Fernando Moguel, “in memoriam”

El miércoles 26 murió el fotógrafo de las artes escénicas Fernando Moguel, cuyo acervo testimonial es fundamental para la memoria de nuestro teatro. Con más de cinco mil obras de teatro y danza fotografiadas, su archivo es uno de los más grandes sobre teatro mexicano.

Moguel recorrió un sinfín de escenarios, documentó la Muestra Nacional de Teatro en todas sus ediciones, realizó un sinfín de exposiciones tanto en nuestro país como en Europa. En 2008 se le otorgó la Medalla Xavier Villaurrutia por sus 30 años de labor.

La labor de Moguel significa un tesoro inconmensurable ya que, frente a lo efímero de la representación y la acumulación de experiencias en el archivero emocional, una fotografía permite traer a la memoria y recuperar por un instante aquello que fue y nunca volverá a ser. Como médium, Fernando Moguel tiende puentes entre el individuo y la experiencia teatral, entre una imagen y la complejidad del fenómeno escénico. Ha sabido captar el mundo emocional que respira en el escenario, introducirse con su ojo cíclope en lo que no se puede atrapar, en lo que revolotea como mariposa, en lo que con un click apenas se insinúa. Ayuda a imaginarnos lo que no vimos, a armar un rompecabezas etéreo y a adivinar lo que sienten los personajes.

Su ojo como espectador lo hizo abrirse a todos los campos: drama, comedia, tragedia y hasta la vida social de los que hacen el teatro. Su labor como periodista y editor de la sección de teatro de la revista Tiempo libre fue imprescindible en la época en la cual  el internet no dominaba y la prensa escrita poco daba a conocer sobre la cartelera de la Ciudad de México. Era consulta obligada para decidir qué ir a ver y conocer lo que se estaba presentando semana a semana.

Para los investigadores y editores, las fotografías de Moguel han sido una herramienta clave. Sus fotos permanecen en la mayoría de las revistas teatrales mexicanas como Escénica, Tramoya, Solar o Paso de Gato, por mencionar unas cuantas. En el extranjero también rondan sus imágenes en la revista Teatro/Celcit de Argentina, en El Público de España o de La escena iberoamericana de Chile.

    Al conocer el teatro y apasionarse por él, Moguel detiene el movimiento y muestra lo que hay detrás del personaje, capta el instante donde él y el actor se encuentran. Por eso sus fotografías invitan al encuentro, al intercambio, a la convivencia.

A través de la lente de Fernando Moguel el teatro mexicano sigue vivo y él seguirá entre nosotros dando constancia de lo que su ojo vio y no dejó escapar a pesar de lo efímero.