CHIHUAHUA, Chih. (apro).- La Fiscalía General de esta entidad confirmó el hallazgo de siete cadáveres en el interior de una camioneta abandonada afuera de una funeraria de Ciudad Madera.
Según las autoridades, las víctimas participaron en los recientes enfrentamientos registrados en los municipios de Bocoyna y Guachochi, donde otras ocho personas perdieron la vida.
Ciudad Madera se ubica en el noroeste de esta capital y la plaza está controlada por el grupo delictivo de La Línea, una ramificación del Cártel de Juárez.
Los cuerpos fueron encontrados en una camioneta de doble cabina que fue abandonada frente a la funeraria, donde permaneció horas antes de que los mismos empleados de la agencia dieran parte a la policía.
De acuerdo con la FEG, los hechos sucedieron la madrugada del pasado lunes 3 de noviembre y, según las primeras indagatorias, participaron y resultaron lesionados en las masacres de Cusárare del municipio de Bocoyna y Rocheachi en el municipio de Guachochi.
Los integrantes del mismo grupo delictivo se llevaron a sus compañeros para “brindarles apoyo, sin embargo, fallecieron en el camino, por lo que fueron abandonados en el exterior de la funeraria Carrasco”, detalla un comunicado de la dependencia.
Las víctimas tenían entre 20 y 40 años y todos fallecieron por impactos de arma de fuego, cinco por shock hipovolémico, uno por traumatismo craneoencefálico y otro por laceración cerebral.
Las autoridades iniciaron con el proceso de identificación, por lo que fueron trasladados al Servicio Médico Forense (Semefo) en Cuauhtémoc, mientras que con las ojivas localizadas en los cuerpos, determinaron que corresponden a los casquillos percutidos y localizados en los dos enfrentamientos mencionados.
La diputada local priista Mayra Díaz Guerra dio a conocer que la Gendarmería Nacional llegó al municipio de Guachochi, para coordinarse con las fuerzas policiales y con el Ejército mexicano que ya tiene presencia en toda la sierra.
Habitantes de Madera externaron que hay un ambiente de incertidumbre y temor por la situación de la sierra, mientras que Silvia Payán Chaparro, de la Cámara Nacional de Comercio (Canaco) de Guachochi, dijo que las ventas en el comercio de la región ha disminuido un 60 por ciento debido a que la actividad está semiparalizada luego de los hechos violentos.
El corredor serrano más peligroso es el de Creel a Guachochi, por lo que las personas que deben llegar a Guachochi lo están haciendo por Parral.













