Jesús Chuy García es el primer candidato de origen mexicano a la alcaldía de Chicago, Illinois, Estados Unidos. Él ha obtenido un fuerte apoyo de los sectores populares debido a un discurso multirracial y multiétnico. Siguen al duranguense apartidista lo mismo negros que latinos, asiáticos y blancos. Nadie esperaba que llevaría al ultraconservador Rahm Emanuel a una segunda ronda para este martes 7. Pero sobre todo lo secunda la comunidad cultural y artística, en especial la musical, y aparece en el imaginario que recogen las caricaturas y la gráfica como un peleador contra las corporaciones y como un héroe.
Cuando el pasado 24 de febrero Jesús Chuy García, político originario de Durango y candidato a la alcaldía de Chicago obligó a una segunda vuelta electoral a Rahm Emanuel (quien fue el primer jefe del staff de la Casa Blanca con Barack Obama), algo más que una simple elección se estaba jugando.
Esa noche, contra todas las expectativas, García obtenía 37.7% de la votación, no obstante que las encuestas lo ubicaban en un máximo de 22%, y pronosticaban una reelección sin problemas para Emanuel (actual alcalde de La ciudad de los vientos), pero éste sólo obtuvo 47.66% y no pudo evitar una segunda ronda, para la cual requería más de 50%.
Con ello, las aspiraciones de las clases populares y de un amplio sector de clase media contradecían la voluntad de multimillonarios como Erwin Magic Johnson y Michael Jordan, las dos grandes figuras mediáticas en torno a Emanuel, quienes han gozado de privilegios en su proyecto de privatización de la educación y los servicios municipales.
A partir de ese día, medios de Chicago, como el Tribune, Sun Times y Chicago Reader reportaron que el equipo de Emanuel, y con él todo el stablishment demócrata (de centro), se pusieron a temblar, y a preparar la segunda vuelta contra un aspirante que es ya un ídolo pop de Chicago. Chuy García (símbolo de la lucha inmigrante en Illinois) iniciaría así una segunda oportunidad electoral, en donde ha reunido apoyos importantes de líderes afroamericanos, como el del popular excandidato presidencial, reverendo Jesse Jackson, o Willie Wilson, otro excandidato a mayor.
Pero no sólo entre la clase política recibe respaldos: Figuras de la música y el mundo de la cultura se han ido sumando a su apoyo, como los nominados al Grammy Sones de México Chicago Ensemble, Billy Branch (ícono del blues en Chicago), Shirley King (hija de B. B. King), Rhymafest o Funkadesi, además de una inmensa pléyade de artistas mexicanos y latinos, quienes han dedicado a Chuy diversos temas musicales en distintos géneros que evidencian el multiculturalismo prevalente en esa ciudad.
En la plataforma YouTube circulan desde hace días temas como “Chuy García (bigotón)” a cargo del combo Crudos Tribal (hip hop); o el remix de “Louie Louie Louie” (tema de los años setenta) adaptado a “Chuy Chuy Chuy” (Chuy is what we all need) de la artista rubia Holly Senchak and the Webstirs, quien suele hacer covers de ABBA. García, llamado El rapero de Little Village (La Villita, barrio emblemático de donde proviene), comenta en su espacio de soundcloud respecto al tema “Take Chi Back”:
“Estas elecciones nos dan la oportunidad de regresar a Chicago, pues el alcalde actual ha ejercido violencia económica contra las comunidades de color. Tengo una profunda convicción de que Jesús Chuy García defenderá al pueblo que no ha tenido voz y que ha sido excluido por las franquicias.”
Los jóvenes, con él
Para los jóvenes de clases populares en la capital de Illinois, no es cuestión de raza. Es cuestión de clase, pues el poder adquisitivo en esta ciudad ha caído terriblemente, mientras aumentan proyectos como los parquímetros aún en barrios populares, y las polémicas cámaras que mandó colocar el alcalde en estos tres años, y que más que prevenir accidentes vehiculares, han logrado crear caos y jugosas ganancias para una minoría. No es en balde que este tema aparezca en algunas de las canciones que le dedican a Chuy.
A la usanza de las luchas revolucionarias del norte de México, que revivieron durante los años de la causa con César Chávez (quien apoyó a Chuy en los años setenta), los corridos suelen aflorar en momentos de reivindicación popular, como sienten que es la actual carrera por la alcaldía. Entre ellos destacan por su buena producción el “Chuy García de La Villita Corrido”, a cargo de Miguel Orozco y el cantante Juan Carlos Ozun (que han sido parte del programa Chicago Mariachi Project).
