Del pasado 28 de diciembre a la fecha la pareja de cómicos Lagrimita y Costel, quienes manifestaron su deseo de lanzarse como candidatos a la alcaldía de Guadalajara y una regiduría, respectivamente, sólo han hecho el ridículo. En sus apariciones públicas, ambos cómicos han convertido la política en un show lacrimógeno. Y cuando los reporteros cuestionan su pasado como conductores del programa televisivo Operación Talento, enfurecen y se lanzan contra los reporteros. A uno de ellos incluso le dijeron que estaba pagado por Enrique Alfaro Ramírez, el candidato del partido Movimiento Ciudadano al ayuntamiento tapatío.
El 20 de enero el equipo de prensa del dúo Lagrimita-Costel convocó a medios de comunicación en Plaza Universidad para que los aspirantes a la alcaldía y una regiduría de Guadalajara, respectivamente, enfrentaran a sus potenciales electores.
En ese sitio, donde todas las tardes se reúnen mimos y payasos para divertir a los peatones por unas monedas, Lagrimita –cuyo nombre es Guillermo Cienfuegos Pérez– se enredó en sus respuestas, exhibió su desconocimiento de lo que significa gobernar un ayuntamiento y terminó por acusar a un reportero de estar pagado por Enrique Alfaro Ramírez, el candidato del partido Movimiento Ciudadano (MC).
Los convocantes llegaron con casi una hora de retraso. Iban acompañados por una decena de payasos y personajes que trabajaron en sus shows infantiles de Televisa de Occidente, entre ellos El Chahuistle, un joven alto, obeso y calvo a quien la pareja solía ridiculizar por su peso haciéndolo dar saltos.
Tras tomarse fotografías con algunos peatones, Lagrimita intentó explicar por qué quiere llegar al ayuntamiento tapatío. En su discurso intercaló las frases que lo han hecho famoso: “¡Qué baraaato! ¡Qué baraaato!”, “¡Me das ansias! ¡Me das ansias!” y “¡Qué chirindongo!”.
Con voz chillona Lagrimita dijo que es un candidato 100% independiente, ajeno a los partidos políticos y al gobernador Jorge Aristóteles Sandoval, quien, según los críticos del candidato, supuestamente está detrás de la campaña del payaso para restarle votos a Alfaro Ramírez.
“Me decían: detrás de ti está el gobierno; me decían nombres que la verdad ni siquiera conozco. Pero aquí está realmente quien está detrás de mí y se los voy a mostrar”, expuso Lagrimita, al tiempo que develó el retrato de Mario Moreno Cantinflas montado sobre un caballete.
Costel precisó que el mimo de México es la inspiración de él y de su padre por su talento: “Él (Cantinflas) también deseaba transformar la realidad del país postulándose a la Presidencia de la República. Muchas veces se quiso postular, pero nunca lo dejaron, por ser ciudadano. Hoy, ese sueño se hace realidad.”
La caída de 2008
Luego de la intervención de Lagrimita y su hijo siguieron las preguntas. El reportero Sergio Hernández Márquez, del portal de noticias Proyecto Diez, aludió a los escándalos de Lagrimita publicados por Proceso Jalisco en su edición 215 y el payaso perdió la cordura y lo acusó de estar pagado por el candidato del MC.
El reportero se refirió al accidente fatal que marcó el declive de la pareja de payasos ocurrido el 19 de noviembre de 2008 durante la grabación de un programa de Operación Talento que ambos conducían. En esa ocasión los productores decidieron mover a una joven minusválida que a su juicio daba mala imagen a cuadro y le exigieron a la madre de esa chica trasladarse a la parte más alta de las gradas, para que la cámara no la captara.
Pero al momento de cambiarse de sitio, tal como le exigió la producción, la mujer perdió el equilibrio y cayó de cabeza sobre el piso del pasillo principal de ese estudio, lo que le provocó una herida mortal en el cráneo. Derivado de ese accidente la madre de la joven, la señora Genoveva Romero, falleció horas después del incidente cuando era atendida de emergencia.
“No sé qué pasó. A mí me reportaron que la persona cayó mientras nosotros estábamos en un camerino maquillándonos. Es obvio que nos tiren y tengamos que responder a eso… Tú, con las preguntas que me hiciste, estás en la política, estás con los de arriba y no estás con los de abajo; somos ciudadanos, a lo mejor hasta pagado eres… a lo mejor hasta de Alfaro (el candidato de MC a la alcaldía de Guadalajara).”
El público, irritado, comenzó a chiflarle.
