La Presidencia de la República quiere quitarle más de 600 millones de pesos a la Conade en 2015. Y quienes deberían luchar contra ese intento permanecen callados y sometidos: Jesús Mena, director de la dependencia, simplemente no fue al Congreso a presentar sus necesidades, y Felipe El Tibio Muñoz, presidente de la Comisión de Deporte en San Lázaro, ni lo llamó ni se revolvió contra el proyecto. ¿Qué presupuesto habrá para el deporte en 2015? El que quiera el señor presidente.
El gobierno federal planea recortar el presupuesto de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) en 2015, sin consultarlo con la dependencia y sin que responsables del deporte nacional traten de impedirlo.
La partida presupuestal propuesta en septiembre pasado por el Ejecutivo –que el Congreso deberá discutir y, en su caso, aprobar a más tardar el 15 de noviembre– prevé darle 3 mil 589 millones de pesos a la Conade, lo que representa una disminución de 635.8 millones de pesos respecto del presente año (4 mil 225 millones). Esto significa una merma de 15%.
En dos años la Conade ha visto descender drásticamente sus ingresos. En 2013 recibió 7 mil 112 millones de pesos (el máximo histórico). Es decir, casi el doble de lo consignado en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2015.
La dependencia solía recibir grandes sumas porque estaba a cargo del Programa de Infraestructura Deportiva (PID) en los estados y municipios, a través del cual se repartían recursos y proyectos a conveniencia de los líderes locales y federales. Ante el incumplimiento de los beneficiados a la hora de comprobar los gastos, el gobierno federal decidió poner punto final a ese proyecto.
Para el ejercicio fiscal 2014 todavía se le asignaron 3 mil 211 millones de pesos al PID, pero para 2015 este programa ya no fue considerado.
En una sesión de trabajo el pasado 22 de octubre, el legislador Felipe El Tibio Muñoz, presidente de la Comisión de Deporte de la Cámara de Diputados (CDCD), citó a los integrantes de dicha instancia legislativa para decirles que no presentaran propuestas presupuestarias, pues no tenían posibilidad de influir en la asignación de los recursos a la Conade.
Aquel día sólo se logró que la CDCD emitiera una “opinión” para modificar el Proyecto de Presupuesto enviado por el Ejecutivo el 5 de septiembre anterior.
La CDCD, en su “opinión”, solicita una ampliación de 936 millones 601 mil pesos. Así, la Conade recibiría 4 mil 525 millones de pesos. Como sea, los diputados de oposición consideran que el proyecto presidencial difícilmente será cambiado.
Con todo, dicha comisión legislativa promueve cinco modificaciones, entre las cuales destacan incrementar de 9 millones 840 mil pesos a 22 millones 342 mil pesos el presupuesto a la Comisión de Apelación y Arbitraje del Deporte (CAAD) y destinar presupuesto a la rehabilitación de las instalaciones deportivas administradas por el Instituto Mexicano del Seguro Social.
Muñoz no se olvidó del Comité Olímpico Mexicano (COM), la asociación civil que presidió 11 años. El exnadador pretende darle 58 millones de pesos. Propone además una partida para rehabilitar y remodelar la Escuela Superior de Educación Física, cuya infraestructura, afirma, no recibe mantenimiento desde los Juegos Olímpicos de 1968.
De igual manera se solicitan 10 millones para terminar el centro deportivo de la comunidad triqui El Rastrojo, en Oaxaca. Se trata de la población donde se preparan los niños basquetbolistas que suelen jugar descalzos en competencias internacionales.
Otro planteamiento es asignar recursos a la Federación de Medallistas Olímpicos. El objetivo sería contratarles seguros de gastos médicos a los medallistas que lo requieran en virtud de sus precarias condiciones económicas.
