La operación de la Cruz Verde en la capital del estado es seriamente obstaculizada por la falta de recursos, que impide dar mantenimiento al equipo y adecuadas condiciones de trabajo al personal. Pero otro factor que empeora el servicio es la corrupción interna, como señalan trabajadores de la propia institución.
En la Cruz Verde de Guadalajara un empleado cobra mil pesos por enviar una ambulancia, cuando el servicio debe ser gratuito; otros se roban la gasolina que surten a las ambulancias y éstas no reciben el mantenimiento adecuado, apuntan trabajadoras de la institución.
El técnico radioperador de la Cruz Verde de Guadalajara, István Martínez Casillas, aparece en la nómina del ayuntamiento tapatío desde enero de 2006. Según la página de Transparencia del municipio, en enero y febrero de 2015 este empleado cobró 12 mil 195 pesos brutos por mes, pero con las deducciones su cheque alcanzó sólo mil 553 pesos al mes. Al parecer busca ingresos adicionales, pues les cobra a las personas que solicitan una ambulancia para una urgencia, servicio que debe ser gratuito.
De acuerdo con un testimonio, el pasado 11 de diciembre Martínez Casillas recibió una llamada alrededor de las 11 de la mañana. Se requería el servicio de la ambulancia para José Carrillo Zamudio, de 72 años, quien padecía cáncer. Su domicilio se ubica en la calle Isla Gomera e Isla Maracas, en la colonia El Sauz, zona de familias de escasos recursos.
En entrevista con Proceso Jalisco, Isabel, esposa de Carrillo Zamudio, recuerda que cuando su hija Ali Montserrat llamó para pedir la ambulancia, “contestó una persona y nos dijo que la iba a mandar al ratito, pero nunca la mandó. Le volvimos a marcar y nos volvió a contestar la misma persona; fue cuando nos dijo que sí nos la iba a mandar, pero preguntó: ¿sí sabes que te cuesta mil pesos?”.
Prosigue la señora: “Le dijo mi hija: ¿Cómo que mil pesos? Sólo tenemos 500. Le dijo ‘consíguete 150 y te la mando’. Insistió varias veces en que le teníamos que pagar”.
Una vecina se enteró de que el operador de la Cruz Verde quería dinero e intercedió para pedir a otra persona que labora en la Cruz Verde que interviniera para solicitar la ambulancia.
“Si no es por el amigo de la vecina, no nos hubieran mandado la ambulancia. Nos pedía 650 pesos al que le llamamos. Vino la ambulancia de la Cruz Verde, con paramédicos y oxígeno. Lo atendieron bien, el único problema fue que el que nos contestó la llamada quería cobrarnos”, insiste.
Debido a su gravedad, el enfermo fue trasladado a la clínica 46 del Instituto Mexicano del Seguro Social, que se ubica en el cruce de las avenidas 8 de Julio y Lázaro Cárdenas, donde estuvo hospitalizado. Falleció al tercer día.
Compañeros de Martínez Casillas admiten que no es la primera vez que saben del asunto: “El cabinero pide dinero. Incluso se sube a la ambulancia para ir al servicio, cuando no es su función. Ahí es cuando aprovecha para cobrar”.
El propio personal de la Cruz Verde señala que los paramédicos Raymundo Bonilla Corona, Pavel Cristo Bracamontes Guevara y César Díaz Avelar, así como el chofer Héctor Jonathan López Loera, roban la gasolina destinada originalmente a la ambulancia.
Según la nómina que está en la página de Transparencia, Bracamontes Guevara tiene un sueldo mensual bruto de 6 mil 152 pesos. Su madre es Verónica Alejandra Guevara González, jefa de departamento y delegada del sindicato mayoritario –encabezado por Fernando Jaime Gaytán– en la Cruz Verde Ernesto Arias.
