MEXICO, D.F. (apro).- Sin acuerdos, el diálogo entre autoridades del gobierno federal y la Asamblea General Politécnica (AGP), que esta tarde tuvo su segunda sesión en el Auditorio Alejo Peralta del Instituto Politécnico Nacional (IPN), se encuentra estancado entre la urgencia del movimiento estudiantil para que se designe un director general que dé cauce a sus exigencias y la condicionante de los funcionarios de que los jóvenes levanten el paro.
Supeditados los acuerdos a la designación del director general que les dé sustento jurídico, los jóvenes habían advertido a las autoridades que no podrían avanzar en la agenda hasta que se hiciera el nombramiento.
En ese entendido fue que se retomaron las negociaciones. Luego de dar incontables vueltas a los temas pendientes, truncos por el vacío en la dirección general del instituto, el subsecretario de Educación Superior, Fernando Serrano, develó el fin del gobierno:
“En cuanto al momento de la designación (del director general), estamos en un momento en el cual el IPN no está funcionando al cien por ciento de su capacidad. Es muy triste ver que las aulas están vacías y que los estudiantes no están en clases. Para que la función de un director general y de una estructura académica y administrativa funcione al cien por ciento es necesario que las clases se reinicien y que los alumnos estén en clase, para que en ese momento se designe al director general del instituto que pueda hacerse cargo de la institución”, dijo el funcionario, provocando como cascada el malestar de los politécnicos.
“Nos parece algo mañoso que el (director general) no sea presentado hasta que el movimiento empiece a desmovilizarse para retomar ese punto de vital importancia. Hacemos un llamado al gobierno federal a que sea un poco más serio en la cuestión de que esté aquí presente el director general para darle salida a esto para regresar a clases”, contestó Pedro Cruz a nombre de la AGP.
Y el estudiante César López emplazó a las autoridades: “Ya basta de decir que hay buena voluntad. Necesitamos compromisos y les pedimos hagan el compromiso de que en la próxima mesa esté el nuevo director”.
Enfrascados en una pelea sorda, donde argumentos repetidos iban y venían, la discusión no se entrampó en ese solo punto.
En su intervención, la joven Arely Ruiz agregó a las demandas del movimiento que el próximo director se comprometa a estar en el puesto temporalmente, en tanto que el Congreso Nacional Politécnico, a conformarse, designa un mecanismo de elección democrático para su sucesor definitivo.
Enrique Fernández, secretario general de ANUIES, debatió: “La facultad de designar al director general es una facultad personalísima del presidente de la República”.
“¿Y qué ha detenido al presidente para designar al director general? El 9 de octubre entregaron el documento en Presidencia. Hace casi un mes y han hecho caso omiso. Si las aulas están vacías es porque no hay una cabeza jurídica que pueda respaldar los acuerdos que se plantean en el pliego petitorio”, respondió Enrique Hernández, urgiendo a Enrique Peña Nieto a designar al nuevo titular del IPN.
César López, también apuntó al Ejecutivo federal: “Nosotros tenemos una estructura vertical, heredada de la estructura de gobierno, una estructura de compadrazgo en donde el director general se debe no a la comunidad, sino al presidente de la República. Y a su vez, los directores de las unidades se deben al director general.
“Que el director se deba al presidente y no a la comunidad ha degenerado y denigrado la educación que se imparte en nuestro instituto. Hacemos un llamado a las autoridades a que si están planteando que están interesadas en regresar a clases, nos parece incongruente que no exista la personalidad que pueda puntualizar la solución a nuestro pliego petitorio”, completó el estudiante Pedro Cruz, recordando que fue la falta de autoridad al interior de la institución lo que detonó el paro que rebasa los 40 días.
Su compañero Alfredo Rivas reclamó la falta de palabra del secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet: “Él declaró a los medios que el día que nos reuniéramos en una mesa de diálogo podríamos tener la presencia del director general”, recordó, para lamentar la ausencia de disposición del funcionario para presentarse en las mesas para solucionar el conflicto.
César Becker, titular de la Unidad de Coordinación Ejecutiva de la SEP, insistió: “Es muy importante que se construyan los acuerdos de esta mesa sobre bases de reactivación de las funciones del IPN. Por eso queremos proponer que el acuerdo de esta mesa sea el día en que reanude el IPN sus actividades. Y que ese mismo día sea hecha la designación del director general. Si ustedes fijan una fecha para entregar las instalaciones y reanudar actividades, ese día habrá toma de posesión del director que se aboque a los compromisos específicos”.
Los ánimos encendidos obligaron a un receso.
Al volver, el tenor de la discusión sería el mismo.
“Queremos insistir en que la diferencia es que nosotros sí estamos facultados para tomar decisiones y con ustedes este proceso de aceptación (de acuerdos) lleva mucho tiempo, lo cual está dilatando la consecución y el éxito de estas mesas de diálogo”, reprochó el subsecretario Serrano.
Froylán Juárez contestó: “Nos dicen que estamos retrasando la mesa porque no tenemos un carácter resolutivo. Ustedes lo tienen y no lo están utilizando”.
Pendientes todos los puntos de la agenda, relegadas las negociaciones por los estudiantes, el próximo lunes 10 regresarán a la mesa.