Los diputados dudan que prospere la opinión emitida por la Comisión de Deporte, en parte –exponen– por la “tibia e inexplicable” actitud de su presidente, el priista Muñoz, quien no hace uso de sus facultades, no defiende a su comisión y menos aún a los atletas. Simplemente, acusan, se exhibe como un diputado sometido.
El “Blandengue” Muñoz
La panista Flor de María Pedraza, secretaria de la CDCD, ya no se sorprende de la subordinación de Muñoz, a quien le reprocha su papel de “legislador blandengue”. Pedraza recuerda que es el tercer año consecutivo que esta Comisión de Deporte no decide absolutamente nada en el presupuesto de la Conade. “El presidente de la Comisión tiene que pelear las facultades que le corresponden, pero no ha peleado nada y el caso lo ha dejado suelto”.
Recuerda que al menos durante el primer año de esta Legislatura (2013), la CDCD intentó definir el presupuesto, aunque al final su proyecto no fue respetado. “Para el segundo año Muñoz nos convocó a una reunión en la que supuestamente se discutiría el presupuesto. Nunca más volvió a convocar y la sesión ni siquiera se cerró. Este año de plano nos dijo que no vamos a decidir nada y que la Comisión de Deporte sólo servirá de ‘recepcionista’, toda vez que el Proyecto de Presupuesto será turnado a la Comisión de Presupuesto para su aprobación”.
Pedraza también critica el proceder del director general de la Conade, Jesús Mena, quien ni siquiera intentó acercarse a la CDCD para exponer las necesidades de su organismo. No obstante, la legisladora entiende que esa ausencia puede deberse al nuevo papel de la Conade, a la que formalmente se le asignan recursos pero no puede ejercerlos ni autorizarlos directamente, pues a partir de este año necesita autorización de la Secretaría de Educación Pública.
La legisladora añade que en todo caso la Cámara de Diputados debió citar a Mena. Sin embargo El Tibio nunca lo mandó llamar. “La verdad es que Muñoz no tiene mucho peso, ni tampoco le ha dado ese peso a la Comisión de Deporte”.
El diputado Gerardo Villanueva, de Movimiento Ciudadano y también integrante de la CDCD, reprocha la actitud asumida por Muñoz ante el Proyecto de Presupuesto: “Está mal que haya dicho que la Comisión sólo sería ‘recepcionista’, porque él representa a la mayoría (y tiene poder para cambiar cosas). Nuestra presencia es nada más para impugnar las cosas que no nos parecen, pero el PRI es mayoría. Por lo tanto, no le quedó el comentario”.
Entre otras consecuencias, tanto Villanueva como Pedraza consideran que, una vez más, el COM se quedará sin recursos.
Lo mismo sucederá con el programa de activación física Ponte al 100, la fallida estrategia para estimular a la población a alimentarse mejor, hacer ejercicio y cuidar la salud. Este proyecto ya es el mayor fracaso del gobierno de Enrique Peña Nieto en materia deportiva (Proceso 1979). El Consejo de Vigilancia Electoral Deportiva sufrirá un destino similar, temen.
–¿Los integrantes de la Comisión de Deporte le advirtieron a Felipe Muñoz que estas propuestas difícilmente prosperarán? –se le pregunta a Villanueva.
–Le dije en corto que no incluí ningún proyecto porque, en dos años, no hemos podido etiquetar absolutamente nada. Esta vez ya no hice el esfuerzo por algo que van a decidir el PRI, el PAN y el PRD. Consideramos que lo más relevante es el voto a favor de asignarle dinero al proyecto del IMSS, a la Escuela Superior de Educación Física y al centro deportivo triqui, aunque tal vez estas propuestas tampoco sean atendidas, como nos sucedió el año pasado.
–¿Cuál es la función de Muñoz al no cumplir cabalmente con la tarea encomendada en la Comisión de Deporte?
