Realizan hallazgo paleontológico en Puebla

MÉXICO, D.F. (proceso.com.mx).- Científicos de México y España descubrieron vestigios de moluscos, corales, equinodermos, peces y crustáceos pertenecientes al periodo Cretácico Temprano, en los municipios de Tehuacán, Zapotitlán Salinas y Juan N. Méndez, en el estado de Puebla.

El hallazgo fue reportado por el biólogo Óscar González León, alumno de la maestría en Ciencias de la Tierra del Instituto de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), mediante un comunicado de esta institución en el cual se detalla que 102 de estos fósiles corresponden a una especie de langosta ya extinta llamada Meyeria magna, “cuya forma asemeja a sus descendientes actuales pero su tamaño es parecido a un camarón”.

Especialista en estratigrafía y paleontología, el biólogo indicó que las características semiáridas y con abundancia en rocas carbonatadas del pueblo de Santa Teloxtoc, en Tehuacán, resguardan vestigios que datan de hace unos 120 millones de años.

En aquella edad geológica, el Cretácico, la región fue un mar habitado por diferentes especies marinas como moluscos, peces, crustáceos y corales.

La langosta de la cual se hallaron restos fósiles ha sido encontrada también en Inglaterra, España y Colombia. El primer registro de este tipo de crustáceos, hasta entonces inédito, se dio en 1995 y por su tamaño se les llamó Meyeria peblaensis en  honor a la entidad mexicana donde se ubican.

Años más tarde, González León y su colega Francisco Vega Vera encontraron ejemplares más grandes.

González ha continuado la investigación con recursos del Programa de Apoyo a Proyectos de Investigación e Innovación Tecnológica, junto con Josep Anton Moreno Bedmar, también investigador del Instituto de Geología, y explica:

“Realizamos un estudio más detallado y descubrimos que no se trataba de una especie inédita, sino que analizábamos individuos de una especie ya descrita. Al comparar los fósiles con otros de morfología semejante hallados en Inglaterra, España y Colombia, resultó que son de la misma especie Meyeria magna, sólo que nosotros encontramos también individuos juveniles, además de adultos”.

Eso ha permitido a los investigadores hacer un análisis morfológico y dar luz sobre las diferentes fases de crecimiento de esta especie de langostas. Los fósiles tienen diferentes impresiones, algunas con el cuerpo y las patas detalladas, otras más permiten ver incluso el volumen.

El biólogo de la UNAM explicó también que una diferencia entre las langostas encontradas en Inglaterra y España y las poblanas es que las europeas están en sitios cercanos al mar, mientras que aquí se hallan tierra adentro, “a mil 840 metros sobre el nivel del mar” y en una región semiárida.

Lo atribuye a la formación tectónica:

“La formación de montañas elevó los materiales marinos que contienen los fósiles que encontramos en la actualidad”.