Revelan complot para evitar regreso de Sarkozy al poder

El expresidente Nicolas Sarkozy en la salida de su casa en París, Francia.
Foto: AP

MÉXICO, D.F. (apro).- A sólo 20 días del escrutinio interno para designar al candidato presidencial que presentará en 2017, la Unión por un Movimiento Popular (UMP) enfrenta una seria fractura.

El diario Le Monde reveló ayer un encuentro secreto que se realizó en junio pasado entre el secretario general del Eliseo (consejero particular del actual presidente Francois Hollande) y el líder de la UMP, donde hablaron de impedir el regreso al poder del expresidente Nicolas Sarkozy.

Francois Fillon se postuló ya como candidato a la presidencia de Francia en 2017, y Nicolas Sarkozy no esconde su intención de recuperar la silla presidencial. Ambos políticos se enfrentarán el próximo 30 de noviembre en las primarias de la UMP.

Según las encuestas, Sarkozy obtendría alrededor de 70% de las intenciones del voto de los conservadores, y la eventualidad de su regreso genera temor no sólo en el partido socialista –que sufrió derrotas en todos los escrutinios desde la elección de Francois Hollande–, sino entre sus oponentes de la UMP.

De acuerdo con Le Monde, Francois Fillon –primer ministro durante el mandato presidencial de Sarkozy–, Jean-Pierre Jouyet y un amigo común comieron juntos el 24 de junio pasado en un restaurante ubicado cerca del palacio nacional.

En ese entonces Fillon acababa de heredar la dirección de la UMP, cuando el partido se encontraba destrozado por la guerra interna que libraron las corrientes partidarias opuestas y sus distintos líderes desde la salida de Sarkozy, en 2012.

Además, el partido concentraba la atención mediática y judicial, debido a un sistema de doble facturación que supuestamente utilizó para pagar la multa millonaria infligida a Sarkozy por el rebase en los topes de campaña, que trató de ocultar durante los comicios de hace dos años.

Durante el almuerzo, Fillon habría dicho a Jouyet que, al acceder a la cabeza del partido, descubrió que “no había ninguna huella, ninguna factura, nada de lo que se gastó, nada de nada”. Y habría solicitado acelerar los siete procesos judiciales sobre escándalos político-financieros que abarcan a Sarkozy.

Según una entrevista realizada por dos reporteros de Le Monde a Jouyet en septiembre pasado, el secretario replicó a Fillon que el ejecutivo ya no intervenía en asuntos judiciales.

“Pero Jean-Pierre, ¿estás consciente de que si no le pegan pronto, van a dejar que regrese (Sarkozy)?”, contestó Fillon.

La revelación provocó un temblor en el mundo político francés. Las críticas llovieron tanto sobre Fillon como sobre Jouyet y el tema rápidamente se convirtió en un “asunto de Estado”.

La izquierda socialista condenó la solicitud de Fillon de violar la independencia de la justicia para llevar a cabo una “guerra sórdida en la UMP”, y este lunes Nicolas Sarkozy denunció que se trata de una “telenovela asquerosa donde se quiere matar a un rival al mancharlo”. Es un “charco de lodo que unos quieren derramar” sobre el país, subrayó.

Ayer la UMP desmintió de forma vehemente las acusaciones en su contra y contraatacó al aseverar que Jouyet difundió “mentiras”.

En un primer tiempo Jouyet aseguró que no existían tales grabaciones, pero más tarde se retractó y admitió que Fillon sí le había expresado su preocupación respecto de las cuentas de campaña de la UMP.