblar al dividido y desgastado PAN de Celaya, José Ángel Córdova Villalobos enfrenta, como candidato a alcalde de León, a un priismo omiso y a un panismo cohesionado.
Peor aún: padece los escándalos de la alcaldesa priista con licencia Bárbara Botello, candidata a diputada federal, quien además públicamente lo detesta y le niega su apoyo.
“Nunca aceptaré que Córdova Villalobos sea candidato”, escribió Botello en su cuenta de Twitter, en noviembre de 2014, aunque dos meses después se desdijo tras la queja del médico ante la cúpula del PRI y del presidente Enrique Peña Nieto.
“Por encima de mis filias hay propósitos superiores. Yo soy la más interesada en que se garantice la continuidad del proyecto de gobierno en León”, declaró Botello, quien fracasó en su intento de imponer como candidato a su secretario del ayuntamiento, Martín Ortiz.
Esa ha sido la estrategia de Córdova Villalobos: negociar con la cúpula priista nacional y con el grupo de Peña, como lo hizo en 2012, cuando quiso ser el candidato priista a gobernador, tras ser derrotado en el PAN por Miguel Márquez y Bribiesca Sahagún era su asesor.
Acompañado por la diputada del PVEM Beatriz Manrique Guevara en la negociación, un día después de que Márquez le ganó la candidatura panista, Córdova se perfilaba como el candidato priista.
En aquella ocasión los ríspidos reclamos de personajes del priismo guanajuatense, como el fallecido Juan Ignacio Torres Landa, incidieron para frenar los devaneos entre el médico y el CEN priista, con la intervención también del entonces candidato priista Enrique Peña Nieto.
“La verdad es que en Guanajuato nadie en el PRI se va a oponer a la decisión de Peña Nieto”, declaró un priista consultado por Proceso.
Pero algo falló en la articulación del acuerdo. Torres Landa se convirtió en candidato del PRI y Córdova quedó fuera.
Presidente del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato por impulso del PAN y de Vicente Fox, cuya elección de gobernador organizó en 1995, diputado federal y secretario de Salud y de Educación de Felipe Calderón, Córdova Villalobos se presenta como “candidato ciudadano” para atenuar el rechazo al priismo.
“Más votos al PAN y a México”, escribió Córdova Villalobos el 2 de febrero de 2012 en su muro de Facebook. “Mi lucha, como decía el Maquío Clouthier, no es para que tú creas en mí y en mis sueños; es para que tú creas en ti y en tus sueños y luches por ellos…”
Tras su derrota en el PAN, Calderón lo rescató para nombrarlo secretario de Educación en los últimos meses del sexenio, gracias a la intervención de Margarita Zavala, de quien siempre se dijo amigo.
En 2013 renunció al PAN y reapareció para ser candidato del PRI, del PVEM y de Nueva Alianza a alcalde de León, pero su desventaja en las encuestas lo coloca en un difícil arranque ante el aspirante panista, el exgobernador interino Héctor López Santillana.
Esta diferencia se amplía cuando de los partidos se trata: el PAN por sí solo obtiene 40% de las preferencias de los leoneses, mientras que la suma de opiniones favorables para la coalición de Córdova no alcanza 25%.
El PAN cohesionó a las facciones internas y sumó a los exalcaldes, incluido a Carlos Medina Plascencia, quien fue el primer presidente municipal de ese partido, en 1988, y quien ahora es candidato a síndico del ayuntamiento.
Para colmo, el segundo día de la campaña, el lunes 6, estuvo en León Margarita Zavala, quien afirmó que López Santillana es el mejor prospecto para León.
“Es una gran mujer… es mi amiga, una mujer a la que yo admiro, respeto y agradezco todo el apoyo que me dio siempre. Es una mujer muy valiosa y es institucional”, dijo un afligido Córdova Villalobos.








