Señor director:
Le agradeceré difundir la siguiente carta, dirigida al presidente de México, Enrique Peña Nieto.
Señor presidente: El suscrito, Filiberto Luis Rodríguez Pérez, preso político desde hace seis años y tres meses, actualmente recluido en el Centro de Reinserción Social de San Andrés Tuxtla, respetuosamente le pide su intervención ante el gobernador de Veracruz, Javier Duarte de Ochoa, para lograr mi libertad.
Fui acusado por dos delitos de fraude que no cometí. Respecto a la causa penal 354/08, se me absolvió mediante un amparo directo. En lo tocante a la 404/08, interpuse amparo directo el 10 de abril de 2013 ante el Cuarto Tribunal de Circuito, con sede en Xalapa.
En su resolución, dicha instancia señaló graves irregularidades cometidas durante el proceso, así como violación de derechos humanos por parte de la Procuraduría de Justicia del Estado y del juez que me dictó sentencia (el titular del Juzgado Tercero de Primera Instancia de Coatzacoalcos), y ordenó que se dicte nueva sentencia, la cual espero sea absolutoria, toda vez que el delito de fraude no se comprobó.
Desde el 22 de octubre de 2013 recibí la notificación de la resolución del amparo 104/2013 por parte del Cuarto Tribunal de Circuito; en marzo de 2014 me enviaron un exhorto donde me notificaban que se dictaría sentencia. Sin embargo, hasta hoy sólo he tenido respuestas mentirosas de la abogada defensora de oficio, en el sentido de que la sentencia ya la enviaron vía exhorto. Sé de antemano que intereses políticos y económicos están retrasando la solución que ordenó el tribunal federal.
Señor presidente: Si le pido su intervención es porque los derechos humanos han sido prioritarios en su administración, en tanto que la violación a mis garantías individuales ha sido una constante, pues los ministerios públicos y jueces han convertido el Código Penal del estado en una cloaca. Además, tenemos defensores de oficio que no defienden. Somos centenas los internos que nos hallamos injustamente presos, porque el peor delito es no tener dinero para comprar al “señor juez” y obtener la boleta de libertad.
Esperamos que los juicios orales sean una solución a la corrupción que impera en nuestro sistema de administración de justicia.
Atentamente
Filiberto Luis Rodríguez Pérez
Interno del Cereso de
San Andrés Tuxtla, Veracruz








