Señor director:
Gracias a usted y a la tropa que lo acompaña por dedicarle una edición completa a don Julio Scherer García, parte de un enorme legado que nos hereda el destacado periodista, cuya trayectoria, desde su salida de Excélsior, hemos seguido con admiración y disfrute.
Su partida nos entristeció, pero hay un bálsamo en esa edición conmemorativa: la mentada de madre al escritor Jorge Ibargüengoitia por eludir a su reportero Armando Ponce. Toda una delicia. Gracias igualmente por honrar la memoria –en otra edición también extensa– de don Vicente Leñero.
Atentamente
Higinio Esparza Ramírez
Gómez Palacio, Durango








