MONTERREY, NL.- Los aspirantes a gobernar Nuevo León han inflado artificialmente el número de sus seguidores en las redes sociales mediante el pago a empresas especializadas en generar falsos simpatizantes.
Así, los usuarios de Facebook y Twitter pueden dejarse llevar por una imagen distorsionada, la de un triunfador, a la hora de decidir su voto.
Se trata de una especie de “acarreo” virtual, según el grupo Redes Quinto Poder (RQP) –colectivo de especialistas, o hacktivistas, el cual analiza el comportamiento de los candidatos en internet–, que elaboró un análisis al respecto, primero en su tipo en la entidad.
Juan Manuel Ramos Mejía, creador de la página RQP, precisa que desde diciembre último un grupo de hacktivistas locales da seguimiento en internet a quienes buscan el gobierno nuevoleonés.
El análisis de RQP detectó incrementos artificiales en el número de seguidores en Facebook y Twitter de los precandidatos Ivonne Álvarez García, del PRI; Fernando Elizondo, de Movimiento Social; del independiente Jaime Rodríguez, y de Margarita Arellanes, quien finalmente fue derrotada en la contienda interna panista por Felipe de Jesús Cantú.
Esos aspirantes compraron espacios publicitarios disfrazados como páginas de seguidores para tener mayor exposición entre el electorado. También compraron miles de likes para sus cuentas.
Un ejemplo: Álvarez sumó 12 mil seguidores en Facebook en 30 horas, lo cual indica, según el muestreo, una inversión de golpe para aumentar suscritos y generar percepción de popularidad.
Ramos señala que el interés del trabajo de RQP es presentar la otra cara de la moneda en las redes sociales: si bien son un vehículo para la difusión de mensajes, se utilizan asimismo para manipular a la ciudadanía. Las redes, según su perspectiva, ya se convirtieron en el quinto poder social y la distorsión de mensajes en ellas es una estrategia empleada ya en todo México.
Sin legislar
Además, la difusión de propaganda en internet no está regulada; los partidos fueron omisos al aprobar la reforma electoral de 2014, reflexiona Ramos. Todos se pusieron de acuerdo para no legislar sobre el tema al saber que les redituará capital político en las elecciones del próximo 7 de junio.
El presidente consejero de la Comisión Estatal Electoral (CEE), Mario Alberto Garza Castillo, admite: no existe legislación para fiscalizar los gastos en línea de promoción política, por lo que no hay forma de saber cuánto se gasta en ella o si la procedencia del dinero es lícita.
El presidente de la junta local del Instituto Nacional Electoral (INE), Sergio Bernal Rojas, rechazó hablar con el corresponsal al respecto.
En 2013, según el análisis de RQP, 30.5% de los casi 110 millones de mexicanos tenía acceso a internet. En Nuevo León hay una cobertura de 40%, superior a la media nacional.
Las consecuencias políticas del uso de redes sociales, así como de otras herramientas propias de internet y la tecnología, son evidentes, pues partidos, personajes e instituciones públicas han encontrado en ellas un importante respaldo.
Los hacktivistas efectuaron en Nuevo León un análisis de Facebook a fin de mostrar cómo los aspirantes a la gubernatura manipularon la red social para enviar un falso mensaje de popularidad entre los cibernautas.
Eso lo hicieron cuando buscaban la nominación de sus partidos. Ahora que son candidatos –las campañas comenzaron el pasado 6 de marzo– no se les ve intención de variar su comportamiento.
Es prácticamente imposible comprobar cómo fueron infladas las cuentas, pero según el seguimiento que se le dio a cada aspirante en periodos particulares de sus precampañas, se pueden observar anomalías que marcan una tendencia sospechosa.
En el caso de Álvarez, RQP detectó que entre el 26 y el 27 de enero el número de sus seguidores en Facebook aumentó en 424. En los dos días siguientes su página no creció en más de 186. Entre el 30 y el 31 de enero hubo una suma de 346.
A partir de ahí hubo incrementos inusuales: al 2 de febrero aumentó la cuenta a 2 mil 500; el día 3 se registraron mil 550 y el 4, mil 122.
La explicación es una alta compra de publicidad, dice Ramos Mejía.
Esta inversión se observa en el fenómeno de la cuenta de Álvarez. El 7 de febrero por la tarde tenía 161 mil 563 seguidores, pero la noche del día 8 reportaba 174 mil 326, un aumento de 12 mil 763 seguidores en 30 horas.
Margarita Arellanes compitió el domingo 15 de febrero en los comicios internos del PAN y perdió ante Felipe de Jesús Cantú. Pero en su precampaña hubo también incrementos inusuales de simpatizantes en su página de Facebook, que llegó a tener 372 mil suscritos. Entre el 26 y el 30 de enero tuvo incrementos diarios de entre 200 y 300 seguidores. Del 30 al 31 el aumento fue de 500 diarios. Del 31 de enero al 2 de febrero, los seguidores aumentaron en más de mil 400 al día.
Después de renunciar al PAN, Fernando Elizondo Barragán se presenta como candidato de Movimiento Ciudadano.
Con 35 mil 895 seguidores en Facebook, reportó como precandidato menos que las dos aspirantes mencionadas, aunque los aumentos diarios en su número de inscritos hacen sospechar compra de simpatías.
Según el conteo de RQP, el 26 de enero tenía 26 mil 218 seguidores y el 4 de febrero 34 mil 419, con un incremento superior a mil diarios. Del 3 al 4 de febrero tuvo mil 500 seguidores nuevos.
Jaime Rodríguez Calderón, El Bronco, tenía, al momento del análisis, más de 138 mil suscritos en su página. Pero reportó incrementos interesantes, si se considera que entre los días 26 y 29 de enero sumó unos mil prosélitos. Del 31 de enero al 2 de febrero la cifra se disparó a 2 mil 600, superando a Álvarez en el mismo lapso.
En entrevista, Rodríguez Calderón sostiene que todos sus seguidores son voluntarios, si bien reconoce que ha invertido unos 250 mil pesos en las redes sociales. Su campaña, dice, será on line casi en su totalidad, pues los actos masivos ya son obsoletos.
Aunque sabe que sus competidores tienen más suscritos, asegura que los suyos son todos voluntarios y no comprados, como es el caso evidente de Álvarez, según dice.
“No tiene más gente que yo. Ella compra likes a una empresa que se dedica a engañar candidatos y yo me voy solo. Ellos (los otros candidatos) gastan dinero a lo pendejo y no tendrán rentabilidad porque sólo consiguen promoverse y la gente les raya la madre, sin interacción. No les responden los mensajes.
“Eso de comprar likes es una pantalla para aparentar que tienes seguidores, pero si revisas en esas cuentas los comentarios de la gente sobre las cosas que hacen, ni se ve. A mí me ofrecieron este servicio. Hay empresas que te engañan, como hay medios de comunicación que te ofrecen hacerte el rey del mundo y te cobran por ello”, dice.