–No tiene ninguna capacidad de luchar, porque aquí se viene a eso. Pero él no quiere ni puede, se subordina a la Secretaría de Hacienda y a su coordinador de partido (Manlio Fabio Beltrones). El titular de la Comisión de Deporte tiene que luchar por los atletas y por los organismos legales, incluso por las propias asociaciones.
“Tampoco hablaré de más. Ya es un paso el hecho de plantear esta opinión al Proyecto de Presupuesto 2015, pero no veo a Felipe Muñoz con el nerviosismo de sostener una lucha en la Comisión de Presupuesto a favor de esta opinión. Creo que Muñoz es un Tibio muy tibio. Aunque a veces se calienta en los debates, no logra calentarse para lo verdaderamente importante.”
La diputada Juana Bonilla, del PRD, percibe innecesaria la partida al COM cuando hay otras áreas prioritarias, puntualiza, como la Escuela Superior de Educación Física, la CAAD y la rehabilitación de las instalaciones deportivas del IMSS, así como las ayudas para exatletas olímpicos y paralímpicos que hoy, tras su retiro, están en condiciones “verdaderamente lamentables de pobreza y en el desamparo institucional”.
De la Escuela Superior de Educación Física, fundada en 1936, egresan alrededor de 230 alumnos por generación. Forma parte de las 57 escuelas normales que imparten estudios de educación física a nivel licenciatura. La antigüedad de la institución también se refleja en las condiciones de sus instalaciones. Por ello se propuso destinar 22 millones 622 mil pesos a un programa de remodelación y mantenimiento.
“El problema de esta escuela son sus instalaciones, que se están cayendo a pedazos, y siguen tratando de sostener la matrícula”, advierte Bonilla.
Respecto de la CAAD, el máximo órgano de impartición de justicia deportiva en el país, la perredista asevera que con un presupuesto anual de 9 millones 840 mil pesos no puede desahogar ni lo indispensable. “Dispone de poco personal y eso trae como consecuencia que no pueda atender ninguno de los conflictos que se van presentado. No tiene las debidas condiciones”.
Pone como ejemplo que, para el ejercicio fiscal 2015, la CAAD recibirá 9 millones 547 mil pesos; es decir, tendrá una reducción de 292 mil pesos en el presupuesto. De ahí, expone, que la CDCD haya solicitado 12 millones 794 mil pesos adicionales, para un total de 22 millones 342 mil pesos.
La CDCD considera que debe aprobarse la ampliación solicitada en virtud de las nuevas atribuciones que la Ley General de Cultura Física y Deporte impuso a la CAAD: hace falta costear la integración del área de mediación, conciliación y unidades administrativas, además de la apertura y funcionamiento de las oficinas regionales, las cuales formarían parte de la estructura de la Comisión de Apelación y Arbitraje del Deporte.
Entre las consideraciones de la CDCD se expone que actualmente tiene una estructura autorizada de 20 plazas, “que resultan insuficientes para cumplir cabalmente con sus responsabilidades y atribuciones con prontitud e inmediatez”.
El pasado 18 de octubre la CDCD suscribió una proposición con punto de acuerdo ante el Pleno del Congreso para exhortar al Ejecutivo federal a designar a un miembro faltante para la CAAD, que por el momento está conformada por un presidente y tres integrantes titulares ratificados por el titular del Poder Ejecutivo.
El funcionario que hace falta laboraría hasta 2016 y sustituiría al que renunció el 1 de febrero de 2013: David Hernández, cabildero de Jesús Mena y uno de los impulsores de la actual Ley General de Cultura Física y Deporte, también conocida como Iniciativa Mena.
Aunado a esto, un nuevo miembro de la CAAD saldrá el próximo mes de diciembre. Su ausencia agrega otro vacío y la posibilidad de que dicho tribunal quede inoperante: como órgano colegiado requiere que sus resoluciones sean adoptadas por mayoría de votos, es decir, al menos tres de cinco. Ante tal panorama, la CAAD estará impedida incluso de solucionar sus conflictos internos.








