Harold Torres, protagonista de “González”

Harold Torres recrea a un joven apellidado González, quien en su desesperación por salir de la crisis económica y liquidar sus deudas se topa con una Iglesia evangélica, manipuladora, y con instituciones financieras en contra del ciudadano común.

Es la película González: Falsos profetas (dirigida por Christian Díaz Pardo), donde el actor también es productor, junto con Laura Pino.

Los reconocimientos que ha obtenido la historia, cuya proyección en los cines arrancó el 27 de febrero, son: Premio a Mejor Actor para Harold Torres y el español Carlos Bardem, en el Festival Internacional de Cine de Morelia; el Golden Zenith a Mejor Ópera Prima, en el Festival de Cine de Montreal; Mejor Largometraje en el Festival de Cine de Aguascalientes; Presea de Crítica en el Festival de Cine Mexicano en Durango, y Mención Especial en el Encuentro de Coproducción Iberoamericana del Festival Internacional de Cine de Guadalajara.

Entrevistado por Proceso, Torres platica que “este tipo de Iglesias en la que se centra el filme han tenido mucho impacto en la vida real, porque tenemos un Estado que ha fallado al incumplir con su deber de proporcionarnos un nivel de vida básico”, asegura:

“El ciudadano común trata todos los días de salir adelante; pero se percata que los costos para sobrevivir son mayores a lo que gana. El Estado no cumple con el derecho a la vivienda, el trabajo, la educación ciudadana, y si alguien estudia no se dedica a trabajar de lo que aprendió. Entonces, estas iglesias aparentan escuchar a la gente y se acercan para estafarla. El negocio de la fe es un problema que está creciendo en la sociedad, porque estas instancias religiosas abusan de  la ignorancia y hay muchas víctimas de estos negocios. Es un tema del cual no se habla. Igual la Iglesia católica lo hace, con el diezmo.”

Torres, quien ha intervenido en cerca de 30 películas, añade que el gobierno debe vigilar a esas instancias porque “ya hay demasiadas, tienen invadida la televisión y la radio. Así se acercan a los feligreses y abusan de ellos”.

La productora Laura Pino explica que González no sólo toca el tema social, “también es una cinta entretenida, en el sentido que la puede ver una familia con sus hijos adolescentes que no sólo se quedan con la reflexión del tema de las iglesias, los bancos y el desempleo, porque asimismo desean saber qué pasa con los personajes de esta historia fascinante”.

El largometraje, distribuido por Cine Caníbal, se estrenó con 40 copias.