Manrique: Discrepancias y respeto

Jorge Alberto Manrique Castañeda, historiador, académico y también crítico de arte de 78 años, cuya labor fue notable entre la década de los sesenta hasta finales de los noventa, se expresó vía telefónica sobre su colega Raquel Tibol definiéndola como una mujer “valiosa y brava” en la escena cultural mexicana.

“Desde luego, la relación de trabajo fue muy cercana, desde que era un jovencito –cuando ella llegó a México en 1953 y yo era un muchacho todavía–, y me interesé en el arte y empecé a conocer de su trabajo. Ya después al laborar coincidimos en muchas cosas, congresos, mesas redondas… para mí fue una mujer valiosa”, dijo el investigador y Premio Nacional de Ciencias y Artes (2005) con un tono de voz fuerte pero con la función del habla menguada debido a problemas médicos que lo hicieron alejarse de la escena pública.

“Cuando a veces no coincidíamos en la crítica nos respetábamos, siempre la respeté, era una gente estupenda, muy brava en su trabajo, que nunca pensó que al llegar a México se iba a quedar a hacer una carrera como la que hizo y hacerse mexicana.”

–¿Conoció la colección de obra de arte que tenía?

–No, no la conocí, fuimos compañeros más que amigos, conocí a Boris Rosen (esposo de Tibol) y platicábamos mucho pero tampoco llegué a ir a su casa, sé que tenía esa colección y debe de ser muy buena porque era en lo que trabajaba.

Manrique Castañeda, licenciado y posteriormente doctor en historia por la UNAM, con estudios de posgrado en la Universidad de la Sorbona de París y en la Universidad de Roma, fue académico de la Universidad Veracruzana en Xalapa (1959-1962), profesor del Centro de Estudios Históricos de El Colegio de México (1965-1970), director del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM (1974-1980), fundador y director del Museo Nacional de Arte (1982-1983), y director del Museo de Arte Moderno (1987- 1988) del Instituto Nacional de Bellas Artes. Entre sus reconocimientos destacan la Orden al Mérito de la República Italia (1981) y el Premio Universidad Nacional de la UNAM (1992).

Entre sus publicaciones se encuentran El geometrismo mexicano (1976, en colaboración), Una mujer en el arte mexicano: Memorias de Inés Amor (1987, en coautoría con Teresa del Conde), coordinador y coautor de Historia del arte mexicano (1982-1983, de 16 volúmenes), y Arte y artistas mexicanos del siglo XX (2000), entre otros volúmenes especializadas en historia del arte publicados en Alemania, Argentina, Brasil, Colombia, España, Estados Unidos, Francia, Italia, y Polonia.