Un madruguete con muchos inconvenientes

La decisión del gobernador Jorge Aristóteles Sandoval de mover a Ricardo Villanueva Lomelí de la Secretaría de Planeación, Administración y Finanzas, dejó mudos a los priistas, incluidos a los que aspiran a suceder a Ramiro Hernández en el ayuntamiento tapatío. Según el académico Román Munguía Huato, los afanes del mandatario para posicionar a su alfil y detener a Enrique Alfaro pueden resultarle contraproducentes, pues es un político de bajo perfil.

En su desesperación por contener a Enrique Alfaro Ramírez, quien intentará buscar la alcaldía de Guadalajara en 2015, el gobernador Jorge Aristóteles Sandoval Díaz pasó por encima de la dirigencia de su partido y mandó a la ofensiva a Ricardo Villanueva Lomelí, un pragmático del Grupo Universidad, para buscar la presidencia municipal.

El académico Román Munguía Huato, del Colectivo de Reflexión Universitaria (CRU), comenta que Villanueva Lomelí es un funcionario de bajo perfil. Fue titular de la Secretaría de Planeación, Administración y Finanzas y es pieza clave en el llamado “Cuarto de Guerra” que comanda el jefe de gabinete, Alberto Lamas Flores.

Ese grupo está integrado por funcionarios y asesores de la administración de Sandoval cuya misión es combatir a los enemigos (reales o ficticios) del PRI y allanarle el camino a Sandoval Díaz hacia la Presidencia de la República para 2018. En esa estrategia una de las piezas clave es el magistrado Leonel Sandoval Figueroa, padre del mandatario.

Villanueva tiene menos de 40 años y se le identifica con el exrector de la Universidad de Guadalajara (UdeG), Raúl Padilla López. Fue dirigente de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) de 2002 a 2004, así como jefe de gabinete en el gobierno municipal que encabezó Jorge Aristóteles en la capital de Jalisco (2009-2012).

Villanueva se forjó en las huestes de jóvenes feuistas guiadas por Alfredo Peña Ramos, El Atenguillo, secretario general de la UdeG y aspirante a la Rectoría General durante la contienda en la que el Consejo General Universitario designó a Tonatiuh Bravo Padilla como rector.

En opinión de Munguía Huato, Peña Ramos es el operador político de Padilla López en asuntos ligados a la movilización y control de trabajadores y de estudiantes a través de los sindicatos de la UdeG. “El Atenguillo –dice– es un gerente o mandadero que aparece como cacique de orden menor”.

Con respecto a Villanueva, “hasta donde recuerdo, Ricardo Villanueva tiene un bajo perfil. Como líder estudiantil o alumno de la UdeG no sobresalió en nada. Al frente de la FEU tuvo una administración gris desde el punto de vista político; si se le compara con el actual dirigente de la federación, Alberto Garza, El Rojo, éste sí tiene mayores méritos pues le ha tocado enfrentar una situación bastante turbia.

“A muchos nos sorprendió que en 2013 Villanueva apareciera en los primeros lugares del gabinete de Aristóteles, pues no cuenta con los antecedentes académicos; tampoco es un hombre forjado en el conocimiento suficiente para encabezar la supersecretaría que se conformó en el actual gobierno. La verdad, si llegó ahí fue por una decisión arbitraria de Aristóteles.”

Entre Villanueva y el Grupo UdeG, según Munguía Huato, existe un vaso o una línea comunicante que lo liga con Raúl Padilla y su grupo; recuerda que incluso el propio Jorge Aristóteles formó parte de la FEU y hasta fue nombrado coordinador de Servicio Social, antes de ser alcalde. ¿Qué tan directo es ese nexo? Yo no lo sé, eso se tendría que averiguar, pero Ricardo responde al grupo de poder caciquil enquistado en la UdeG, eso es indiscutible”, dice.

