2014, año próspero para el CJNG

En materia política, el año pasado tuvo un saldo desfavorable para los jaliscienses, tanto por la opacidad del gobierno de Aristóteles Sandoval como por su ineficiencia en el combate al crimen organizado. Pero alguien ganó con esos lamentables resultados: 2014 fue el año de la expansión del Cártel de Jalisco Nueva Generación a ocho entidades, éxito que culminó después de la Navidad con la liberación, sin cargo alguno, del número dos de su jerarquía e hijo del capo Nemesio Oseguera: Rubén Oseguera González, El Menchito. Y en el gobierno local, los mariachis callaron.

A punto de concluir 2014, un juez de Distrito en Materia Penal en el estado de Jalisco ordenó la liberación de Rubén Oseguera González, El Menchito o El Junior, considerado pieza clave del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), que según las autoridades federales comanda su padre, Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho.

Hace menos de 12 meses se anunció la captura de Oseguera González, de 23 años y señalado como el número dos de la mencionada organización criminal, en un operativo de la Marina y el Ejército en el municipio de Zapopan.

Se le envió a prisión bajo los cargos de delitos contra la salud, portación de armas y municiones de uso exclusivo del Ejército, de ser el operador financiero del CJNG, de robo de hidrocarburos. Además, se difundió que al Menchito se le investigaba por su probable participación en varios asesinatos de narcotraficantes rivales.

Sin embargo, todos esos cargos se desvanecieron y el hijo del Mencho quedó libre el 26 de diciembre, 36 días antes de cumplir un año en el Cefereso II de Puente Grande.

En 2014 el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, así como varias consultoras internacionales reconocieron el poderío del CJNG y le atribuyeron el dominio de amplias regiones de Jalisco y una creciente influencia en territorio nacional. Se ha establecido que lo encabeza Nemesio Oseguera Cervantes, oriundo de Michoacán, quien mantiene una alianza estratégica con el Cártel de Sinaloa desde antes de la captura del Chapo Guzmán.

En el portal de la Procuraduría General de al República (PGR) se ofrece desde 2011 una recompensa de 2 millones de pesos por información que ayude a localizar al Mencho, quien también se hace llamar Rubén Aceguera Cervantes, Lorenzo Mendoza o Nemesio Oseguera Ramos.

No obstante, el capo ha escapado de las fuerzas federales en varias ocasiones. Por ejemplo, el 30 de agosto de 2012 intentaron detenerlo en Tonaya, pero lo impidieron decenas de narcobloqueos, sobre todo en la zona metropolitana y en el sur del estado. Fue la jornada más violenta que recuerde la zona: se reportó la muerte de varios sicarios y varios agentes federales quedaron heridos.

La batalla dejó de manifiesto la habilidad y la capacidad de fuego del Mencho, pero en los últimos años integrantes de otros cárteles de la droga han señalado en narcomantas y mensajes en internet que el capo del CJNG goza de la protección de autoridades jaliscienses.

En aquel tiempo el periódico Reporte Índigo mencionó esos narcomensajes, donde se exponía la supuesta complicidad del entonces secretario de Seguridad Pública, Luis Carlos Nájera, con el CJNG. El funcionario y su oficina de comunicacion social, entonces encabezada por Genaro Pacheco, rechazaron el señalamiento una y otra vez.

Pésimo mensaje

Consultado por este semanario, el investigador universitario Dante Haro Reyes señala que el proceso contra El Menchito exhibe los errores de las autoridades encargadas de la administracion y la procuracion de la justicia o del Ministerio Público.

Comenta que, en contraste con la algarabía mediática que organizó el gobierno federal en enero de 2014 para difundir la aprehensión de Oseguera González, cuando el juez dio la orden de liberarlo, tanto la PGR como la Marina y el Ejército guardaron silencio.

Especifica que entre 2010 y 2014 el CJNG logró consolidarse en amplias regiones de Jalisco a costa de otras organizaciones, y cerró el año pasado con presencia en más de ocho estados, lo cual lo convirtió en uno de los grupos criminales más exitosos del país.

El investigador sostiene que ese cártel también incrementó su presencia en partes de la franja fronteriza con Estados Unidos, en particular con Texas y Arizona, en franca competencia con otros cárteles que tradicionalmente han operado en la zona.

Añade que esa fuerte expansión se sustenta, en gran medida, en el éxito que la banda ha tenido en la producción, distribución y venta de las drogas sintéticas ligadas a las metanfetaminas: “El CJNG representa el verdadero Breaking bad de México”, dice el investigador, en alusión a la célebre serie de television estadunidense.

