Caso Abarca sume en crisis al PRD Guerrero; líderes se acusan de nexos con el narco

CHILPANCINGO, Gro. (proceso.com.mx).- La crisis política generada en el PRD, a partir de la caída del alcalde perredista de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, señalado por sus presuntos nexos con el narco y responsable de la masacre y desaparición de 43 normalistas de Ayotzinapa, desató una confrontación interna entre los representantes de las corrientes que se disputan el control de la dirigencia estatal del partido del Sol Azteca en Guerrero.

Al respecto, el dirigente de la tribu denominada Grupo Guerrero, David Jiménez Rumbo, denunció públicamente que los líderes nacionales de Nueva Izquierda lo vetaron para impedir que presida el Comité Ejecutivo Estatal del PRD.

Jiménez Rumbo, quien se ha caracterizado por su estridencia y excesos, afirmó que Los Chuchos lo acusan de tener vínculos con Servando Gómez La Tuta, líder del grupo criminal afincado en Michoacán, Los Caballeros Templarios.

En respuesta, Rumbo estalló en contra del diputado federal perredista Sebastián de la Rosa Peláez y el presidente del Congreso estatal, el diputado local Bernardo Ortega Jiménez, ambos representantes de NI en Guerrero, a quienes también acusó de tener nexos con la delincuencia.

A través de un boletín publicado este día en la edición del periódico El Sur, el exsenador dijo que el expresidente del PRD, Jesús Zambrano, declaró en medios de comunicación que David Jiménez “tiene relación con actividades que pueden ser consideradas como ilícitas y de vinculación con grupos de la delincuencia organizada”.

Estas acusaciones, dijo, dañan su reputación y “fama pública”.

Rumbo, quien es originario del municipio de Arteaga, Michoacán, reconoció que desde su infancia conoce a La Tuta porque su padre trabajaba como albañil en el rancho del jefe criminal.

“No tengo relaciones de sociedad con La Tuta, no tengo relaciones de sociedad con ningún grupo delincuencial de Acapulco, que por temor no digo los nombres, pero se rumora de cárteles, no tengo relación empresarial, amistosa, de compadrazgo con Los Rojos, Guerreros Unidos y Los Ardillos de Quechultenango”, dijo en referencia al grupo criminal que dirigen los hermanos del presidente del Congreso estatal, Bernardo Ortega Jiménez en la región Centro de la entidad.

Luego, el político señalado pidió que autoridades federales investiguen a los dirigentes de la corriente NI y pidió el desafuero del diputado federal perredista Sebastián de la Rosa Peláez, argumentando que protegió y “apadrinó” al defenestrado exalcalde de Iguala, José Luis Abarca Velázquez.

“Que sepan todos los del movimiento en Guerrero que yo no formé parte de la camarilla, cuadrilla, grupo o pandilla que enquistó a José Luis Abarca”, remató Rumbo.

El dirigente de Grupo Guerrero anunció que solicitó por escrito a la Procuraduría General de la República (PGR), que lo investiguen para determinar si tiene nexos con La Tuta y el origen de sus bienes.

La acción de Jiménez Rumbo advierte una confrontación entre los perredistas que disputan el control de la dirigencia del Sol Azteca en Guerrero frente al reparto de candidaturas previo al proceso electoral del próximo año.

El pleito entre perredistas se registra en el contexto de las protestas para exigir castigo a los responsables de la masacre y desaparición de normalistas que ha exhibido el vacío de autoridad que prevalece en la entidad.