Díaz Avelar aparece en la página como paramédico motorizado, pero funge como auxiliar de la coordinación operativa de la Cruz Verde de Guadalajara. López Loera y Bonilla Corona no aparecen en nómina, puesto que aún no tienen nombramiento, pero laboran en la Cruz Verde Delgadillo Araujo, indican los entrevistados.
De acuerdo con testimonios y fotografías de paramédicos de la Cruz Verde de Guadalajara, los cuatros señalados llevan en el interior de la ambulancia un bidón de 20 litros.
“Para evitar el robo de gasolina, el municipio instaló en cada vehículo un chip (Control Med) que está al lado del chofer, pero el detalle está en que, antes de llenar el tanque, ponen a un lado el bidón y ahí cae el combustible. Lo que nos llama la atención es que los encargados del control no noten que subió el consumo de gasolina; señal de que no hacen bien su trabajo”, dice uno de los denunciantes.
Quien debe supervisar ese consumo, entre otras funciones, es Pablo Alejandro Gastón Monraz Ibarra, jefe del departamento de Administración de Bienes Patrimoniales. Un paramédico comenta que no sólo es grave que se roben el combustible, sino que traigan el bidón en la ambulancia.
Precariedad
Otra preocupación de los trabajadores de la Cruz Verde es la falta de mantenimiento a las ambulancias. Recuerdan que el 23 de enero, en la calle Gigantes, colonia Medrano, el transporte médico con número económico 45387 A se estrelló contra un auto. Iban a bordo Ernesto Arias, el paramédico Juan Manuel Lazo García y el chofer Jesús Manuel Valenzuela Cruz.
Indican que dos meses atrás el personal reportó una falla de los frenos de la ambulancia en el Taller Municipal, pero no se le dio el mantenimiento adecuado. El diario El Informador publicó que testigos del choque observaron que la ambulancia con los códigos encendidos llegó al cruce de la calle 54, donde encontró el semáforo en rojo pero no redujo la velocidad, sino que se siguió.
Este semanario publicó que personal de base se quejaba por las fallas del ayuntamiento en la reparación de las ambulancias y del presunto negocio con talleres particulares (Proceso Jalisco 486).
Los suplentes señalan que aún no están afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), pese a que el ayuntamiento de Guadalajara se comprometió a otorgarles esa prestación a partir de enero de 2015.
Añaden que, tras el accidente, Valenzuela Cruz fue enviado a terapia intensiva del Hospital Terranova, donde permaneció dos semanas. Los gastos médicos corrieron a cargo de la compañía Axxa, la aseguradora de la ambulancia, pero esos 400 mil pesos se agotaron.
Los directivos de la Cruz Verde se lavaron las manos, por lo que el personal pidió apoyo a personal de la Oficialía Mayor del municipio tapatío para que diera de alta al paciente en el IMSS.
En rueda de prensa, el martes 13, la secretaria general del Sindicato Coalición Cruz Verde, Minerva Carolina Gutiérrez Vázquez, señaló que si bien los trabajadores de base y los suplentes realizan las mismas funciones, las condiciones de trabajo de los segundos son precarias.
Indica que los 244 suplentes carecen de prestaciones como vacaciones, aguinaldo, seguro social y días de incapacidad, y su sueldo corresponde al tabulador de 2005, lo que implica discriminación laboral.
Asimismo recuerda que a finales del año pasado el presidente municipal de Guadalajara, Ramiro Hernández García, se comprometió a mejorar las condiciones laborales de los suplentes, pero no cumplió.
“Seguimos haciendo un llamado a nuestro presidente municipal, Ramiro Hernández, a que destituya o se finquen responsabilidades a directivos de la institución Cruz Verde que no cumplen con su obligación y están haciendo omisiones y quebranto a la Ley de Servidores Públicos y la Ley Federal del Trabajo”, señaló la sindicalista.
Además, denunció que recientemente la Cruz Verde contrató a 10 personas externas, cuando existe personal suplente que espera la basificación desde hace años.