Jorge Zul de la Cueva, columnista del diario Más por Más, les reviró: “Lo primero que hacen (ante una pregunta) es acusar al reportero de estar vendido, lo que me parece incluso grosero. También llama la atención que al único que han señalado directamente es a Alfaro Ramírez y no a los otros aspirantes”.
Y añadió: “Ustedes (dicen que) no tenían control del programa de tele. ¿Cómo podemos esperar que tengan control del ayuntamiento si no tienen control de un programa de tele? Acusar de vendido a un periodista que hace preguntas incómodas es un argumento simple, baladí y francamente majadero”.
Las pifias de los candidatos independientes continuaron los días subsecuentes. El 22 de enero Lagrimita y Costel convocaron otra vez a los reporteros en el camellón de Chapultepec y Pedro Moreno. Según ellos, ya habían reunido alrededor de 6 mil firmas, pero que el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) las rechazó porque no entregaron copias fotostáticas.
De nueva cuenta, Zul de la Cueva volvió a echarles en cara su falta de profesionalismo. “Te veo muy molesto –le respondió Lagrimita–. Tú que sabes, ¿por qué mejor no nos asesoras?”.
Previo a ese encuentro, el payaso estuvo en el estadio Panamericano, donde presenció la final de la serie de beisbol de la Liga Mexicana del Pacífico. El público protestó e incluso le mentó la madre; Lagrimita optó por retirarse, aunque después declaró que no se le permitió entrar al estadio.
Tras el disfraz del payaso
Montados en un escenario que no es el suyo, con sus largos zapatos de charol y de punta chata, con el rostro maquillado de colores llamativos, Lagrimita y Costel aparecieron ante los medios de comunicación el 28 de diciembre último, justo el día de los Santos Inocentes, para anunciar a sus seguidores su intención de competir en las elecciones intermedias de este 2015.
El activista Julio Aldana Maciel, exconsejero de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Jalisco (CEDHJ), relata que durante años, los candidatos independientes condujeron el programa cómico Operación Talento desde el cual hacían escarnio de la mujer y las personas de la tercera edad.
Facultativos de la Clínica 3 de la Secretaría de Salud, ubicada entre Circunvalación y Federalismo Norte, fueron los primeros sorprendidos cuando Guillermo Cienfuegos Pérez, quien hace años trabajó en esa institución como intendente, apareció en las pantallas de Canal 4 como conductor de Operación Talento vestido como payaso.
Su azoro fue mayor cuando se enteraron de que él y su hijo anunciaron que el primero buscaría la alcaldía, mientras el segundo iría por una regiduría en el ayuntamiento de Guadalajara, la segunda ciudad más importante de México.
En su primera aparición ante medios de comunicación, ya como aspirante, Lagrimita habló de su trayectoria, pero omitió que había trabajado en la Clínica 3 de la Secretaría de Salud:
“En mi adolescencia vendía paletas; vendía gelatinas, y daba grasa a los zapatos en una plaza. A los 14 años debuté como payaso profesional; para mí, el ser payaso es una carrera. Yo estudié mi bachillerato y, al terminarlo, investigué qué estudiaban los payasos en Europa para recibirse porque, finalmente, es una carrera que dignifica… “Estudié todo lo que ellos estudiaban, que es pantomima y una infinidad de cosas: mímica, teatro, baile, música; esto me apasiona.”
Mientras trabajó en Televisa Guadalajara, Lagrimita tenía un sueldo de 25 mil pesos mensuales. Su programa se cerró en 2013, cuando “la productividad de su programa había caído”, según versiones ligadas a esa empresa. El declive se inició en 2008. Luego del accidente fatal, los anunciantes perdieron interés en promover sus productos en ese espacio.
Según el contrato con Televisa, a los dos conductores de Operación Talento se les concedía la comercialización directa de hasta cinco minutos del tiempo aire. En ese lapso se dedicaban a promocionar alimentos chatarra, bebidas edulcoradas, dulces y pastelillos.
En ese espacio televisivo Lagrimita y Costel amasaron una fortuna, gracias a la cual llevan una vida despreocupada. De acuerdo con sus conocidos, vivían en una lujosa residencia del fraccionamiento Valle Real, donde su vecino era el exsecretario general de gobierno Arturo Zamora Jiménez.
Hoy, los dos actores tienen un contrato (en receso) con Estrella TV, de Estados Unidos. Y aun cuando no tienen trabajo fijo en Guadalajara, ambos dicen que no son desempleados; aseguran que colaboran en su circo del Distrito Federal.
Distractor del voto
El dirigente estatal del MC, Hugo Luna Vázquez, considera que Lagrimita entró a la contienda para restarle votos a su candidato, Enrique Alfaro. Su objetivo es distraer a los votantes de poca o nula formación política, aunque sin posibilidades de triunfo.