El grupo Sones de México Chicago Ensemble multipremiado y nominado al Grammy, recientemente encabezó un evento en el que interpretaron el “Jesús Chuy García Corrido ballada”, arpa en ristre a cargo del compositor y multi-instrumentista Zacbe Pichardo, en voz de la actriz y cantante Laura Crotte, tema que circula también en internet.
La segunda vuelta electoral será este martes 7 de abril. Independientemente del apoyo que sume en el electorado, la gente comenta que Chuy García (apartidista, aunque cercano al ala liberal demócrata) ya triunfó en ese sentido: es un ídolo popular. En caso de no llegar a la alcaldía, tendrá una fuerza muy importante de opinión, contraria al estilo arrogante y de apoyo a los multimillonarios que ha impreso Rahm Emanuel (militante del Partido Demócrata, pero quien se ha mostrado muy generoso con el grupo de empresarios conservadores), lo cual ha sido muy bien recibido en el Partido Republicano, como se reflejó en la reciente elección para gobernador, en la cual ganó Bruce Rauner después de tres décadas de dominio demócrata. El también llamado GOP (Great Old Party o Partido Republicano) ha expresado su respaldo a Emanuel, con el natural descontento de los liberales demócratas de Illinois, quienes ven perder su fuerza en el enclave que llevó a Obama a la Presidencia… por cuenta del alcalde.
Un ícono pop
Además de que a Chuy se le han dedicado piezas de hip hop, jazz, rock, blues, aparece en el imaginario popular que recogen las caricaturas y las gráficas como un peleador, un héroe que combate a las corporaciones con el apoyo popular multiétnico de la comunidad LGBTTTI (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Travestis, Transexuales, Transgéneros e Interesexuales), de los corredores (el Maratón de Chicago es el segundo en importancia de la nación), de negros, latinos, asiáticos y blancos que ven en él a un verdadero político de cambio, con la agenda liberal ante todo.
Él ha llamado al entendimiento multirracial, algo muy importante de señalar en una ciudad en la cual desde que tomó las riendas Emanuel ha habido más de 10 mil tiroteos entre pandillas rivales, algunas de las cuales podrían colaborar con el cártel de Sinaloa, de acuerdo con el libro Campo de guerra, de Sergio González Rodríguez.
Los artistas chicanos y de origen hispano han recreado imágenes en su favor en este momento en que incluso en Chicago se venden al por mayor galletas, pasteles y se preparan capuccinos y mokaccinos con bigotes; y en donde las panaderías de las calles 18 y 26 (ejes vitales de Pilsen y La Villita) ha sido justamente el tradicional bigote (de chocolate, de crema pastelera) el pan más requerido en este crudo invierno.
Un bigote memorable
Atravesar Chicago en estos días es toparse con cientos de formas creativas, en las que el bigote de Chuy García aparece por doquier. Ya sea en los murales y graffiti callejeros, o en alguna sala de exhibición de escultura, puede verse una afinidad con el candidato, que es compartida.
Si García completa la hazaña este próximo martes 7 de abril, la plataforma política que lo ha impulsado tendrá cabida más allá de su actual rol de comisionado del Condado de Cook, en donde ha sido muy vigoroso, a la par de la presidenta del condado, la afroamericana Toni Preckwinkle: defensa de las minorías étnicas, políticas de inclusión multirracial, defensa de la educación pública (una de las primeras medidas del alcalde en turno fue cerrar 50 escuelas, lo cual llevó a una huelga de casi dos meses a los profesores de la poderosa Chicago Teachers’ Union).
Asimismo, se ha pronunciado por que se reabran clínicas públicas de salud mental (que prácticamente deshabilitó en su totalidad Emanuel, dejando solamente a las privadas), apoyar la iniciativa de una credencialización y también de licencias de manejo para todos los habitantes de Chicago, independientemente de su situación migratoria.
Pero quizá lo más importante en el horizonte de muchos jóvenes de todas las razas, orígenes étnicos e idiomas (se hablan cerca de 40 idiomas en “La ciudad de los vientos”), sea lo que les representa un latino: la inclusión de la diversidad cultural en las políticas que emprenda, como alcalde, Chuy García, donde puedan ver reflejada su música, sus manifestaciones artísticas, su gráfica, su literatura y, sobre todo, garantizar en esta ciudad el emblema del liberalismo y que no dejen de sonar su blues, su swing, su hip hop, a la par que los sones, las gaitas y las grandes bandas.
Ésta es la oportunidad que tiene no sólo como candidato Chuy García, sino sus seguidores y fans: resonar a nivel nacional en los Estados Unidos. Es por ello que quizá en estos días se escuche tanto en español el lema de Dolores Huerta: “¡Sí se puede!”.
El electorado tiene la palabra.








