TIERRA COLORADA, Gro. (apro).- Habitantes de la cabecera municipal de Juan R. Escudero realizaron una marcha en silencio para exigir a las autoridades la presentación con vida de los 43 normalitas de Ayotzinapa desaparecidos.
Vestidos de blanco, con velas y antorchas en las manos, decenas de familias salieron a las calles de este emblemático lugar donde hace más de un año el pueblo decidió sacudirse el miedo y romper el silencio ante los niveles de impunidad, violencia y corrupción que tenían arrodillada a la ciudadanía.
La significativa manifestación de solidaridad y apoyo a la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa y a los padres de los estudiantes desaparecidos fue convocada por el magisterio disidente, con la participación de cientos de mujeres, niños y hombres.
Alrededor de las 19:00 horas, el contingente resguardado por guardias comunitarios partió de la base del Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadana de la Unión de Pueblos y Organizaciones del estado de Guerrero (UPOEG), ubicada en la colonia San José, sobre la carretera federal México-Acapulco, y se dirigió al centro de esta localidad, ubicada a una hora de la capital del estado.
Los manifestantes arribaron a la cancha municipal, donde se realizó un mitin. Los discursos se enfocaron en la exigencia de la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos.
Desde ayer, el ayuntamiento administrado por la alcaldesa panista Elizabeth Gutiérrez Paz, señalada por sus presuntos nexos con la delincuencia, fue tomado por ciudadanos y miembros del magisterio disidente.
A finales de marzo de 2013, el grupo de autodefensa de la UPOEG irrumpió en Tierra Colorada para expulsar a la delincuencia y acusó a la alcaldesa de ser operadora del grupo delictivo Los Rojos.
Actualmente la seguridad en las 22 comunidades que conforman el municipio de Juan R. Escudero está a cargo de la autodefensa adherida a la UPOEG, y las autoridades municipales simplemente han sido borradas por la sociedad.
“Mientras nos hagan falta 43, no podemos asistir a clases”
En Chilpancingo, estudiantes de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro) suspendieron clases este jueves y realizaron una marcha para exigir justicia por el caso Ayotzinapa.
Desde las 7 de la mañana los universitarios tomaron los accesos a Ciudad Universitaria, ubicada al sur de la capital, donde se encuentra la mayoría de planteles de nivel superior.
En el lugar fueron colocadas 43 butacas con los rostros de los normalistas de Ayotzinapa que fueron detenidos y desaparecidos por autoridades gubernamentales, en contubernio con la delincuencia organizada.
“Mientras nos hagan falta 43 estudiantes, no podemos asistir a clases”, lanzó un joven integrante de la coordinadora universitaria, expresión estudiantil que surgió para solidarizarse con los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa.
Los universitarios reprocharon la actitud asumida por el rector de la UAGro, Javier Saldaña, quien fue acusado de promover puentes vacacionales para boicotear las expresiones de apoyo y solidaridad a los normalistas.
Por ello, ayer se realizó una asamblea de representantes estudiantiles de las unidades de nivel medio y superior de la UAGro, donde acordaron cerrar planteles académicos para sumarse a las protestas que se han generalizando para exigir la presentación con vida de los desaparecidos.














