La directora del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) se comprometió en una cita con destacados miembros de la comunidad teatral: antes del 29 de marzo responderá por un espacio para sustituir al Teatro Julio Jiménez Rueda.
Derivado de una carta abierta (ver recuadro), uno de cuyos puntos centrales es el cierre del recinto, la primera actriz Julieta Egurrola, la crítica Luz Emilia Aguilar Zinser y el dramaturgo Jaime Chabaud explicaron vía telefónica a Proceso que en diálogo con María Cristina García Cepeda, directora del INBA, ésta se comprometió a buscar una solución.
Mientras que el rector de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), Salvador Vega y León lleva casi medio año sin responderles respecto al Teatro Casa de la Paz (ubicado en la colonia Roma), cerrado desde hace dos años, otro de los asuntos que consideraron de suma importancia.
La desaparición del Jiménez Rueda se anunció el pasado 30 de enero en un comunicado del INBA, que por acuerdo con el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores (ISSSTE) –concesionario del recinto por decreto presidencial de 1961–, debido a un daño estructural del edificio que al recargarse en su estructura pone en riesgo a trabajadores, público y comunidad artística.
Entre los 47 firmantes de la carta, fechada el 25 de febrero, siete de ellos se lograron reunir con la directora del INBA el pasado 5 de marzo; además de los mencionados, Luisa Huertas, Angelina Peláez, Flavio González Mello, Enrique Singer y Mario Espinosa Ricalde.
Al respecto comentó Egurrola:
“Podemos decir que hubo diálogo, ella se comprometió a dar una solución antes del cierre del teatro, anunciado para el 29 de marzo, para saber cómo se puede restituir ese recinto, pues aún están en pláticas con el ISSSTE, porque aunque anunciaron que la cartelera del Jiménez Rueda se va a repartir en los teatros Legaria, Isabela Corona y Julio Prieto, estamos conscientes que eso no sustituye un espacio teatral.
“Entendemos que si la propuesta a la que se comprometen es un teatro nuevo, no es algo que se hace de un día al otro, pero al menos vimos que hay una disposición, incluso de una propuesta para que tengamos alguna participación de ceremonia no sé si decir despedida, porque un espacio como el Jiménez Rueda con casi cincuenta años de vida no se le puede cerrar así”, comentó al respecto”, y siguió:
“Pero también es importante comentar que todo comenzó en septiembre cuando pedimos una reunión con el rector de la UAM y posteriormente nos dejó plantados, queremos que se manifieste y que responda porque no se utilizaron cinco millones de pesos de recursos etiquetados sólo para el teatro que servían muy bien para estudios de factibilidad, se dejó pasar, y ese recinto no pude quedarse parado ni abandonado.”
Y en el mismo sentido se pronunció Aguilar Zinser:
“Hemos venido observando una tendencia de descuido al mantenimiento de los teatros hasta llegar al punto de cierre, y me parece que no hay una claridad sobre la importancia de esos espacios en la ciudad y que los funcionarios de las diversas instancias han mostrado falta de conocimiento como en el caso de la UAM, hemos buscado un acercamiento con el rector y su respuesta ha sido por lo menos negligente, nada, y es algo por lo que tiene que responder como un deber a la ciudadanía en general.
“Ese teatro fue un impulso de vanguardia con una visión multidisciplinaria, en su construcción participaron arquitectos, pintores, está el telón-mural (realizado en 1964) por Manuel Felguérez, y en su momento tuvo mucha actividad, Alejandro Jodorowsky llegó a hacer la programación y decía que el Teatro Casa de la Paz era la casa de la vanguardia, es icónico.”
También Jaime Chabaud, exjefe de artes escénicas del Teatro Casa de la Paz de 2008 a septiembre de 2014, y director de la revista Paso de gato, comentó vía telefónica:
“Si estamos poniendo el dedo sobre los espacios teatrales es por la hostilidad en que mal sobreviven esos espacios, por la perdida de brújula de la Universidad respecto al Teatro Casa de la Paz que que no tiene claro su papel en nuestro país, pero los temas son múltiples, y lo que debemos ponderar es que no ha habido agenda ni interés respecto a los problemas de la cultura.
“Queremos poner énfasis en que también la crisis del teatro, la danza y la música se debe a esa falta de espacios, no sólo en la Ciudad de México; en Guadalajara por ejemplo se cerraron hace poco tres espacios independiente, porque para el gobierno se vuelve inviable. Donde hay que incidir es en la apertura de espacios independientes alternativos para las artes escénicas sin el enorme hostigamiento que hace que sea más fácil abrir un burdel, un antro, o cantina, es absurdo y bajo contra toda lógica de gobernabilidad.”
–Además del Jiménez Rueda y la Casa de la Paz mencionan en la carta sobre los teatros Lírico y Vizcaínas. ¿Cómo van a trabajar todo eso en conjunto?
–Es complicado porque cada recinto o grupo de recintos tiene instituciones competentes distintas, estamos intentado articularlo, por ejemplo, ¿cómo tratar con el IMSS (Instituto Mexicano del Seguro Social) que hace dos décadas renunció al altísimo concepto de salud integral de los mexicanos que incluía el deporte y la cultura?, ¿cómo discutes con ellos? Evidentemente es complicado hacer una agenda de trabajo, pero en eso estamos.








