Patrick Modiano recibió el Premio Nobel de Literatura 2014. El argumento de la Academia Sueca es que se le concedió “…por su arte de la memoria con el que evoca los destinos humanos más difíciles de retratar y desvela el mundo de la ocupación”.
Parte de su obra gira, de manera crítica, en torno a los franceses y su relación con los alemanes, durante la ocupación (1940-1944). El conocimiento de este periodo lo llevó a escribir en 1974 el guión de la película Lacombe Lucien, dirigida por Louis Malle, en donde se denuncia la sumisión de los galos ante los alemanes, así como su participación en la persecución de judíos. Sin embargo, en su narrativa más reciente trata sobre la intervención francesa en África, también acerca de los años setenta y ochenta.
Así lo hace en su novela La hierba de las noches (Anagrama. Col. Panorama de narrativas No.864, Barcelona, 2014, 166 p.) acerca de un hombre que busca rescatar su pasado. Jean, el personaje central, rememora un amor vivido en los años setenta. Así, a través de la memoria y de las notas que tomó años atrás en varias libretas, logra recobrar acciones y lugares, además de constatar los cambios ocurridos en París, para al final entrever la red de relaciones en que se movió, las mentiras y engaños que creyó y las causas de la desaparición de la amada Dannie.
La hierba de las noches versa sobre la importancia de la memoria y el tiempo. El personaje central puede entender lo vivido después de muchos años. La razón del retardo es que el transcurrir del tiempo le da la distancia suficiente para apreciar los hechos y las personas desde una perspectiva ecuánime y no perturbada por la emoción. En este proceso de rescate, además de la evocación, son importantes los apuntes realizados en las libretas, porque la recuperación de una conversación o anécdota le permite recrear otras dimensiones, como los olores, los sabores, las emociones, los sonidos… También ubicar el lugar de los sucesos, que se pierden con los cambios urbanos, debido a la destrucción de parques, calles y edificios. De esta manera el actor recrea y comprende lo ocurrido, pero se percata de la parcialidad del intento.
La hierba de las noches es una novela críptica que exige de la participación del lector a través de intuir sensaciones que están sugeridas y crean puentes entre las anécdotas. Es una muestra del mejor arte narrativo de Modiano.








