Acerca de “Las falacias del secretario de Salud”

De Jaime Agustín González Álvarez

Señor director:

Acerca del artículo “Las falacias del secretario de Salud”, el cual fue publicado el 26 de octubre en Proceso Jalisco 520, quisiera hacer algunas aclaraciones y precisiones.

En primer lugar, el término falacia, según la Real Academia Española, significa “engaño, fraude o mentira con que se intenta dañar a alguien”.

Si tomamos como referencia dicha definición, bajo ninguna circunstancia intento engañar, mentir y mucho menos dañar a alguien con lo que hasta el momento he declarado sobre la enfermedad del ébola y las medidas que Jalisco ha tomado para hacer frente al virus ante la posibilidad de que llegue a nuestro país.

El ébola actualmente es considerado un tema de seguridad nacional y, como tal, se ha abordado con toda seriedad y profesionalismo en nuestro estado.

Por lo tanto, rechazo categóricamente que Jalisco no esté preparado para una eventual contingencia. Al contrario, hemos actuado con prontitud anticipando escenarios posibles y tomamos las medidas estratégicas necesarias para salvaguardar la salud de los jaliscienses.

Jalisco cuenta ya con un área equipada especialmente para recibir pacientes sospechosos de haber contraído ébola, la cual únicamente funcionará como unidad receptora mientras la persona es trasladada a la Ciudad de México, donde será analizada y atendida.

Hasta el momento se ha capacitado a 20 médicos de la Secretaría de Salud de Jalisco (SSJ) en el manejo de la enfermedad, los cuales replicarán el adiestramiento recibido a más personal de la dependencia.

Recibimos también los primeros 150 trajes especiales para nuestros médicos, y reforzamos la vigilancia epidemiológica en aeropuertos y terminales marítimas.

Cabe aclarar que la reunión celebrada por el Consejo Estatal de Salud el pasado 21 de octubre, en la que se abordó el tema del ébola, es la primera que se realiza de manera pública con los medios de comunicación como invitados, mas no la primera en la que se trata el problema del mencionado virus. En dicha reunión, el órgano en su conjunto, en el que está representado todo el sector salud, avaló la propuesta de que un servidor fungiera como vocero único. No fue un “autonombramiento”, como la reportera –quien no estuvo presente en esa sesión– afirma en su texto.

En Jalisco estamos trabajando arduamente en coordinación con el gobierno federal, pese a que en México aún no se registra ningún caso.

Me extraña que su prestigiada revista le brinde casi dos páginas completas a la opinión de dos médicos que, de forma anónima, lanzan una serie de críticas a la dependencia que encabezo, sin tener conocimiento de todas las medidas que hemos tomado en Jalisco para hacer frente al virus.

Finalmente, de forma respetuosa exhorto a su medio de comunicación para que no aliente la desinformación y el alarmismo respecto a un tema tan delicado como este. La salud pública es un tema que debe abordarse con seriedad, profesionalismo y rigurosidad periodística.

Atentamente

Jaime Agustín González Álvarez

Secretario de Salud en el Estado de Jalisco

Respuesta de la reportera

Señor director:

Cualquiera de nuestros lectores puede constatar en el reportaje aludido que fueron epidemiólogos y otros expertos quienes negaron que Jalisco tenga las instalaciones adecuadas y las medidas de seguridad necesarias para enfrentar un caso de ébola.

Mientras que el titular de Salud asegura que se cuenta con un área que recibiría a los contagiados con ébola para luego ser trasladados a la Ciudad de México, los galenos consultados advirtieron que eso sería peligroso, puesto que el protocolo marca que se requiere de un cuarto de asilamiento especial, no de espera.

Ellos mismos señalaron que los trajes dispuestos para quienes tuvieran contacto con un infectado no eran los requeridos, de nivel IV, sino de nivel I. Y cuando esta reportera solicitó de manera directa al secretario de Salud que mostrara los trajes para verificar si eran de nivel IV o nivel I, no respondió a la petición.

Asimismo, en un recorrido por el Aeropuerto Internacional de Guadalajara, Proceso Jalisco observó que en dichas instalaciones no hay quien vigile –al menos por la noche– la llegada de pasajeros provenientes del extranjero.

Aun cuando en su misiva el secretario de Salud niega que él se haya autonombrado vocero sobre el tema del ébola en la entidad, y subraya que esta reportera no estuvo presente en la reunión del Consejo Estatal de Salud donde se le confirió formalmente tal función, cabe aclarar a nuestros lectores que antes de que dicha sesión se realizara, el área de Comunicación Social de la dependencia nos precisó que Jaime Agustín González era el único autorizado para hablar del tema del ébola.

Por último, cabe puntualizar  que si la Real Academia Española define en efecto el sustantivo falacia como “engaño, fraude o mentira con que se intenta dañar a alguien”, el Diccionario Clave establece que se trata de un “engaño, fraude o mentira, esp. (especialmente) los que se utilizan para dañar a alguien: ¿Cómo has podido creerte semejante falacia?”, mientras que para el Diccionario del español de México, publicado por El Colegio de México en 2010,  falacia es un “dicho o argumento falso con que se quiere demostrar o afirmar algo: ‘Es una falacia que el público sólo desee películas de violencia’”. En suma, nuestros entrevistados emplearon dicho término en el sentido en que lo usamos la mayoría de los mexicanos.

Atentamente

Gloria Reza