El Menchito es un mensaje erróneo y contradictorio de las autoridades a la sociedad: “Primero divulgan que es un gran golpe y un gran éxito de combate a la delincuencia, pero cuando pasa todo al Poder Judicial para el desarrollo del proceso jurídico, se caen las acusaciones por falta de elementos.

“Yo soy abogado, sé que hay muchas cuestiones técnicas y procesales que se tienen que cubrir en términos legales, pero indiscutiblemente el mensaje a la ciudadanía tiene que ser coherente y resulta difícil aceptar que por cuestiones formales se caiga un proceso de ese tamaño.”

Además, estos resultados ponen en tela de juicio los cambios anunciados en temas muy sensibles: “Se habla de un nuevo sistema de justicia penal, con el que se pretende acabar con la impunidad, pero con ese tipo de hechos se descubre la existencia de un mensaje contradictorio… por ese tipo de cosas existe actualmente una marcada desconfianza hacia el aparato de justicia y las instituciones en México, pues se sabe que muchas de ellas han sido permeadas por la delincuencia”.

Por ese motivo plantea la necesidad de blindar el proceso electoral de 2015, mediante el que se renovarán 125 presidencias municipales y decenas de diputaciones, sobre todo en las amplias zonas donde se ha detectado la influencia de la delincuencia organizada.

Del júbilo al silencio

En la IV Reunión Plenaria de Senadores del PRI, que se realizó el 31 de enero de 2014 en Yucatán, sólo 24 horas después de la captura de El Menchito, el procurador general Jesús Murillo Karam declaró que el operativo de las fuerzas federales había dado otros frutos: “Este no es el dato preciso, pero es entre 10 y 16 millones de pesos… y 500 mil dólares, un auto blindado”.

Añadió que El Menchito también usaba el nombre de Rubén Garibay, aunque antes se sabía que le decían El Junior.

Oseguera Gonzalez fue detenido en el fraccionamiento Jardines Universidad, en Zapopan, y se le trasladó de inmediato, vía aérea, a las instalaciones de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO) en la Ciudad de México.

Además de señalarlo como el número dos del CJNG, las fuerzas federales identificaban al detenido como la cabeza financiera de la organizacion criminal que encabeza su padre. Posteriormente, el 8 de junio del año pasado, el presidente Enrique Peña Nieto admitió ante el diario español El País el aumento en la belicosidad del CJNG.

El Menchito fue encarcelado por la resolucion de un juez federal radicado en Toluca, Estado de México.

En el operativo para aprehender a Oseguera González se logró arrestar a Ramiro Casas Álvarez (de 35 años), Gilberto Alcaraz Montes (29), Sergio Saúl Silva Rodríguez (45) y Lorenzo Martín García Reyes (23), señalados como operadores del CJNG.

Según el secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido, El Menchito y sus colaboradores se encargaban de administrar los recursos del grupo delictivo y de coordinar la compraventa y trasiego de droga proveniente de Sudámerica.

Lo que no aclaró es que las autoridades decidieron no informar al gobierno del estado sobre el operativo para detener a Rubén Oseguera, lo que fue interpretado como una muestra de desconfianza.

Rubido también vinculó a los detenidos con el robo y comercialización de combustible de los ductos de Pemex y con la desaparición forzada y el asesinato de enemigos del CJNG.

Según la versión difundida por diversos medios, al Menchito y sus presuntos colaboradores se les investigó por la muerte de 70 personas cuyos restos fueron localizados a finales de 2013 en fosas clandestinas de las localidades fronterizas de La Barca, Jalisco, y Vistahermosa, Michoacán.

Hace dos semanas el gobierno de Estados Unidos emitió una nueva alerta a sus ciudadanos sobre el riesgo de transitar por el municipio de La Barca y las carreteras de ese rumbo.

Después de la detención del Menchito, el fiscal general del estado, Luis Carlos Nájera, declaró a la prensa que Oseguera González no tenía ninguna averiguación previa abierta ni orden de aprehensión por cumplirse en la entidad.

Las autoridades jaliscienses callaron ante la liberación del cabecilla del CJNG, aunque a esta banda criminal se le atribuye el asesinato de Jesús Gallegos Álvarez el 8 de marzo de 2013, cuando era el secretario de Turismo de la incipiente administración de Aristóteles Sandoval Díaz.