Así resume el ómbudsman de MVS, Gabriel Sosa Plata, la situación de la empresa en los últimos meses. Y advierte que la reciente ruptura entre el consorcio y Carmen Aristegui “deja una marca bastante negativa. Le están haciendo el caldo gordo a las televisoras, que están felices con lo que sucede en MVS, al tiempo que han perdido radioescuchas y seguidores en redes”.
Sosa Plata afirma que desde la salida de Aristegui y su equipo de la Primera Emisión, nueve de cada 10 llamadas que recibe de la audiencia son críticas a la empresa, 98% de los correos electrónicos que ha recibido son quejas por la salida de la periodista y un silencio absoluto de parte de la empresa.
El domingo 15 Sosa Plata emitió su posición en relación con los nuevos “lineamientos aplicables a la relación entre Noticias MVS y los conductores de sus emisiones informativas” que la empresa dio a conocer dos días antes, el viernes 13, tras la última emisión de Aristegui en su espacio matutino.
Ahí Sosa Plata consideró que estos lineamientos “modifican unilateralmente las condiciones del contrato y el acuerdo” firmado con Aristegui y “no son producto de un acción consensuada”. Consideró que “imponen ciertas condiciones que no estaban consideradas en el acuerdo” con Aristegui y “en ninguna línea se menciona su derecho a la libertad de expresión durante las emisiones…
Fragmento de la entrevista que se publica en la edición 2003 de la revista Proceso, ya en circulación.














