MÉXICO, D.F. (apro).- La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) abrió una queja de oficio por los sucesos ocurridos el pasado fin en la Plaza de la Constitución, donde 18 jóvenes fueron detenidos, acusados de daños al patrimonio nacional al intentar incendiar la puerta central del Palacio Nacional.
Al no poder probar su participación en los hechos violentos, la Procuraduría General de la República (PGR) liberó la mañana de ayer a 17. Sólo uno fue consignado, pero por tratarse de un delito no grave fue excarcelado, aunque enfrentará en libertad el juicio.
Del domingo para acá, la CDHDF ha recibido cinco quejas de padres de familia contra las autoridades capitalinas por negarles información sobre el paradero de sus hijos durante el tiempo que permanecieron retenidos.
En un comunicado, informó que se mantiene en “comunicación permanente” con algunos de los detenidos, así como con sus familiares. Agregó que la queja se abrió desde el mismo sábado y quedó radicada en la Primera Visitaduría del organismo.
Tres días después de los hechos, la CDHDF hizo el recuento de su actuar la noche del sábado, luego de la marcha organizada para exigir la aparición con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa, un grupo de personas golpeó, pintó e incendió la puerta y parte de la fachada del edificio federal.
Según el organismo autónomo, después de que “informaciones periodísticas” dieron cuenta del intento de incendiar la puerta del inmueble, “se realizaron diversas gestiones telefónicas con el personal de la Dirección General de Derechos Humanos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (DGDHSSPDF), a fin de obtener información respecto de lo ocurrido, así como de las personas que en su caso estuvieran detenidas”.
Mediante oficio, la CDHDF solicitó medidas precautorias a los servidores públicos involucrados en las detenciones para que “a la brevedad” fueran puestas a disposición de la autoridad competente.
De la misma forma, pidió resguardar los videos de las cámaras de vigilancia de la SSPDF dirigidas hacia Palacio Nacional y las calles donde se fueron las detenciones.
La Comisión informó que como se desconocía a dónde llevaron a los detenidos, durante la madrugada del 9 de noviembre “se entabló comunicación vía telefónica al Juzgado Cívico CUH-4, donde el Juez en turno refirió que no habían recibido ninguna persona detenida relacionada con estos hechos”. Visitadores Adjuntos lo corroboraron.
Además, realizó gestiones ante la Dirección General de Derechos Humanos de la Procuraduría General de Justicia del DF (DGDHPGJDF) y preguntó en las coordinaciones territoriales CUH-2, CUH-4, CUH-5 y a la Fiscalía Central de Investigación de la Agencia 50 del Ministerio Público sobre los posibles detenidos. No había ninguna presentación relacionada con el caso.
La madrugada del domingo 9 –entre las 01:20 horas y las 02:00 horas– la CDHDF recibió las quejas presentadas por dos peticionarios quienes denunciaron que se les negaban información sobre la situación jurídica de familiares detenidos en la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO).
La Comisión captó las quejas y las remitió –vía fax– a la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), con base en el principio de concurrencia.
Durante esa madrugada, personal de guardia de la Comisión recibió varias llamadas de familiares de los detenidos para pedir apoyo en su búsqueda, a quienes les informó que estaba en la SEIDO.
A las 12:45 horas del 9 de noviembre, se recibieron otras tres quejas de manera personal pues los familiares de los detenidos no tenían información sobre la acusación que obraba en su contra. Las quejas también se remitieron a la CNDH.
El lunes por la mañana, personal de la CDHDF fue informada de que todos los detenidos ya estaban en libertad. Sin embargo, entre ayer y hoy familiares y algunos de los detenidos han solicitado reuniones con personal de la Dirección General de Quejas y Orientación y de la Primera Visitaduría de la Comisión.
Por último, la CDHDF informó que “mantendrá permanente comunicación con las personas detenidas y con sus familiares, desahogando las quejas que se han interpuesto”.