Otros dos dirigentes de la FEU fueron integrados al gabinete de Aristóteles desde los inicios de su gestión. Uno de ellos es Leopoldo Pérez Magaña, El Lukas (1998-2001), quien funge como subdirector operativo del DIF Jalisco. Otro expresidente de la FEU, Felipe Oceguera Barragán (1993-1995), despacha como director de Profesiones del gobierno de Aristóteles Sandoval, quien por cierto también cursó el bachillerato en la Preparatoria 7, al igual que Villanueva.

Oceguera tiene un sueldo de 16 mil pesos quincenales, menos deducciones; Villanueva percibía 66 mil pesos quincenales, menos las deducciones.

Otro feuista, Jorge Aristóteles Sandoval, quien nunca ocupó la dirigencia de esa organización creada por Raúl Padilla para confrontar a la Federación de Estudiantes de Guadalajara (FEG), gana 83 mil pesos quincenales, menos deducciones. En el portal de Transparencia del gobierno de Jalisco se omiten datos sobre el sueldo de El Lukas.

Decisión apresurada

El miércoles 19, el gobernador Aristóteles Sandoval lanzó una jugada que dejó mudos a otros aspirantes a la alcaldía de Guadalajara, que ahora detenta Ramiro Hernández García; desplazó de la Secretaría de Planeación a Villanueva y puso en su lugar a Héctor Pérez Partida.

Los otros priistas que aspiran a dirigir el ayuntamiento tapatío: Eduardo Almaguer, titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social; Miguel Castro Reynoso, exalcalde de Tlaquepaque, y el propio Trinidad Padilla López, hermano de Raúl Padilla, guardaron silencio.

Otros militantes aseguran que el cobijo de Sandoval a Villanueva deja en franca desventaja a los otros precandidatos de las corrientes tradicionales del PRI, en particular a la Confederación de Trabajadores de México (CTM), en el caso de Almaguer; y la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), por lo que respecta a Castro Reynoso, forjado a la sombra del cacique de Tlaquepaque, Alfredo El Güero Barba, según afirma Munguía Huato.

En el caso del alcalde Ramírez García, el integrante del CRU sostiene que, “desde el punto de vista de sus números”, ha sido el gran promotor del crecimiento de la oposición alfarista y de la recuperación de las otras fuerzas políticas en Guadalajara. De ahí que sus detractores le reclamen que haya dejado caer la ciudad en sus dos años de gestión.

El exalcalde panista Fernando Garza Martínez, por ejemplo, asegura que la ciudad está en bancarrota. Artífice del triunfo de Alberto Cárdenas Jiménez en 1995, Garza comenta que la comuna debe destinar cerca de 5 mil millones de pesos, cantidad similar al presupuesto asignado al ayuntamiento por año.

“Son 2 mil 700 millones para la atención de la deuda pública; se debe atender un reclamo de mil millones de pesos en demandas y juicios laborales que se han acumulado en las últimas administraciones”, dice al reportero.

El entrevistado no niega su deseo de competir por la alcaldía en 2015 y recuperarla para el PAN, pues, dice, están dadas las condiciones si el partido lanza un candidato fuerte.

Por separado, el expresidente municipal Alfonso Petersen Farah dice que la capital de Jalisco es una urbe sumida en las deudas y en el desorden administrativo, en un asunto que ofrece un escenario no visto en la vida contemporánea de la ciudad que puede marcar a la administración que llegue, independientemente del color partidista.

Petersen se muestra molesto porque la semana pasada miembros del partido Movimiento Ciudadano (MC) en el Congreso local pretendieron obstaculizar la aprobación de la cuenta pública de 2009, que correspondió a su gestión, pues tenía observaciones de la Auditoría Superior del Estado por 226 millones de pesos.

Según él, las bancadas del PRI y del PAN maniobraron para desaparecer la información. “Eran sólo observaciones y no faltantes, como el MC ha querido establecer… La información que entregamos era suficiente para solventar cualquier duda”, insiste.