Sin embargo, el aspirante independiente no se cansa de decir que un payaso desempeñaría mejor papel que un político porque, subraya, él sí es un profesional. Cada que puede se deslinda de los partidos políticos, aun cuando en su primer evento admitió haber trabajado en la campaña de Eruviel Ávila Villegas, en el Estado de México, donde manda el Grupo Atlacomulco, al que pertenece el presidente Enrique Peña Nieto.
Entrevistado por Proceso Jalisco, el presidente del IEPC, Guillermo Alcaraz Cross, comenta que la propuesta de Lagrimita va en serio. Incluso, dice, es uno de los precandidatos que más avanza en el cumplimiento de todos los requisitos para figurar en las boletas electorales.
Y el propio Lagrimita insiste ante los periodistas que su campaña la hará con todo y disfraz. Si la ley se lo permite, dice, buscará aparecer en la boleta con su vestuario de cómico y no como Guillermo Cienfuegos Pérez.
Si él y su hijo logran registrarse como Lagrimita y Costel, “me parece que los que quedarán como payasos serán las autoridades del IEPC, por solaparlos e intentar convertir la contienda democrática en una tanda de carpa de circo”, sostiene el exconsejero Julio Aldana, quien pretendía convertirse en candidato independiente a la alcaldía de Zapopan.
Considera lamentable que las autoridades electorales y los partidos se presten al juego y toleren un espectáculo denigrante para la sociedad y para quienes ejercen sus derechos ciudadanos en forma razonada e informada.
“La intención de Lagrimita y su hijo (de buscar la alcaldía de Guadalajara y una regiduría) no es más que una vulgar ambición monetaria de parte de dos payasos que promueven la discriminación hacia la mujer y las personas de la tercera edad”, sostiene Aldana.
Declinó a su candidatura independiente en Zapopan tras descubrir que las reglas favorecen con toda claridad a personajes de la farándula o a ricos y políticos alejados del activismo social y desplazados de sus partidos.
De los precandidatos Enrique Alfaro, Ricardo Villanueva –quienes buscarán la alcaldía en Guadalajara por el MC y el PRI, respectivamente– y el priista Salvador Rizo en Zapopan, Aldana considera que en sus partidos no hay competencia interna, por lo cual el pago de sus precampañas es un “robo en despoblado”.
Lagrimita, por su parte, sostiene que cuando anunció de su intención y la de Costel de lanzarse como candidatos independientes, la página de Facebook de Costel fue visitada por más de 80 mil simpatizantes. Ellos, dice, están desencantados de los políticos; prefieren ver en las boletas electorales a una persona con cara de payaso.
Pasado ominoso
Lagrimita y Costel evitan hablar del vergonzante papel que jugaron como conductores de Operación Talento, sobre todo del accidente de 2008, que dio al traste con el rating de ese espacio televisivo.
En ese programa, según fuentes cercanas a Televisa, los dos payasos contrataban a personas como una mujer obesa a la que llamaban La Fea, a quien incluso exhibían dentro de una cabina de cristal con un vestido de quinceañera rosa, pero nunca les pagaban.
“La gente obesa quizá para ti fue ridiculizada, pero para mí no; para mí fue dignificarlos, no porque sea una persona obesa no va a aparecer en televisión; o sea, perdóname. Pero si tú estuvieras obeso y estás aquí de reportero, nadie tiene por qué hacerte menos. Esa pregunta está muy mal elaborada”, dijo Lagrimita en su conferencia del 20 de enero al reportero que criticó su programa televisivo.
En ese espacio también aparecía a cuadro don José, un hombre de la tercera edad a quien le gustaba bailar y sobrevivía de la venta de dulces en los pasillos del edificio. El par de cómicos nunca le pagaron. Tampoco ayudaron económicamente a Doña Mary, una mujer mayor que desde temprano llegaba a las instalaciones de la televisora para estar presente durante la grabación del programa.
Respecto de Costel, se involucró en un escándalo por el embarazo de Celia Sara Castro Salazar, quien trabajaba como edecán en el programa Operación Talento. El 14 de enero de 2008, Castro Salazar, quien era menor de edad, fue despedida al comprobarse que estaba embarazada, según la demanda 02477 presentada ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje (Proceso Jalisco 531).
En enero de 2011, el periódico El Universal informó que Castro Salazar declaró que el padre de su hijo era Costel; él se negó a reconocerlo. Además, dijo, el payaso también embarazó a otra menor.