Optimismo panista

Al igual que Fernando Garza, Petersen se dice optimista, aunque dice estar a la espera de que el PAN designe su candidato. Así, dice, el partido no se convertirá en comparsa del PRI ante el avance del movimiento alfarista.

La diputada del PRD en la LX Legislatura local Celia Fausto Lizaola, identificada con el Grupo Universidad de Guadalajara, asegura que tampoco oculta su intención por competir en los comicios del próximo año y quedarse con la alcaldía. Dice que es respetuosa de los tiempos y las formas que se deben cubrir.

Fausto y Petersen tampoco descartan una posible alianza entre el PAN y el PRD para recuperar la alcaldía de Guadalajara. Según ellos, podría formarse una coalición sin que ello afecte la ideología o los principios de cada partido.

Petersen incluso se dice dispuesto a saltar a la contienda electoral, consciente de que al interior de su partido es el que tiene mayores posibilidades; 56% de las simpatías, según una encuesta realizada por los propios panistas.

El segundo lugar, según ese sondeo, lo ocupa Garza, quien en 2015 compitió arropado por el PRD. En la tercera posición aparece el exprocurador Tomás Coronado Olmos, quien se vio involucrado en asuntos de pederastia durante la gestión de Emilio González Márquez. Y en cuarto está César Madrigal, famoso por organizar una fiesta sexual, en la que presuntamente se abusó de algunas menores de edad.

No obstante, Garza asegura que el Comité Estatal del PAN tiene en sus manos una nueva encuesta, aunque aún no da a conocer los detalles.

Respecto del PRI, los militantes del partido consideran a Villanueva Lomelí como el gran escudero de Aristóteles Sandoval y de su familia. El padre del gobernador, el magistrado Leonel Sandoval Figueroa, dicen, juega un papel estelar desde el Supremo Tribunal de Justicia y desde su propia organización civil denominada Movimiento por Aristóteles Sandoval (MAS), encargada de hacer proselitismo en favor de su hijo en diferentes municipios.

A través de esa instancia, el magistrado Sandoval Figueroa viene promoviendo el voto en favor de Aristóteles desde 2009, cuando compitió por la alcaldía de Guadalajara. Ese año la organización se llamaba MAS por Guadalajara. En 2012 se transformó en MAS por Jalisco. Y este año “Papá Leonel” comenzó a hablar de MAS por México (Proceso Jalisco 503).

El pasado 5 de agosto, Alfaro Ramírez comentó a este semanario que el verdadero líder del PRI en Jalisco es el magistrado Leonel Sandoval:

“El jefe político del PRI es el papá del gobernador; Hugo Contreras (el dirigente del PRI en el estado) es sólo un achichincle, porque así como (Leonel) controla al PRI, también controla al Poder Judicial y por eso digo que entendemos perfectamente el tamaño del monstruo que ésta enfrente.”

En esa ocasión Alfaro comentó que la única forma de intentar parar su lucha y la del MC es cortándole la cabeza:

“Para que nos paren me van a tener que cortar la cabeza y si lo hacen, será responsabilidad de Jorge Aristóteles Sandoval mi seguridad y la de mi familia; es responsabilidad del gobernador de Jalisco que está permitiendo que un grupo de vivales que están saqueando el dinero público estén construyendo estrategias (de guerra sucia) sin ningún tipo de valoración de las consecuencias… lo que están haciendo es algo muy peligroso para el estado y para la seguridad de Jalisco”, cuestionó hace seis meses (Proceso Jalisco 503)

Para el académico Munguía Huato, desde antes de la crisis nacional que vive el gobierno federal por la desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa y el escándalo de la Casa Blanca –valuada en 7 millones de dólares–, en Jalisco ya se conocía de la condición adversa del PRI.

Este reportero buscó a Alfaro Ramírez para entrevistarlo sobre el candidato del gobernador, pero declinó. Lo mismo hizo Villanueva Lomelí.